Inauguran "Frobenius, el mundo del arte rupestre" en Antropología

El MNA expone fotografías tomadas por el expedicionario en Europa, Africa y Oceanía
FOTO: Facebook/Museo Nacional de Antropología.
27/07/2017
14:04
Notimex
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María Cristina García Cepeda, Secretaria de Cultura Federal, se dijo orgullosa al inaugurar la exposición "Frobenius, el mundo del arte rupestre" en el Museo Nacional de Antropología, "la cual da testimonio de las primeras manifestaciones artísticas y del impulso humano por crear y hacer de las piedras, un lienzo".

Anoche, ante el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto, García Cepeda subrayó que la muestra rinde homenaje al etnólogo y arqueólogo alemán Leo Frobenius (1873-1938), quien tras la I Guerra Mundial recorrió incansablemente países de Europa “buscando afanosamente rastros del arte rupestre de la Edad de Hielo”.

La exposición se centra, dijo, en la historia de las expediciones de Frobenius, "auténticas aventuras en medio del Sahara". Los diseños, personajes y escenas que aparecen en las pinturas corresponden a los tiempos más tempranos de la humanidad y ahora, el INAH exhibe las reproducciones en acuarela de esos vestigios de arte rupestre, acotó.

Reiteró que la exposición, que se presenta por primera vez en México y honra la memoria de uno de los mayores precursores del difusionismo, Leo Frobenius, obedece al intenso e importante trabajo que conjuntamente realizaron el INAH y la Embajada de Alemania en México, como parte del Año Dual entre ambas naciones, que recién concluyó aquí.

Las creencias, los testimonios y las huellas de los más antiguos humanos, plasmados en cuevas y paredes de roca, hace miles de años, llegaron a México a través de esta muestra que no se habría podido montar sin el apoyo prestado por el Doctor Ludgwer Siemes, director del Instituto Frobenius para la Investigación Antropológica, presente también.

Integrada por 103 objetos, pertenecientes a esa institución germana de la Universidad de Frankfurt, Alemania, la muestra reúne 70 imágenes que, ya sea por medio de fotografías en blanco y negro, o a través de pinturas hechas por Leo Frobenius y sus colaboradores en la primera mitad del siglo XX, reproducen importantes manifestaciones rupestres.

La exposición se completa con 30 piezas, entre fotografías, archivos y audiovisuales, que recrean las 12 expediciones de Frobenius a Africa, y reflejan la recepción que tuvieron en los círculos artísticos de París y Nueva York, donde por primera vez el público occidental observó obras de la Edad de Hielo sin trasladarse a las agrestes y lejanas geografías.

Se incluyen pequeños cubos de roca usados como depósitos de tinta que los hombres primigenios desechaban al pie de las pinturas, lo que permitió que Frobenius los hallara, anotó Richard Kuba, curador de la exhibición y responsable de los archivos de Arte Rupestre e Imagen Etnográfica del Instituto Frobenius, creado por el propio explorador.

El responsable de ese archivo dejó ver que es reconocido como el más antiguo centro de investigación antropológica de Alemania. “El montaje rinde tributo a Frobenius, quien desde la década de 1890 trabajó para revalorar y difundir la cultura de las comunidades originarias de África, amenazadas por la globalización y el colonialismo”, dijo.

Antes y después de la I Guerra Mundial, Leo Frobenius recorrió Zimbabue, Botsuana, Sudáfrica, Namibia, Egipto, Libia y El Congo, buscando una continuidad al arte rupestre que floreció en Europa durante la Edad de Hielo. Según las últimas dataciones, las manifestaciones halladas en Australia e Indonesia se remontan hasta 40 mil años antes de nuestra era.

Junto con su equipo realizó cerca de cinco mil copias de arte rupestre, la más completa y  comprensible colección en su tipo. Casi todas las imágenes fueron reproducidas en su tamaño original de sitios inhóspitos, como desiertos, montañas y cuevas escondidas. Los diseños, personajes y escenas que aparecen en las pinturas corresponden a los tiempos más tempranos de la humanidad.

El erudito alemán, quien incluso cuando ya no podía viajar por su avanzada edad envió comisiones a Indonesia, Papúa Nueva Guinea y Australia con los mismos fines, siempre daba a sus pintores una orden: “No lo idealices, toma nota de cada grieta y reproduce el arte justo como es. No lo hagas más bello de lo que parece”.

Tal consigna, de acuerdo con Kuba, se debía a su convencimiento sobre el alto contenido estético del arte prehistórico, que ha sido fuente referencial para el desarrollo del arte del siglo XX. “Al copiar en lienzos y traducir una obra tridimensional en lenguaje de dos dimensiones, para un lector moderno, probó que nuestros ancestros no eran tan incivilizados como solía creerse”.

Pese a que el trabajo de Frobenius cayó un poco en el olvido cuando en la década de 1960 se inventó la fotografía a color y relegó las copias pintadas de arte rupestre a la categoría de “poco auténtica”, hoy, esta evidencia cobra nuevos valores documentales en función de que algunos sitios registrados en Sudáfrica o Namibia están dañados o han desaparecido.

Si bien la exposición del MNA se centra en el arte rupestre de Africa, Europa y Oceanía, Richard Kuba precisó que también discurren en paralelo otras líneas narrativas. “Una de ellas es la historia de las expediciones, que eran auténticas aventuras en medio del Sahara”, mencionó en alusión las fotografías que muestran las dificultades que a menudo sorteaba el equipo del antropólogo alemán.

Otro tema que se destaca es el rol de las mujeres en dichos viajes, toda vez que las pintoras contratadas por Frobenius podían tanto escribir artículos científicos, como manejar y reparar los pesados vehículos Ford que transportaban al grupo. “Ellas eran tan fuertes que alguien, en esa época, se refirió al instituto como una ‘pequeña Amazonia’”.

Un último gran tema es el de la conservación, pues a pesar de que las pinturas rupestres son testimonios cuya antigüedad puede ir de los 10 mil a los 30 mil años, también son bienes culturales sumamente frágiles que se deben investigar y mostrar, pero sobre todo, preservar. “Esta exposición es oportunidad para que México conozca el arte rupestre de otras regiones”, señaló.

La exposición “Frobenius, el mundo del arte rupestre” estará abierta hasta el 5 de noviembre próximo en la Sala 1 del museo localizado en Paseo de la Reforma y Gandhi, de martes a domingo de 9:00 a 19:00 horas. El domingo la entrada es gratuita.

sc

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