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cesar.huerta@eluniversal.com.mx
Luis Ernesto Franco tenía 12 años cuando se accidentó en moto, quebrándose la clavícula.
“Mis papás no me dejaban, pero era muy necio”, recuerda el actor divertido, pues era tan bueno, que hasta un amigo lo patrocinaba.
“Al final, cuando mis papás se dieron cuenta que lo iba a seguir haciendo, mejor me apoyaron, siempre me han gustado los deportes extremos”, agrega el histrión.
Así que cuando le ofrecieron ser anfitrión del reality Ultimate Beastmaster México, en donde atletas compiten por ser el mejor, de inmediato aceptó.
Lo hizo sabiendo que la conducción no era lo suyo, pero aún así aceptó la oferta del programa que sale en Netflix el viernes próximo.
Como host lo acompaña Inés Sainz, comentarista televisiva que ha cubierto Juegos Olímpicos y Mundiales.
“Sí iba nervioso, pero cuando me di cuenta que no tenía que actuar sino que era Luis Ernesto viendo las competencias y con mi personalidad, emocionarme y transmitir eso al espectador, las cosas comenzaron a funcionar”, refiere Franco.
Ultimate Beastmaster México, al igual que la versión original estadounidense, es producida por Sylvester Stallone, la estrella de Rocky y Rambo, quien personalmente les dio la bienvenida al proyecto.
El programa que constará de 10 episodios, pone a prueba mental y física a los participantes.
“No nos tocó interactuar con él (Stallone), se encargaron él y todos los demás de transmitir la emoción de lo que querían y al final él grababa sus intervenciones y nosotros las nuestras, pero no trabajamos juntos”, detalla Franco, quien desconoce aún si habrá segunda temporada de la emisión.
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