Tras haber presagiado el fin de la fotografía ante la aparición de los teléfonos inteligentes, cambió de opinión.

Salgado, de 73 años y uno de los fotógrafos más premiados en las últimas décadas, dijo: "No creo que esté amenazada. Lo pensé en algún momento, pero estaba equivocado y me retracto. Creo que la fotografía, ahora más que nunca, tiene un largo futuro por delante".

El brasileño aún se muestra desdeñoso con los miles de millones de teléfonos inteligentes que ahora toman la mayoría de las fotos en el mundo. Pero cree que los fotógrafos documentales se destacan con imágenes memorables que sobrevivirán.

"Lo que la gente hace con sus teléfonos no es fotografía, son imágenes", dijo en Bangkok durante un exhibición de su trabajo. "La fotografía es algo tangible, uno la agarra, la mira. Es algo más vinculado con la memoria".

Las imágenes en blanco y negro de Salgado tienen un esplendor que intensifica uno de sus temas frecuentes: personas en medio de la pobreza y el conflicto o en ambientes amenazados.

La fotografía no está muerta después de todo: Sebastião Salgado
La fotografía no está muerta después de todo: Sebastião Salgado

Entre sus fotografías más famosas figuran las de mineros de oro en Serra Pelada, Brasil. Salgado se cambió a la fotografía digital en 2008, pero sus imágenes impresas son todavía creadas usando el proceso de gelatina de plata para los tonos.

La industria estima que el total de fotografías que se tomarán en el 2017 se acercará al billón. Al menos 85 por ciento de esas imágenes las tomarán los más de 2 mil millones de teléfonos inteligentes y apenas un 10 por ciento serán registradas por una cámara digital.

nrv

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