El mejor acreditado, al que todos le quieren prestar

Obtener un préstamo con bajos intereses es posible
Los expertos sugieren que si tienes tarjeta de crédito te acostumbres a pagar el total de la deuda cada mes (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
09/07/2015
00:52
Mariana F. Maldonado
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Hay de préstamos a préstamos porque los intereses son los que hacen la diferencia. Las instituciones bancarias prestan bajo cierta mecánica y más vale que si quieres obtener un préstamo a una baja tasa de interés –¡quién no lo quiere tener!– comiences a portarte bien financieramente hablando.

Ahora bien, si es que ya lo tienes, nunca es tarde para mejorar tu historial crediticio ya que esto no podrá traerte sino más ventajas en un futuro, ya que el crédito bien usado siempre es una gran herramienta para crecer.

Si quieres volverte aquel al que todo el mundo le quiere prestar, primero hay que entender la forma en la que las instituciones crediticias te evalúan antes de otorgarte un préstamo. Una de sus primeras paradas es el Buró de Crédito, una institución privada que se encarga de recibir y almacenar el comportamiento crediticio de las personas, ya sea financiero o comercial. Ahí esta institución revisará distintas variables para fijarte una tasa de interés. Entre éstas, está tu historial crediticio, tu score –que es un indicador que también maneja el Buró de Crédito el cual calcula cómo te comportarías en cuanto a pago puntual en un futuro– y otros parámetros propios del banco o institución.

“Imagínate que pides un crédito hipotecario y que te prestan a 8% y no a 13% a 30 años. Es 5% que te ahorraste durante un largo plazo. Tener un buen historial crediticio te ayuda muchísimo”, señala Wolfgang Erhardt, vocero del Buró de Crédito.

A mayor riesgo mayor tasa de interés, no hay vuelta de hoja. Si tú supones un alto peligro de no pago, la institución seguramente te elevará la tasa considerablemente.

Si todavía no lo tienes pero estás pensando en pedir un crédito hipotecario o uno para comprar tu coche comiences a prepararte para ello. Si ya lo tienes, conviene que pagues a tiempo, ya que el principal aspecto para volverte atractivo para estas instituciones es que cumplas con el calendario de pago.

Tener un historial crediticio es muy importante —si eres de los que tiene la idea de que es mejor no tener un crédito para que no haya malos historiales, estás equivocado— porque esto permite volverte “un conocido” para estas instituciones.

Wolfgang Erhardt, vocero del Buró de Crédito, explica así el tema del riesgo: “Es más fácil prestarle a un conocido que a un desconocido y si tienes uno bueno lleno de pagos puntuales no solamente vas a tener más oportunidades de obtener los financiamientos que estás buscando, sino de obtener mejores precios, porque mientras menos riesgos tú representas para la institución, ellos pueden bajarte el precio”.

Si no tenías una antes, la recomendación es que tramites una tarjeta de crédito en la que puedas domiciliar tus pagos, y por supuesto, que lo pagues en tiempo y forma.

Incluso el que contrates servicios como televisión por cable será un buen indicador para que esas instituciones revisen que eres un buen pagador, explica Obed Medina, encargado de marketing digital de Prestadero, una de las pocas empresas dedicada a los préstamos persona a persona en México.

Momento de mejorar

Si has hecho las cosas mal y te has atrasado en el pago de tus créditos, no te preocupes, siempre es buen momento de recapitular.

“La gente dice ‘es que ya quedó manchado mi historial nadie me va a prestar’, y no es así, el que tengas retrasos no quiere decir que estés excluido del sistema financiero. Sólo que si tienes muchos retrasos te vas a ver poco atractivo y va a ser más difícil que alguien se quiera arriesgar a prestarte”, señala Erhardt. Lo que tienes que hacer es seguir pagando bien y ponerte al corriente para que tus errores del pasado pesen cada vez menos, explica el especialista.

En el caso de que ya no puedas pagar, lo mejor que puedes hacer es acercarte a la institución que te está prestando, ser honesto con ellos y buscar una reestructura de crédito, que es que el monto que te están prestando lo difieran a pagos más pequeños y a un plazo mayor, recomiendan los especialistas.

Sin embargo, también existe la opción de que negocies una quita, que es un pago parcial de lo que debes.

Si debías 50 mil pesos, la institución te “perdona” 20 mil y pagando el resto saldas tu deuda. Esto, sin embargo, en lo que a tu historial crediticio se refiere, no es tan recomendable.

“Tu historial va a contar la historia completa, que te quedaban 20 mil por pagar y no pagaste y eso genera desconfianza, por eso es mejor pagar a tiempo o reestructurar”, explica el experto del Buró.

Así que hay soluciones, lo importante para que sigas siendo un sujeto atractivo de crédito es que no dejes de pagar.

Analízate

Si bien las instituciones harán su propio análisis, tú deberás hacer el tuyo con respecto a tus propias condiciones para enrolarte con un crédito de una forma sana.

Para ello, detectar tu capacidad de pago, es decir, la cantidad que resulta luego de que a tus ingresos le restas tu ahorro, tus gastos fijos y las deudas y los créditos a los que ya estás comprometido, es esencial para que encuentres un crédito que realmente se ajuste a tus necesidades y bolsillo.

“Si a ti te sobran 2 mil pesos, tú puedes endeudarte con un crédito máximo de 2 mil pesos porque éstos no me van a quitar ni renta, hipoteca, comida, gastos de la casa. Debes estar consciente de lo máximo que tú puedes pagar al mes”, explica Obed Medina, encargado de marketing digital de Prestadero, empresa que se encarga de préstamos persona a persona.

Es común que los bancos te ofrezcan créditos “preaprobados”, pero antes de tomarlos tienes que analizar tu capacidad de pago. Ya que conoces esta cantidad, una vez que contrates el crédito no debes olvidar tus fechas de pago y si te es posible, incluso adelantar alguna cantidad para que no te sea pesado desembolsarlo todo al mes, explica Obed.

Con respecto al crédito obtenido a través de tu tarjeta, algo que jamás deberás hacer es pagar el mínimo. El pago mínimo es una cantidad señalada en tu estado de cuenta que si la pagas lo único que vas a evitar es que te cobren intereses moratorios.

Tienes que saber que los intereses normales van a seguir corriendo y que pagar sólo esta cifra se puede convertir en un monstruo. De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) la deuda puede aumentar hasta 500% para aquellos que sólo abonan esta cantidad así que la recomendación estrella es que seas “totalero”, es decir, que pagues a tiempo cada mes todas tus deudas para que no se te acumulen intereses. Y así te conviertas en el sujeto al que todos le quieren prestar.

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