México debe mirar hacia el Sur

Mientras que países de la región ya exportan series, en el nuestro sólo se consumen. No se ha generado un marco legal para proyectos que penetren en Lat inoamérica
"Soy tu fan" marcó un parteaguas en la penetración de las series en México. (ARCHIVO. EL UNIVERSAL.)
06/03/2017
00:05
Jesús Díaz
Río de Janeiro
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Charly es una chica inmadura y con muchos problemas existenciales, Nico es su más fiel admirador, un enamorado empedernido.

La joven acepta tomar un vuelo en globo junto a él con lo que, se presume, retoman un amor que parecía imposible a lo largo de las dos temporadas que duró la serie mexicana Soy tu fan.

Estrenada en 2010, este programa (basado en un serial argentino homónimo) fue parte de un proyecto con resultados positivos en el que se involucraron Canana Films y Canal Once: dejó una legión de fanáticos que, en 2012, se volcaron al centro comercial para ver junto con algunos de los actores el último episodio de la serie.

Así, México comenzaba a reconocer el fenómeno generado por las series, mientras en Brasil el congreso ya había aprobado la ley para que canales de televisión de paga se obliguen a generar contenido regional.

“Lo que nos demostró Canal Once es que había una gran capacidad para contar historias a través de series y miniseries. Desde mi punto de vista representó la primera muestra concreta del interés del público de la audiencia de contenido mexicano”, reconoce en entrevista Jorge Sánchez Sosa, director del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE).

Un año después de terminada Soy tu fan, el nuevo director del IMCINE tomó el cargo. Durante ese lapso, Sánchez Sosa inició las gestiones para crear el primer taller de escritura dramatizada para televisión, el cual fue coordinado por Patricia Arriaga, reconocida por su producción televisiva.

“Tuvimos una concurrencia de 150 a 200 interesados y eso no hizo ver que había un terreno fértil y una necesidad de acudir a ese terreno”, recuerda el director del Instituto.

Hubo que esperar tres años más, hasta finales de 2016, para que le IMCINE lanzara una convocatoria en forma para apoyar series y miniseries. Fue necesario ajustar la normatividad vigente que reconoce la evolución de los medios audiovisuales, que antes se centraban en el cine.

“Se pudo llegar a un acuerdo, unas modificaciones de reglas y normas, para que este concepto del cine ahora se extienda hacia lo audiovisual y viceversa, que todos tengan cabida en los fondos de apoyo y fomento, que el IMCINE tenga injerencia”, detalla su director.

 

Series toman protagonismo. La convocatoria, lanzada en noviembre pasado y cuya resolución se dará a conocer el próximo domingo, se enfoca en tres rubros: ficción, documental y animación. El apoyo económico es de hasta 400 mil pesos.

Se recibieron 286 propuestas que podrán ser apoyadas, a su vez, por productores y cadenas de televisión privadas o públicas.

¿Por qué hasta México está viendo hacia las series? “Por la modalidad con que se ha desarrollado la economía del audiovisual en este país”, reconoce el director del IMCINE.

“Si lo comparas con las legislaciones y las políticas públicas de Gran Bretaña y países escandinavos, verás su preocupación por la innovación audiovisual es más presente que la nuestra”.

Sosa Sánchez está consciente de la legislación brasileña y cómo ha generado proyectos de exportación.

Considera que es una política pública “muy inteligente” porque involucra a la inversión privada y pública para que se generen proyectos que beneficien actores, creativos y técnicos. En México simplemente nadie ha tenido la visión de legislar algo al respecto.

“La historia reciente de los medios audiovisuales no ha hecho necesaria, no ha sido contemplada o no ha sido observada por los hacedores de leyes, es decir, las cámaras legislativas, pero no habría que excluir que el mundo audiovisual está cambiando y que, por lo tanto, puede haber iniciativas de esa naturaleza que protejan y desarrollen el audiovisual nacional”, apunta el director del IMCINE.

 

Calidad de exportación. Independientemente de la tardanza de las autoridades mexicanas, las cadenas internacionales desarrollan proyectos en la región. Aquí en la tierra es una serie que comenzará rodaje a mediados de mayo, coproducida por Fox y La Corriente del Golfo, productora de Gael García Bernal.

El proceso para su concepción fue el tradicional: el mexicano se acercó hace dos años a Fox, que evaluó su idea, afinó el guión y dio luz verde.

“Lo que nos llamó la atención fue la historia, después que la traía alguien tan reconocido como Gael y su productora; pero si la historia no es buena es difícil darle lugar”, asegura Mariana Pérez, vicepresidente regional de desarrollo y producción de Fox.

Aquí en la Tierra, cuyas locaciones serán principalmente en México —aunque incluirá Argentina y Canadá— relatará la historia de dos jóvenes de distintas clases sociales. “Ambos viven en un reino de excesos e impunidad y deben luchar por encontrar su lugar, en medio de asesinatos, lujuria, y luchas por el poder”.

Fox tiene además un concurso anual llamado Producciones Originales, en el que invita a los creadores de la región a mostrar sus proyectos.

Pérez considera primordial ese desarrollo de contenido local, especialmente porque las series fungen como un escaparate creativo y crítico con el que se identifica el público latinoamericano.

En eso coincide el director de Uno contra todos, Breno Silveira: “Lloré cuando leí una crítica de mi serie que vino de México porque me di cuenta de la cantidad de conexiones que tenemos. El portugués nos limita pero no dejamos de ser similares”, reconoce.

“Alguien me dijo que una de mis películas, 2 filhos de Francisco (Dos hijos de Francisco), hubiera tenido un éxito estruendoso en México porque habla mucho de dramas que nos unen, aunque vivamos en países diferentes. Debemos mirarnos más”.

Uno contra todos, de momento, ya ha ajustado sus diálogos en la segunda temporada para que puedan ser entendidos en las regiones de habla hispana y portuguesa, independientemente del subtitulado.

El gobierno brasileño, a su vez, inició un debate sobre la producción de series en formatos streaming (tipo Netflix) que aún no están reguladas.

“Puede que el próximo paso en Latinoamérica sea mirar hacia las series, es interesante que cualquier institución pueda apoyar a la industria audiovisual y que esto sea positivo para todo el mercado; empezó con el cine y continuará con las series”, dice la representante de Fox.

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