Geógrafos de la UNAM buscan contribuir a la prevención del crimen

Su propuesta consiste en abordar el fenómeno de la delincuencia con enfoque territorial
Geógrafos de la UNAM buscan contribuir a la prevención del crimen
(Foto: Archivo. EL UNIVERSAL)
07/06/2017
00:20
Redacción
Ciudad de México
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La criminología ambiental es una disciplina que aborda el fenómeno de la delincuencia con enfoque territorial; es decir, estudia el comportamiento criminal dentro del entorno de las víctimas o los ofensores.

Los ingleses fueron los primeros en crear un modelo con este enfoque en los años 60. En México actualmente se llevan a cabo aportaciones a este campo de la ciencia en la Unidad de Geotecnología en Infraestructura, Transporte y Sustentabilidad (GITS), del Instituto de Geografía de la UNAM, bajo la coordinación del doctor Luis Chías Becerril.

Mediante el uso de Sistemas de Información Geográfica, los investigadores transforman los datos estadísticos de las denuncias que se reportan en fuentes oficiales como el INEGI o la Secretaría de Seguridad Pública, para entender la distribución de los crímenes e identificar algunos factores espaciales que los determinan.

Zonas de riesgo

Para estimar puntos de incidencia criminal en la Ciudad de México, por ejemplo, el equipo encabezado por el urbanista Tonatiuh Suárez Meaney, investigador de la GITS, se ha basado en la teoría de la criminología ambiental, la cual propone una interrelación entre tres factores: la víctima, por su posible exposición al peligro, el ofensor y las características del lugar.

Además el investigador utiliza la técnica space syntax, la cual considera la morfología urbana, es decir, la forma en que están trazadas las calles y predecir los puntos geográficos vulnerables a homicidios no dolosos, accidentes viales, robo de autos o en viviendas.

Respecto al robo de autos, explicó Tonatiuh Suárez, comúnmente evitamos dejar nuestro vehículo en un callejón escondido por temor a que lo roben, pero resulta que el criminal piensa de distinta manera, ya que él opta por actuar en una calle donde pueda escapar fácilmente.

“Por tanto esta técnica nos permite refutar una idea contraintuitiva, ya que hemos estimado que la mayor cantidad de robo de autos ocurre en calle abierta y a plena luz del día porque hay más actividad y con posibilidad de pasar desapercibido”.

En un futuro cercano, se espera que estos datos geoestadísticos sean accesibles a la población y a las autoridades para su uso como herramienta en la prevención del delito.

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM

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