Más Información

Goteras interrumpen sesión en la Cámara de Diputados; ponen cubetas para proteger curules y micrófonos

Muertes violentas de mujeres serán investigadas como feminicidio; Secretaría de las Mujeres lanza estrategia nacional

Hermanos Farías, ligados al huachicol fiscal, siguieron cobrando en la Marina pese a proceso penal; uno busca amparo para no perder su salario

"Cuba es un paciente desfalleciente"; Ricardo Pascoe examina en Con los de Casa el impacto regional de Trump
El extraño enfrentamiento judicial que Katy Perry ha mantenido contra un grupo de monjas finalmente ha terminado.
La cantante lleva más de dos años intentando comprar una propiedad perteneciente a la Iglesia católica estadounidense y la transacción ha superado lo que debería ser su última barrera.
Esto, luego de que una jueza de la corte superior de Los Angeles, Stephanie Bowick, le diera la razón a la cantante en la lucha judicial que mantenía con las de la Congregación Misioneras Corazón de María y sus representantes, Rita Callahan y Catherine Rose Holzman.
Según The Hollywood Reporter, ya en abril del año pasado Bowick había sentenciado que las hermanas no tenían autoridad legal para vender el convento a una tercera persona, la empresaria Dana Hollister, pero esa decisión fue desechada tras una apelación.
En este nuevo dictamen, la jueza deja en claro que aunque las hermanas hubiesen tenido la capacidad legal para vender la propiedad, Hollister —quien quería convertir el lugar en un hotel— no cumplió con su parte del acuerdo al no pagar el dinero adeudado. Algo que no permitió que se se consumara la transacción de manera válida.
Por su parte, la arquidiócesis de Los Angeles explicó a través de un comunicado que su mayor interés fue el bienestar de las monjas y que "se vio obligado a tomar acciones legales" luego de que Hollister sólo entregara 44 mil dólares y documentación sin garantía de que haría el pago completo.
Perry ofreció 14.5 millones de dólares a la arquidiócesis, pues busca convertir el convento en su hogar, pero las religiosas se han opuesto desde un principio y lo siguen haciendo.
De hecho, la semana pasada acusaron a la cantante tras "Firework" de brujería por haber participado del tour de "Las brujas de Salem" en el popular poblado del estado de Massachusetts.
sc
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]










