"Off the Wall" le abrió las puertas a Michael Jackson

Fue el disco que convirtió la música negra en música para todos, recuerda Pharrell Williams. No habría "Thriller" sin "Off the wall"
FOTO: Archivo
25/02/2016
12:25
Madrid
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Aunque cueste imaginarlo, hubo un tiempo en el que no eran pocos los directivos musicales que recelaban de fichar a la otrora estrella infantil Michael Jackson, que veían en él y en sus hermanos una fuente de ideas y recursos agotada... hasta que deslumbró en solitario con "Don't Stop 'til You Get Enough".

"DUM... DUM... DU-DUM!". Imposible sustraerse a una base de funk y música disco tremendamente contagiosa que modernizó esos estilos cuando se encontraban en decadencia, como destacan las muchas voces con las que cuenta "Michael Jackson's Jorney From Motown to Off the Wall", el documental de Spike Lee que retrata la evolución del artista desde sus inicios hasta su primer paso serio en solitario.

La producción, que evita toda controversia y sigue tan milimétricamente los estándares del musico-documental que resulta difícil apreciar la mano de su afamado director, constituye, en cualquier caso, uno de los grandes atractivos de la reedición que llegará mañana a las tiendas de "Off the Wall" (1979), su salto a la madurez con un sonido tremendamente sofisticado.

Aunque en él había cortes de Paul McCartney, Stevie Wonder o Rod Temperton, el citado "Don't Stop 'til You Get Enough" fue su gran carta de presentación y uno de los tres cortes compuestos por Michael Jackson (además de "Workind Day and Night" y "Get on the Floor"), mostrando su capacidad como autor.

La "fuerza" de Star Wars y la sensualidad de las míticas y divertidas noches del club neoyorquino Studio 54, que el tímido artífice de "Off the wall" solía visitar y radiografiar con su infinita capacidad de observación, se filtran en este corte en el que, por primera vez, se escucha su célebre gritito agudo.

"Encontré mi falsete con 'Off the wall'", reconoce The Weeknd, uno de los más destacados pupilos de Jackson y una de las muchas voces que aportan su visión en el documental, junto a David Byrne, Mark Ronson, Joe Jackson (padre del artista), el propio Stevie Wonder o Quincy Jones, un productor versado en el campo del jazz que dio el salto al pop por la insistencia de Jackson.

Lo había conocido pocos meses antes durante su participación como actor (en el papel de El espantapájaros) en "The Wiz", la carísima versión íntegramente afroamericana del "El mago de Oz" protagonizada por Diana Ross. Ahí se forjó su gran alianza.

Había dudas de que Jones fuese el productor idóneo para un álbum de música contemporánea, pero la asociación resultó tan fructífera que aún firmaron otras dos piezas maestras de la discografía de Jackson, "Thriller" (1982) y "Bad" (1987).

La capacidad de tomar decisiones fue precisamente lo que le llevó fuera de su "escuela", Motown Records, la compañía que lo había alumbrado como talento precoz y miembro de la banda familiar The Jackson 5.

"¿Qué quieres hacer?", le preguntó un buen día Ron Alexenburg, director general de Epic Records, cuando él y sus hermanos todavía estaban vinculados por la empresa de Berry Gordy con un contrato que les ataba creativamente. "Hacer mi propia música algún día", respondió Jackson, ávido de libertad.

Así, llegó "el momento más tenso" de su vida, la salida de Motown, y la conversión de The Jackson 5 en The Jacksons (un problema de derechos impedía que siguieran usando el anterior nombre en otra discográfica).

Así fue también como aprendieron a producir sus propias canciones de la mano del equipo pionero del sonido "soul de Filadelfia" compuesto por Leon Huff y Kenneth Gamble, y como Michael Jackson, una auténtica esponja, siguió enriqueciendo su acervo musical.

Todos esos conocimientos, el talento innato y una pasión obsesiva por el trabajo o, más bien, por la perfección, cristalizaron en "Off the Wall", un disco que tenía difícil entrar en la radiofórmula y que terminó colocando cuatro sencillos en el "top 10" de Billboard en un tiempo en el que la música estaba aún muy segregada por colores.

En el primer año vendió seis millones de copias. A día de hoy, tiene certificados 10 millones de discos vendidos solo en Estados Unidos, 30 en todo el mundo.

Fue el disco que "convirtió la música negra en música para todos", recuerda Pharrell Williams, y, lo más importante de todo: No habría "Thriller" sin "Off the wall". 

 

rad