Pemex, en la fase final de negociaciones con sindicato

Está en juego la asunción de 42% del pasivo laboral por parte del gobierno
07/08/2015
00:12
Noé Cruz Serrano
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En el éxito o fracaso de la negociación contractual que se lleva a cabo con el sindicato petrolero, está en juego la asunción gradual de 42% del actual pasivo laboral que tiene Petróleos Mexicanos (Pemex), que podría ascender a 627 mil millones de pesos.

Información que la empresa productiva del Estado presentó a inversionistas en junio, revela que ése es el monto que el gobierno asumiría como deuda pública, aportando una cantidad anual equivalente a los ahorros que resulten de la negociación y modificaciones del Contrato Colectivo de Trabajo.

Lo anterior, con base en la aplicación de un régimen de cuotas individuales portables para nuevos empleados y ajustes graduales de los parámetros para los trabajadores activos, como el aumento en la edad de retiro, actualmente de 55 años, o 25 años de antigüedad, frente a los 65 años establecidos.

De acuerdo con la propuesta de asunción de pasivos en Pemex, lo que no se moverá y seguirá siendo responsabilidad de la empresa, son los compromisos con jubilados y pensionados por 867 mil millones de pesos.

En total, Pemex contabiliza un pasivo laboral de un billón 494 mil millones de pesos.

Los ajustes que se prevé deberán entrar en vigor este mismo mes forman parte de la actual revisión del CCT 2015-2017 que Pemex y el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) llevan a cabo y que tendría que haber concluido el pasado 31 de julio, para entrar en vigor el 1 de agosto.

No obstante, el pasado 30 de julio, Pemex informó que acordó una prórroga con el sindicato, la cual vence el 12 de agosto, sin posibilidad de extenderse, porque ese día entra en vigor el decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y de la Ley General de Deuda Pública, que prevé la asunción de una proporción de las obligaciones de pago de las pensiones y jubilaciones en curso.

Es decir, si en la revisión contractual 2015-2017 no hay ajustes, quedará sin efecto que el gobierno federal asuma el pasivo laboral de Pemex.

El 16 de junio, durante la instalación de la mesa de negociación, el director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, precisó que en esta primera revisión, después de la aprobación de la reforma energética, el reto es “ajustar las relaciones laborales a la nueva realidad”.

Fuentes cercanas a las negociaciones revelaron que el nuevo contrato colectivo “trae cambios encaminados a reducir el pesado pasivo laboral”.

El artículo tercero transitorio, párrafo quinto, del decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y de la Ley General de Deuda Pública, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 11 de agosto de 2014, señala que:

“El gobierno federal podrá asumir una proporción de la obligación de pago de las pensiones y jubilaciones en curso de pago, así como las que correspondan a los trabajadores en activo de Petróleos Mexicanos y sus organismos subsidiarios (…) siempre que, dentro del año siguiente a la entrada en vigor del presente decreto, Pemex alcance un acuerdo para modificar el contrato colectivo de trabajo aplicable en la empresa y en los organismos subsidiarios, modifique el Reglamento de Trabajo del Personal de Confianza y Organismos Subsidiarios”.

Según el decreto, las modificaciones deberán considerar que las pensiones o jubilaciones de los trabajadores de nuevo ingreso sean financiadas bajo esquemas de cuentas individuales, que permitan la portabilidad de derechos con el Sistema de Ahorro para el Retiro y que se incluya un ajuste gradual a los parámetros para determinar las pensiones de los trabajadores activos.

Ello tiene el objetivo de ajustarla a los parámetros actualmente establecidos en los demás sistemas de pensiones y jubilaciones de las instituciones del gobierno federal.

Otros aspectos de la pensión integral que están siendo revisados por la empresa y el sindicato son el salario ordinario —sueldo tabulado, fondo de ahorro, ayuda de renta de casa y despensa—, compensación, tiempo extra fijo y ocasional, canasta básica y aguinaldo, así como beneficios por defunción —gastos funerales y seguro de vida— y por préstamos.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF), en su Informe de Resultados de la auditoría practicada al pasivo laboral de Pemex, que fue presentado este miércoles, advierte que la empresa se enfrenta a dos posibles escenarios en materia de pasivo laboral.

“De continuar con su plan pensionario conforme a lo establecido en el CCT, tendría obligaciones crecientes en el tiempo, con pagos en el periodo 2015-2120 de entre 54 mil 011.6 millones y 880 mil 137.7 millones de pesos en esos años, con una tasa de crecimiento media anual de 2.7%”, señala.

Por el contrario, si empresa y sindicato acuerdan modificar el plan pensionario como lo establece el decreto mencionado, calificado como “escenario a grupo cerrado”, pues ya no se admitirá el ingreso de nuevos trabajadores bajo el régimen actual, sino que se incorporarían al nuevo plan de pensiones con cuentas individuales, y Pemex enfrentaría un pasivo laboral creciente que en 2015 representa pagos por 54 mil 011.6 millones de pesos.

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