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Bibliotecas Digitales, reto en Edomex

La de Acolman, que fue inaugurada en marzo de 2013, es punta de lanza de un proyecto estatal que avanza con altibajos
A tres años de su puesta en marcha, la Biblioteca Digital de Acolman ha tenido muy buena recepción entre la comunidad de este municipio mexiquense (JENIFER NAVA. EL UNIVERSAL)
04/07/2016
00:20
Yanet Aguilar Sosa
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En marzo de 2013, el gobierno del Estado de México inauguró en el municipio de Acolman la primera de alrededor de 70 Bibliotecas Digitales de uso gratuito con las que hoy cuenta la entidad. Esa biblioteca puntera había recibido en 2012 recursos etiquetados por 3 millones 572 mil pesos a través del Instituto Mexiquense de Cultura, para su construcción e instalación.

Ese espacio que ha llevado la tecnología a Acolman y está abierto a la comunidad, se ubica dentro de las instalaciones del Centro de Bachillerato Tecnológico No. 1 CBT Dr. Donato Alarcón Segovia, como se marcaba en el proyecto original, es decir, instalar cada espacio dentro de centros educativos donde está su público objetivo.

La idea del proyecto es reducir la brecha digital en la comunidad mexiquense. Su apuesta por enseñar a usar los acervos y bases de datos de manera gratuita y a encontrar información, a leer, aprender y resolver necesidades cotidianas; así como desarrollar las competencias digitales de niños, jóvenes y adultos.

El proyecto de Bibliotecas Digitales para el Estado de México fue ideado y presentado por Aleph Molinari, presidente de Fundación Proacceso, una asociación nacida en 2008 que utiliza la tecnología para catalizar el desarrollo económico y social de comunidades marginadas mediante la educación.

Entre 2012 y 2014, el Estado de México recibió recursos superiores a los 218 millones 400 mil pesos para la construcción e instalación de alrededor de 70 Bibliotecas digitales que hoy operan en la entidad, 50 de ellas a cargo de Fundación Proacceso, y 22 más que administra directamente la Secretaría de Cultura con apoyo de instituciones como la Universidad Autónoma del Estado de México.

Hasta ahora esa iniciativa que contó para su creación con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, hoy Secretaría de Cultura, tiene abiertos 72 espacios en igual número de municipios del Estado de México.

La meta del gobierno del Estado de México era instalar una biblioteca digital en cada uno de sus 125 municipios, a través del Instituto Mexiquense de Cultura, hoy Secretaría de Cultura, pero el compromiso no se ha cumplido. Se solicitó información sobre el programa a esa dependencia, pero hasta el cierre de esta edición no respondió.

En los 50 espacios que opera Fundación Proacceso han alcanzado cerca de 160 mil usuarios socios, hay 71 mil 276 inscritos y en este tiempo hay 37 mil 734 graduados de distintos cursos. En este tiempo han visto un incremento importantísimo en el uso de las bibliotecas digitales, entre la primera y la segunda fase hubo un incremento del 34% y entre la segunda y la tercera fase fue del 59%.

Hoy esos espacios cuentan con una infraestructura tecnológica buena, tienen 2 mil 251 computadoras, 656 tabletas, 50 servidores y 50 pizarrones electrónicos, para atender a los usuarios.

Entre los 50 espacios que opera Proacceso, hay algunos que junto con Acolman han logrado una gran recepción. Están Ixtlahuaca, San Felipe del Progreso, Tenango del Valle, Huehuetoca, Huixquilucan, Nicolás Romero, Tlalnepantla, Zumpango, Chimalhuacan y Nezahualcóyotl.

Un lugar que cambia historias. A tres años de su puesta en marcha, la Biblioteca Digital de Acolman es símbolo de esta red en su propuesta arquitectónica, disposición de información, talleres, cursos y acercamiento a otras áreas como inglés y emprendimiento. Es un espacio exitoso, que ha tenido muy buena recepción entre la comunidad de este municipio mexiquense de cerca de 150 mil habitantes.

Entre el 29 de abril de 2013 y el 31 de mayo de 2016, la biblioteca de Acolman contabiliza 5 mil 229 socios registrados; ha logrado graduar a mil 275 usuarios que han participado en los 202 cursos que han impartido. El lugar en promedio recibe al mes 145 nuevos socios.

“Este proyecto ha ido creciendo en algunos sentidos, creció por dos años subsecuentes y seguimos operando la primera fase, operamos 50 de las bibliotecas de las que tiene el Estado, el compromiso del gobernador es hacer 125 bibliotecas, una por cada uno de los municipios, nosotros no operamos todas. Operamos 50 municipios”, afirma Aleph Molinari en entrevista.

Reconoce que la iniciativa fue de ellos, pero el gobierno del Estado de México es el que decide qué hacer con ese proyecto y con los recursos,incluso donde instalar los espacios.

“Ahora el proyecto ha cambiado, el modelo arquitectónico es otro. Nosotros construimos únicamente la primera fase, las demás ya no las construimos nosotros sino el Instituto Mexiquense de Infraestructura Educativa, aunque aun así tenemos otros 25 a cargo para la operación”, afirma.

Molinari asegura que uno de los logros más importantes de estas bibliotecas es que están dentro de las escuelas públicas, y al mismo tiempo tienen acceso directo a la comunidad. “Ese doble servicio es muy bueno, pero estar en el lugar del usuario objetivo de la biblioteca digital, en las escuelas, es un gran logro”.

La de Acolman es una biblioteca modelo. Tiene aulas colapsables, es decir se pueden mantener espacios muy grandes para grupos de estudiantes más numerosos, pero también se pueden cerrar en módulos para grupos pequeños. Está construida en medio círculo, con entrada de mucha luz y muy transparente porque no puede haber espacios educativos cerrados.

Todas las bibliotecas están interconectadas, poseen la base de datos que les dio entoncesl Conaculta. Su acervo va desde los autores clásicos, pero también tiene obras como Crepúsculo, Harry Potter o 50 sombras de Gray, pero no dejan de atender las necesidades concretas de la comunidad escolar.

Entre los usuarios hay jóvenes como José Abraham Reyes Domínguez, de 15 años, que viaja alrededor de 40 minutos, desde San Juan Teotihuacan para acudir al CBT a estudiar gastronomía y aprovechar la biblioteca digital donde encuentra tutoriales para ver cómo tocar la guitarra, consultar libros de su carrera y leer literatura.

Pero hay también adultos como Tomasa Gopard, quien asegura que con la biblioteca digital le volvieron las esperanzas. Ella se encarga de la limpieza del lugar por la mañana y en las tardes estudia la prepa en línea, inglés y cursos de emprendimiento. En casa cría animales para la venta, y en la biblioteca tiene como meta hacer la universidad en línea.

“Estoy haciendo la preparatoria en línea, si Dios quiere termino en noviembre y de allí me voy a la universidad, trato de aprovechar lo que me brinda la biblioteca. ¿Qué me ofrece la Biblioteca Digital? Lo que yo siempre había soñado. Aquí tengo todo: las máquinas, el Internet y las ganas de estudiar”, dice Tommy, la mujer de 53 años, nacida en Oaxaca que a los 13 ya era madre y no tenía más opciones.

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