Un ataque que protege debilidades

La ofensiva de Falcons llevó al equipo al duelo decisivo, a pesar de que no hubo un equilibrio con la parte defensiva, en la que Atlanta evidenció serios problemas
El head coach Dan Quinn padeció un poco a lo largo de la campaña, aunque el equipo salió adelante gracias a su ofensiva. (MARK HUMPHREY. AP)
04/02/2017
00:40
Ramón Treviño
-A +A

[email protected]

Su potente ofensiva es lo que tiene a los Falcons de Atlanta en el Super Bowl LI. El equipo de Georgia fue el máximo anotador, con 540 puntos en la temporada regular. Mientras que la defensiva se convirtió en un dolor de cabeza; en los 16 juegos, recibió 406.

El head coach Dan Quinn firmó con la franquicia en 2015; llegó con un amplio currículum con experiencia en el tema defensivo, punto débil del conjunto. El estratega fue clave en el título de los Seahawks de Seattle de la temporada 2013, pues era el coordinador de la poderosa retaguardia, liderada por Richard Sherman y Michael Bennett, que aterró a diversos equipos durante tres años, levantó el trofeo Vince Lombardi y perdió otro, justo ante su rival de mañana, los Patriots de Nueva Inglaterra.

Sin embargo, con todo ese conocimento, la defensiva de Quinn este año dejó un sabor agridulce en la boca de los aficionados de Falcons.

Los 25.4 puntos recibidos por partido colocó a Falcons en la posición 27 de los 32 equipos. Quedaron abajo de franquicias como los Jaguars de Jacksonville, los Rams de Los Ángeles y los Bears de Chicago, todos con marca negativa.

Se tiene que mencionar a Richard Smith, coordinador defensivo del equipo, por no mantener un orden entre sus jugadores. En Houston, los Falcons se enfrentarán en el duelo más importante de su carrera a Tom Brady y los Patriots de Nueva Inglaterra, que promediaron más de 27 puntos por encuentro.

Otro obstáculo que deberá enfrentar Atlanta, en el NRG Stadium, es la defensa de Bill Belichick. “Pats” fue el equipo que menos recibió puntos, 250, y aceptó, en promedio, 326 yardas del rival, octavo mejor en la NFL.

Los Falcons dependieron mucho del brazo de Matt Ryan y de los receptores Julio Jones y Mohamed Sanu. En el juego terrestre, Devonta Freeman tuvo mil 79 yardas para 11 anotaciones.

La ofensiva, mejor en la NFL, fue coordinada por Kyle Shanahan, quien le sacó todo el jugo posible al quarterback.

El hijo del legendario head coach Mike Shanahan ha respirado toda su vida
las estrategias de ataque en el futbol americano. Estuvo como coordinador en los Texans de Houston y en los Redskins de Washington.

Con la mediocre defensiva de los Falcons, Ryan y compañía, manejados por Kyle arrasaron en las estadísticas. Durante 2016, los de rojo y negro promediaron 33.8 puntos por encuentro. El quarterback lanzó 4 mil 944 yardas y 38 pases en las diagonales.

Este es el momento para que los Falcons, con esta tremenda ofensiva, aprovechen y consigan el trofeo Vince Lombardi, ya que muchos medios ubican a Shanahan en los 49ers de San Francisco en la próxima campaña.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS