Entérate. Quién fue Carlos IV, el jinete de “El Caballito”

Carlos Antonio Pascual Francisco Javier Juan Nepomuceno José Januario Serafín Diego, nació el 11 de noviembre de 1748 en Portici, Italia, y murió en Roma el 19 de enero de 1819
Pintura que representa a Carlos IV y su familia. Foto: Museo del Prado
28/06/2017
08:24
Redacción
Ciudad de México
-A +A

Carlos IV fue nombrado rey de España del 14 de diciembre de 1788 y reinó hasta el 19 de marzo de 1808.

Carlos Antonio Pascual Francisco Javier Juan Nepomuceno José Januario Serafín Diego, nació el 11 de noviembre de 1748 en Portici, Italia, y murió en Roma el 19 de enero de 1819. Fue hijo del rey Carlos III y de María Amalia de Sajonia.

Carlos IV ha pasado a la historia como un hombre manipulable, que delegó su reinado a su esposa, María Luisa de Parma, y a su hombre de confianza, Manuel Godoy, quien se decía que era amante de la Reina.

Su gobierno destacó por la falta de estrategias políticas que lo llevaron a sostener guerras con Francia, Portugal y Gran Bretaña.

Debido a la crisis desatada en la monarquía, su hijo Fernando VII lo destituye, por lo que busca el apoyo de Napoleón, quien aprovecha la situación de los Borbones españoles y decide ocupar España, situación que obliga a Fernando a regresarle la corona a Carlos IV.

Al retomar el poder, Carlos IV le cede la corona a Napoleón, quien se la entrega a su hermano José I.

Carlos IV se convirtió en prisionero hasta que Napoleón es derrotado en 1814, cuando Fernando VII retoma el trono de España, llevando a su padre y madre al exilio en la corte papal, donde finalmente mueren.

¿Porqué construir una estatua de Carlos IV en México?

Con motivo de la de la proclamación de Carlos IV como rey de España en 1788, el arquitecto Ignacio Castera propuso construir en la Nueva España dos estatuas ecuestres en honor tanto del nuevo rey, como de su antecesor Carlos III, pero la falta de recursos sólo permitió que se construyera una.

La primer estatua se realizó de madera, pero por lo frágil del material duró poco.

En 1794, llegó a la Nueva España el virrey marqués de Branciforte, quien tenía fama de ser corrupto, por lo que para ganar la simpatía del rey, le pidió autorización para erigir en el centro de la Plaza Mayor (hoy el Zócalo) una escultura ecuestre en bronce en su honor, para substituir la anterior de madera ya inexistente.

El Caballito

La obra se encargó al arquitecto y escultor Manuel Tolsá, quien fue nombrado por Carlos IV como director de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

La escultura ecuestre del Rey Carlos IV, conocida popularmente como “El Caballito” fue inaugurada en 1803. Originalmente estuvo en el centro del Zócalo capitalino, y tras la Independencia fue llevada al patio de la antigua Universidad a fin de protegerla y evitar su destrucción.

En 1852 fue trasladada a la llamada Plaza de la Reforma, en el cruce del Paseo de la Reforma y las avenidas, Juárez, Bucareli, Ejido (actual Avenida de la República) y la calle de Rosales; fue en aquella época que adoptó el nombre de la Plaza del Caballito o Glorieta del Caballito.

El célebre Caballito fue retirado de aquel emblemático sitio en 1979 y ahora engalana la Plaza Manuel Tolsá, en la calle de Tacuba, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Fuentes: EL UNIVERSAL, www.elcaballito.inah.gob.mx, www.cervantesvirtual.com
 

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS