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Labnahá y sus 40 cenotes

Muchas actividades esperan a los viajeros con alma de explorador en territorio sagrado maya
Sólo en tres se pueden realizar actividades diferentes al uso científico, buceo avanzado o realización de documentales. (Foto: Especial)
Sólo en tres se pueden realizar actividades diferentes al uso científico, buceo avanzado o realización de documentales. (Foto: Especial)
10/01/2017
07:00
Viridiana Ramírez
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De los casi 8 mil cenotes que se encuentran descubiertos en el Caribe mexicano, 40 se congregan en la red conocida como Labnahá, y están dentro del parque Mundo Mágico Maya, a sólo 20 minutos de Tulum.

Las cavernas subterráneas, abiertas y cerradas, están dispersas por el parque, conectándose a través de senderos abrazados por la selva. Sólo en tres se pueden realizar actividades diferentes, los demás son para uso científico, buceo avanzado y realización de documentales.

Tirolesa y esnórquel

En Labnahá, el cenote principal de tipo cántaro se visita para esnorquelear. Se distingue por una pequeña abertura superior que va en creciente, mientras se alcanza la superficie del agua.

Para llegar a sus aguas cristalinas hay que hacer rappel en una cueva seca y después deslizarse a través de una tirolesa. Sólo así encontrarás la entrada. Hay que colocarse visor y chaleco -las aletas están prohibidas porque pueden dañar el entorno- para juguetear con peces ciegos y ver el reflejo de estalactitas y estalagmitas.

Belleza virgen

Río Sagrado se reserva al explorador que quiere ver un cenote en estado virgen. Nadar es posible, pero advertimos que está lleno de murciélagos y peces que se cuelan entre los dedos de los pies.

Su corriente de agua se colorea de turquesa y esmeralda cuando los rayos del sol se filtran por los orificios del techo. Ésta forma parte del río subterráneo más largo del mundo, Sac-Actun, con 154 kilómetros de longitud.

Clavados a cielo abierto

El circuito termina en el Cenote Azul, de dimensiones descomunales y con el techo completamente colapsado, transformándolo en una especie de laguna para recorrer a golpe de remo, a bordo de un kayak.

La navegación se ve interrumpida por una plataforma, desde la cual los visitantes pueden echarse un clavado al cuerpo de agua dulce.

Otros se ayudan de ramas y lianas que penden de los árboles. Alrededor cuelgan hamacas para descansar y tomar el sol.

Al finalizar el recorrido, se convive con una comunidad maya. Preparan alimentos y comparten leyendas, como la de los aluxes, guardianes de las cavernas. Se dice que para entrar y salir sano y salvo de un cenote se debe pedir su permiso, ya sea con una limpia o un rezo.

Ubicación: Carretera Cancún-Tulum, Km 240.

Reservaciones: a través de la página www.labnaha.com o directamente en la recepción del parque Mundo Mágico Maya.
 

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