El Fondo de Cultura Económica (FCE) dio a conocer hoy que su Comité de Control y Desarrollo Institucional (COCODI) determinó que las medidas de austeridad no alteren la presencia y la misión de esta casa editora ni en México ni en el mundo iberoamericano.

Aclaró que este mes cerró dos librerías no auto sostenibles en el aeropuerto de la Ciudad de México, donde existen otras administradas por Educal y Secretaría de Cultura, pero abrirá próximamente otras dos sobre bases de sustentabilidad, en sociedad, con el Ayuntamiento de Toluca y la Universidad Autónoma de Querétaro.

Es decir, con los dos espacios que se cierran y los dos que se abrirán, el Fondo mantiene su número de 30 librerías, incluyendo una virtual.

En un comunicado, explicó que dicho comité tomó nota de las medidas de austeridad, eficiencia, ahorro y contención de gastos acordadas por la institución para hacer frente a las restricciones presupuestales del actual y del próximo año, y estableció el compromiso de que esas medidas no alteren su misión.

El Comité mostró su beneplácito por la racionalidad administrativa que supone el cierre de las citadas librerías no auto sostenibles en el aeropuerto.

En contra parte, dijo, se abrirán dos en asociación con el Ayuntamiento de Toluca y con la Universidad Autónoma de Querétaro, como ha ocurrido durante la presente administración que han abierto ocho centros culturales y librerías en el país:

La José Revueltas en Durango, la Guillermo Tovar y de Teresa en el Museo de la Ciudad de México, la José Emilio Pacheco en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, la José Carlos Becerra en Villahermosa, Tabasco, la Estación de Lectura en el Pasaje del Metro Zócalo-Pino Suárez y la Carlos Bazdresch Parada en el CIDE de Aguascalientes.

Además de la Ignacio Padilla en Papalote Museo del Niño y el Centro Cultural Estación de Lectura en Apatzingán.

En cuanto a las filiales internacionales, el COCODI determinó que la suspensión de operaciones de las librerías de Brasil y Venezuela no cancele la permanencia de la filial como distribuidora de libros y promotora de autores mexicanos.

Ello, con una reducción significativa de personal y gastos; sin incurrir en las erogaciones que supondría la liquidación de las sociedades mercantiles que el Fondo sostiene en esos países.

En la presente administración se han puesto en operación dos importantes espacios del Fondo en América Latina, sobre bases de cooperación internacional y racionalidad económica, para ello no se contrató ninguna deuda ni se adquirieron compromisos financieros.

El Centro Cultural Carlos Fuentes, abierto en Quito, contó con la aportación de un valioso inmueble del gobierno ecuatoriano, y el Centro Cultural Arnaldo Orfila Reynal, inaugurado recientemente en Buenos Aires, fue producto de la continuidad de esfuerzos institucionales de tres administraciones federales, desde que se adquirió el terreno en 2003 éste ha visto quintuplicado su valor en 13 años.

En el plano de las actividades editoriales, entre otras medidas de racionalidad económica el Fondo determinó dar por concluido el proyecto de la colección “Obras Reunidas”, por considerar que duplica la oferta editorial, por sus altos costos de producción y por las bajas ventas.

Destacó que aunque en lo que va de 2016, las medidas de austeridad y contención de gastos permitieron ahorros por 20.7 millones de pesos, el presupuesto de recursos fiscales asignado para 2017 se redujo en un 17 por ciento, al pasar de 181 a 150 millones.

De ahí que además de las medidas de austeridad en curso, el Fondo adopte ahora acciones para mantener o acrecentar los recursos propios que recaba de la producción y venta de libros y otros servicios, que se han mantenido en alrededor de 200 millones de pesos anuales.

Adelantó que la librería que se abrirá en las próximas semanas en el Estado de México —donde el Ayuntamiento de Toluca aportó el inmueble y el personal— llevará el nombre de Sor Juana Inés de la Cruz. Mientras que la que se abrirá en Querétaro —en alianza con su Universidad Autónoma—, llevará el nombre de Hugo Gutiérrez Vega.

Y en asociación con el gobierno de Michoacán, el Ayuntamiento de Apatzingán y la Secretaría de Cultura federal, este año quedará concluida la segunda etapa del Centro Cultural La Estación en tierra caliente michoacana.

Actualmente, expuso, las 30 librerías del Fondo de Cultura Económica en la República Mexicana, incluida una librería virtual, reportaron utilidades en 2016. Las que más venden son la Rosario Castellanos, del Centro Cultural Bella Época; la Octavio Paz, en Coyoacán, y la Juan José Arreola, en el Centro Histórico.

sc

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