Hacen travesía de hermandad

A partir de mañana un grupo de ciclistas de Tlalnepantla recorrerá más de 2 mil km para llegar a Wichita, EU
Raúl Quintana, de 82 años, es uno de los pedalistas que hará este recorrido de 200 kilómetros diarios que concluye a fin de mes. (JUAN BOITES. EL UNIVERSAL)
18/05/2017
00:31
ADRIANA DÍAZ Y MIGUEL HENRÍQUEZ
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Aficionado al toreo en su juventud y un apasionado del ciclismo desde hace más de 50 años, Raúl Quintana encabeza a un grupo de pedalistas que a partir de mañana participará en la décima edición de la Caravana de la Hermandad.

El deportista de 82 años de edad será uno de los participantes en el aventurado recorrido de dos mil 558 Kilómetros desde Tlalnepantla hasta Wichita en Kansas City.

“Siempre les pido a los compañeros que me permitan salir antes para que les lleve un poco de ventaja. Para participar en esta caravana compito en rutas como la Chichimeca que consta de casi cinco mil kilómetros”, relató Quintana. El ciclista, quien compite desde 1954, atesora grandes experiencias en medio siglo de trayectoria.

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“En una ocasión se nos paró de frente un auto cerca del Centro Ceremonial Otomí, llegaron con la pistola a darnos en el casco y en menos de un minuto nos robaron las bicicletas”, relató.

Michael Negrete, coordinador del recorrido, compartió algunos detalles de la travesía.

“Pedaleamos en nombre de la paz y la hermandad que existe entre Wichita y Tlalnepantla desde 1973. Son muy importantes este tipo de recorridos, pues hay un ambiente turbio entre Estados Unidos y México”.

Negrete aseguró que el ciclismo no es seguro, pues día a día enfrentan numerosos contratiempos.

“Nuestro deporte no es seguro ni aquí ni en los países más desarrollados, es una especialidad peligrosa por lo que siempre hay que manejar a la defensiva”, relató.

Serán 200 kilómetros diarios los que recorran los participantes antes de llegar a Wichita, cuyos habitantes los reciben con enorme calidez y atenciones, según las palabras del veterano Quintana.

“Cuando llegamos las personas nos abren las puertas de su casa sin siquiera conocernos, nos ponen a nuestra disposición la despensa. Me emociona mucho recordar esos momentos”, contó conmovido el pedalista.

Aquellos ciclistas que quieran unirse algún día para experimentar este recorrido podrán hacerlo sin ningún problema.

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