El largo y sinuoso camino a la libertad

La Gusana Ciega, Cuca, Pambo y Camilo Lara cuentan lo que han perdido y ganado al separarse de las disqueras
Su rompimiento con el mercado sucedió luego de dos años y medio de retiro. “Cuando volvimos, la música había cambiado”, dice Daniel Gutiérrez (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
27/07/2015
00:06
Cristina Pineda
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Ser una cantante independiente no es fácil. Así lo ha experimentado La Gusana Ciega, que eligió este camino no porque fuera menos complicado, sino porque se adapta a ellos.

“Cuando solicitamos y obtuvimos nuestra carta de retiro de Universal Music la opción más viable era buscar otra disquera, pero dejamos de tocar por dos años y medio. Cuando volvimos a escena todo había cambiado y comenzamos a trabajar de forma independiente sin darle vueltas al asunto.

“Conforme pasaba el tiempo la idea de firmar con una disquera iba perdiendo sentido. Hoy en día trabajamos en alianza con Class Fusión para el marketing y promoción de los discos”, explica Daniel Gutiérrez, el vocalista.

Camilo Lara ha estado de los dos lados (en disquera e independiente) desde diferentes aristas. Con su proyecto Instituto Mexicano del Sonido ha creado música desde la independencia porque inició a través de las vías digitales, pero en su trabajo de día a día conoció desde dentro a EMI al ser su director en México.

“Al final son compañías que llevan muchos años y hay mucho que aprenderles. Ese era mi trabajo y siempre lo separé con mi música, quería que en mi proyecto pudiera decidir sin estar en un sistema que conocía.

“No creo que sea por una cuestión de estilo, ellos firman a artistas porque les ven un potencial comercial. El tema con una disquera es que te unes a un equipo más grande y las decisiones son más lentas, entras a un mundo corporativo; como independiente tú eres el dueño de tu carrera y decides qué hacer para bien”, indica.

Con YouTube, los Vázquez Sounds han conseguido lo que nadie en México. Desde su cover a Adele con “Rolling in the Deep” (más de 158 millones de visitas) demostraron que solos podían darse a conocer. Nada comparado con los 2 y 4 millones que respectivamente obtuvieron por sus sencillos “Volaré” y “En mi, no en ti”, que estuvieron en el álbum Invencible, grabado con una disquera, Sony.

“Aunque no estábamos obligados a hacer lo que ellos nos proponían de todos modos accedíamos. Al final nos dimos cuenta que lo que la gente busca son chavos con talento, no un producto; fue una experiencia saber cómo funcionan las disqueras porque aprendes de la gente que trabaja ahí, aunque hoy en las redes sociales está todo al alcance”, argumentó Gustavo.

Vientos de cambio. ¿Encajan con una disquera? se le preguntó a los tapatíos de La Cuca. “Los tiempos han cambiado pero sí encajaríamos con una disquera transnacional que estuviera interesada en promover el rock.

“En nuestra experiencia el problema es que siempre somos la última prioridad después del pop, gruperos o la música regional”, complementó Carlos Avilez.

Cada caso es diferente y no hay un estándar que determine la duración de un contrato o el tipo de regalías, dice Lara. No hay nada escrito; un artista firmado en el que la compañía invierte tendrá un rango de ganancias del 10 al 20%, aunque en una distribución es al revés cuando se llevan el 75 u 80%.

“Si buscas una disquera va a ser para que tengas mayor disposición y amplifiques tu discurso, aunque a través de su independencia los artistas pueden tener socios en otros países y esa cadena de la internacionalización a través de disqueras se rompió hace mucho tiempo”, explicó el fundador de la compañía independiente Casete.

Pambo lanzó hace poco el álbum La princesa caballero, el primero sin una disquera grande detrás. Del rompimiento, la cantante afirmó sentirse contenta y con una buena relación con la empresa ya que escribe canciones para algunos de sus artistas.

“Yo empecé el disco cuando estaba en Sony y en el proceso decidimos que nos íbamos a separar. Las libertades cuando no hay disquera son claramente mayores, decides qué vas a hacer o cómo lo vas a presentar, no tenerlo es lo que me desesperaba de estar en Sony”, dice la cantante.

“Tengo más movilidad, si me tengo que ir a España con Alejandro Sanz (quien me ayudó a producir) agarras un avión y te vas no sé cuanto tiempo”, agregó esta cantante, quien editó dos discos con la trasnacional y donde pudo colocarse en los soundtrack de la película Cansada de besar sapos y la serie Niñas mal.

En ninguno ha tenido disco de oro, pero si ganó el control de su trabajo y eso, dice, la tiene feliz.

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