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México es el segundo país en América Latina, después de Brasil, que más invierte en infraestructura para agua potable y drenaje; sin embargo, esto no garantiza la calidad del agua que sale de la llave para los consumidores.

De acuerdo con el estudio Mercado Global del Agua 2015, México invirtió 13 mil millones de dólares en infraestructura hidráulica de 2011 a 2014; mientras que Brasil destinó 18 mil millones para el mismo fin.

Si bien México cuenta con niveles óptimos de inversión en infraestructura hidráulica y 95% de la población accede al agua potable, eso no garantiza que todos cuenten con la misma calidad del agua potable.

El ex presidente de la Conagua, José Luis Luege Tamargo explicó que el problema de la calidad del agua no es de infraestructura sino de gestión de los municipios, los responsables de hacer llegar el agua a los habitantes.

“Muchos organismos municipales de agua no cuentan con los estándares mínimos para asegurar la calidad del agua, pero no en todo el país. Hay casos como el de Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, que es uno de los mejores en América Latina, Baja California, Chihuahua, Aguascalientes, Querétaro, Coahuila y Sonora son de buena calidad, pero el de Acapulco, por ejemplo, no tiene los recursos para operar bien”, explicó Luege.

El Artículo 115 de la Constitución Mexicana indica que los municipios son responsables de proveer agua potable y drenaje a sus habitantes, por lo que, la infraestructura hidráulica le pertenece y las empresas privadas se usan para incrementar la eficiencia.

Luege agregó que, debido a que los municipios son encargados de dar el servicio de distribución y tratamiento del agua, siempre ha habido una lucha por las participaciones federales para garantizar el abasto, pero por otro lado, para operar de manera eficiente, no pueden subir el precio del predial ni el del servicio de agua, lo que va en detrimento de la calidad del líquido.

El ex director de la Conagua agregó que México cuenta con una norma de agua potable que la mayoría de los municipios cumple, por lo que, en general, el agua que se extrae de fuentes subterráneas o superficiales es de las más limpias.

El problema está en la distribución, donde la mayoría de las redes tienen fugas, bajas presiones o tandeos que ponen en riesgo la continuidad del suministro y la calidad por el contacto del agua con la suciedad del terreno o entradas de agua sucia.

Una de las principales empresas dedicadas al servicio de agua potable a escala mundial y responsable del servicio en Aguascalientes, comentó que para mejorar la calidad del agua potable se requiere poner el servicio las 24 horas los siete días de la semana, renovar conducciones, instalar tratamientos donde sea necesario y monitorear la calidad del agua.

“La norma de calidad es común en todo el país, en eso sí hay un estándar, pero el agua es un tema muy local”.

“Transportar agua es caro, un metro cúbico equivale a una tonelada, por lo tanto, la calidad del agua en su origen es diferente de un lugar a otro. Sus características físico-químicas varían mucho y las aplicaciones de potabilización también. No hay aguas idénticas”, detalló la empresa.

Un filtro. Debido a que en las casas se deposita en cisternas y tinacos que no se lavan frecuentemente, el agua que usan es de dudosa calidad.

Las empresas privadas y los expertos recomiendan instalar un filtro sencillo para beber esa agua.

“Con un filtro sencillo es suficiente para tratar el agua pública en casa para usos de bebida y cocina, que es más barato que comprar agua embotellada”, agregó Luege Tamargo.

Inversión. De acuerdo con el estudio Mercado Global del Agua, para cumplir los objetivos de la Agenda del Agua 2030 para mejorar el abasto y la calidad del agua doméstica y para agricultura, se requiere una inversión de 79 mil mdd de 2010 a 2030.

El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Gustavo Arballo, dijo que después de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y el sector energético, el sector hidráulico es donde más se invierte en el país.

“La Conagua tiene un programa ambicioso de infraestructura en todo el país. Las obras van desde pequeñas hasta grandes como sistema de almacenamiento o tratamiento; la infraestructura agrícola es otro renglón donde hay inversión”, comentó.

El Programa Nacional de Infraestructura destaca que la red hidráulica del país tiene problemas de obsolescencia en el equipamiento, costos de operación que no son recuperados por falta de cobranza, mantenimiento inadecuado de las obras, elevadas pérdidas en la distribución de agua, baja capacidad de saneamiento de aguas residuales y mayor cuestionamiento social a obras hidráulicas.

Como ejemplo, uno de los principales proyectos hidráulicos en el país, el Acueducto Monterrey VI está en revisión por el nuevo gobernador de Nuevo León, pues supone un gasto de 40 mil 513 millones de pesos por 27 años de vigencia del contrato.

En las últimas seis décadas se redujo la disponibilidad de agua dulce per cápita en México, al pasar de 18 mil metros cúbicos anuales en 1950, a menos de 4 mil en 2013.

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