Ante el deterioro del entorno global, la Secretaría de Hacienda (SCHP) y el Banco de México (Banxico) decidieron tomar acciones coordinadas con la finalidad de preservar este entorno de estabilidad y, por lo tanto, asegurar que el país siga creciendo.

La Secretaría de Hacienda refirió que, en coordinación con el Banxico, anunció el pasado 17 de febrero un paquete integral de medidas que considera utilizar todos los instrumentos de política económica disponibles, a través de: política fiscal, monetaria y cambiaria.

Así, en materia fiscal, la dependencia dio a conocer un ajuste preventivo al gasto público por 132.3 mil millones de pesos; en materia monetaria, la Junta de Gobierno del Banxico decidió elevar a 3.75 por ciento la tasa de interés de referencia, y en materia cambiaria, la Comisión de Cambios decidió suspender los mecanismos de venta de dólares.

Estas acciones coordinadas tomadas por la Secretaría de Hacienda y el Banxico, en el ámbito de sus responsabilidades, tienen como finalidad fortalecer los fundamentos macroeconómicos del país, condición necesaria para que exista estabilidad económica.

“El gobierno mexicano está tomando de manera oportuna, responsable y coordinada medidas de política económica para preservar la estabilidad de la economía, evitar un deterioro en las expectativas de inflación y proteger, por lo tanto, el poder de compra de las familias mexicanas”, resaltó la dependencia federal.

En el Informe Semanal de su Vocería, señaló que la presente administración está convencida de que a través de procurar un sano marco macroeconómico, se garantizará el crecimiento de la economía.

La Secretaría de Hacienda apuntó que la volatilidad internacional y la desaceleración de la economía mundial están teniendo efectos al interior de nuestro país.

Por ello, subrayó, resulta importante mantener los fundamentos sólidos, lo que hasta el momento ha permitido que México se diferencie de otras economías emergentes, lo que se muestra en los datos de generación de empleos, consumo e inflación.

No obstante, es necesario llevar a cabo ajustes adicionales dado que la depreciación del tipo de cambio, ha deteriorado los términos de intercambio de la economía, haciendo necesario que los choques externos se atiendan de forma integral y coordinada, a través del uso de todos los instrumentos necesarios de política pública.

Además, las coberturas petroleras contratadas al momento no protegen los ingresos del gobierno federal para 2017, y tomando en cuenta la evolución reciente del precio del petróleo, es recomendable realizar un ajuste preventivo al gasto que permita alcanzar las metas de consolidación fiscal establecidas para el siguiente año.

Indicó que Petróleos Mexicanos (Pemex), al igual que todas las empresas petroleras en el mundo, enfrenta una caída de sus ingresos derivada de los bajos precios del crudo, por ello deberá hacer uso de los instrumentos que le otorga la reforma energética para lograr mayor eficiencia en su operación.

Frente a ello, expuso, el gasto preventivo al gasto público prepara al país de manera ordenada y a tiempo para una menor capacidad de gasto en caso de que se mantengan los bajos los precios del petróleo en 2017.

El objetivo es fortalecer las finanzas públicas, cumpliendo el objetivo de no incrementar ni proponer nuevos impuestos; además de no incurrir en un mayor endeudamiento público, ratificó la Secretaría de Hacienda.

Detalló que este ajuste preventivo está compuesto por un ajuste al gasto del gobierno federal por 32.3 mil millones de pesos, que incluye a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y un recorte al presupuesto del presente ejercicio fiscal de Pemex por 100 mil millones de pesos.

Mencionó que el director general de Pemex informó a la Secretaría de Hacienda que este recorte será sometido a consideración del Consejo de Administración de la empresa petrolera e informará las medidas aprobadas.

La SHCP precisó que el ajuste preventivo al gasto del gobierno federal se concentra en gasto corriente (60 por ciento del total del ajuste), y no afecta las áreas de seguridad ni los programas de la Secretaría de Desarrollo Social.

Además, la reducción al gasto de inversión (40 por ciento), no afectará las inversiones prioritarias, como las partidas relacionadas con el desarrollo del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, el Tren Ligero en Guadalajara y el Tren México-Toluca.

“Por lo anterior, se espera que el impacto de las medidas en el crecimiento económico, a través de la demanda agregada, sea mínimo”, aseguró la dependencia encargada de las finanzas públicas del país.

Asimismo, apuntó, se establecerán controles adicionales al gasto administrativo del gobierno federal, con el objeto de racionalizar y limitar, entre otros rubros, partidas como viáticos, gastos de alimentación del personal de mando, disminución de los gastos de telefonía, entre otros.

Respecto a la decisión del Banxico de elevar en 50 puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día y ubicarla en 3.75 por ciento, precisó que la Junta de Gobierno del instituto central aclaró que esta acción no implica el inicio de un ciclo de alzas.

Sin embargo, la Junta de Gobierno se mantendrá atenta para que en el momento que se requiera tomar las acciones que consoliden la convergencia de la inflación al objetivo de 3.0 por ciento, ya que el descenso de los precios del petróleo está afectando negativamente la cotización del peso frente al dólar, aumentando la probabilidad de un alza en las expectativas inflacionarias.

La SHCP resaltó uno de los efectos positivos que tiene esta medida es que al aumentar la tasa de referencia del Banxico, automáticamente algunas tasas de interés nacionales se alinean, en especial las de corto plazo, lo que hace más atractivo invertir en instrumentos denominados en pesos, como por ejemplo los Cetes.

Lo anterior, desincentiva la especulación contra el peso mexicano y funciona como un instrumento para atraer capitales al país y, por lo tanto, dar soporte a la moneda nacional, explicó la dependencia.

Refirió que en complemento a las acciones en materia fiscal y monetaria la Comisión de Cambios, integrada por la SHCP y el Banxico, decidió modificar su estrategia de intervención en el mercado cambiario, al suspender los mecanismos de venta de dólares y sólo intervenir en caso de que se presenten circunstancias extraordinarias de baja de liquidez o por factores temporales.

Explicó que el objetivo principal continua siendo que el tipo de cambio peso-dólar sea determinado por la oferta-demanda y las intervenciones que haga la autoridad encargada de la política cambiaria sólo serán para que el mercado cambiario preserve orden y liquidez.

Las intervenciones serán menos predecibles y, por tanto, menos vulnerables a ciertos tipos de especulación, mencionó la Secretaría de Hacienda.

cfe

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