Rafa Márquez, la ansiedad de Osorio

Al colombiano le gustaría que el capitán de México juegue hoy, pero teme una recaída
El “Patrón” viene de una operación en la columna ()
01/06/2017
00:33
Daniel Blumrosen Juárez
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Director técnico, psicólogo, estudioso de la táctica y amante de las rotaciones, pero también improvisador para rearmar las listas de convocados. Juan Carlos Osorio ha mostrado varias facetas en el banquillo tricolor, pero una de las más complicadas tiene que ver con las innumerables lesiones presentadas durante su proceso.

Esta noche, el representativo mexicano se medirá con Irlanda, en encuentro amistoso sobre el campo del estadio MetLife en Nueva Jersey... Y el colombiano vuelve a situarse en una encrucijada. Ahora, es Rafael Márquez, su capitán y genuino líder, pero uno de los futbolistas más propensos a lesiones en el actual grupo.

Apenas se recupera de una lumbalgia que le obligó a ser intervenido quirúrgicamente y estar fuera de las canchas un par de meses. Emplearlo en un ensayo luce riesgoso, sobre todo porque el siguiente jueves, el Tricolor recibirá a Honduras en el Estadio Azteca, partido clasificatorio para la Copa del Mundo.

Peligro con el que Osorio ya está familiarizado. Además del Káiser de Michoacán, el volante Andrés Guardado y el atacante Jürgen Damm han sido los seleccionados que más ocasiones quedaron fuera de las listas por lesión. De hecho, el de los Tigres actualmente está en duda por algunos problemas musculares.

En los poco más de dos años y medio que tiene al frente de la Selección Mexicana, el colombiano jamás ha podido trabajar con todo el plantel que delineó al armar alguna de sus 10 convocatorias. Los problemas físicos son una verdadera maldición para él.

Panorama que no se ha modificado mucho para la concentración que actualmente se efectúa en Estados Unidos y tiene como objetivo un par de duelos eliminatorios al Mundial Rusia 2018, así como la Copa Confederaciones.

El entrenador ha tenido que lidiar con casi 30 imprevistos durante su gestión. La mayoría se debieron a problemas musculares, aunque nacimientos de hijos y conflictos familiares también provocaron que no tuviera disponibles a los hombres que llamó.

Galimatías que parece sin solución, hasta ahora.

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