Se rezaga programa para renovar los medidores de luz

Millonarios contratos con IUSA todavía están pendientes; según SHCP, uno lleva avance de 73.77%, y el otro de 21.5%
La CFE tiene millonarios contratos con IUSA para cambiar 34 millones 750 mil 639 medidores de luz en todo el país (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
04/08/2017
02:56
Noé Cruz Serrano
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Los millonarios contratos para cambiar 34 millones 750 mil 639 medidores de luz en todo el país, debiendo estar instalados en su totalidad en 2016 y asignados desde 2012 en su mayoría a la empresa IUSA, del empresario Carlos Peralta, están pendientes de concretarse. 

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) pagó 20 mil 167 millones de pesos para el cambio de estos equipos en dos contratos, con fecha de conclusión uno en 2014 y el otro el año pasado, pero a junio de este año reportaban un avance de 73.77% y 21.5%, respectivamente.

El primero de ellos consistió en la instalación de 30 millones 428 mil 665 equipos de medición a locales nuevos, existentes y modificaciones, incluyendo la sustitución de equipos dañados en un periodo comprendido entre 2012 y 2014.

Estos equipos serían instalados en las zonas de distribución de las 13 divisiones en que CFE fragmenta al país, exceptuando el Valle de México.

Ese contrato tuvo un costo de 12 mil 250.4 millones de pesos y, en ese momento, el precio promedio de cada medidor fue de 402.59 pesos.

El segundo fue otorgado hace cinco años para la instalación de otros 4 millones 321 mil 974 equipos de medición durante el periodo 2014-2016.

El valor de este segundo contrato, enfocado a sustituir esta clase de equipos en el entonces Distrito Federal, Estado de México, Hidalgo, Puebla y Morelos, fue de 6 mil 890.6 millones de pesos.
Cada watímetro habría costado en promedio en este segundo contrato mil 594 pesos, es decir, mil 191 pesos más que la anterior adjudicación.

En esos contratos estuvieron también involucrados recursos que serían contratados por separado para darles mantenimiento y operación a estos equipos por un periodo de 33 años, del orden de un billón 131 mil millones de pesos.

Los registros de la Unidad de Inversión de la SHCP muestran que, en el primer caso, se evaluó gasto total estimado adicional por los 33 años de operación y mantenimiento de estos equipos de 812 mil millones de pesos.

Para el segundo contrato, el gasto para el mismo rubro fue calculado en 307 mil 324 millones de pesos adicionales.

Esto significa que cambiar los medidores de todo el país representará un desembolso final de poco más de un billón 151 mil millones de pesos a las finanzas públicas, a través de diversos contratos.

Información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de la propia CFE revela que el primer contrato lleva un avance de 73.77%, y el más reciente de 21.5%.

De acuerdo con el calendario de recursos fiscales, el contrato que inició en 2012 tendrá que concluir este año, tres años después de lo previsto, en tanto que el iniciado en 2014 también tiene un retraso de tres años, dado que concluirá en 2019.

Sin embargo, la Secretaría de Energía reportó en los Informes de labores correspondientes a 2014, 2015 y 2016 un número de medidores instalados superior a la meta prevista de 34 millones 750 mil.

Sostuvo que, como parte del Programa de Modernización de la Medición de CFE, “en el periodo de enero al 30 de julio de 2014, la CFE ha instalado más de 11.2 millones de medidores digitales y se han realizado 725 mil 336 cambios de modalidad a facturación en punto de venta”.

Esto permitirá, añadió, brindar a los usuarios una medición precisa y por lo tanto un cobro exacto por el servicio de energía eléctrica.

Para el siguiente año, informa que entre enero y junio “la CFE ha instalado más de 13.2 millones de medidores digitales y se han realizado 1.9 millones de cambios de modalidad a facturación en punto de venta”.

En su Informe de labores 2016, la Sener argumenta que entre enero y mayo de ese año “la CFE ha instalado más de 15.9 millones de medidores digitales y se han realizado 2.5 millones de cambios de modalidad a facturación en punto de venta”.

En total, según la dependencia, CFE habría instalado 40.2 millones de equipos nuevos, es decir, 5 millones 472 mil más de lo previsto.

Más aun, de acuerdo con el Programa de Ampliación y Modernización de las Redes Generales de Distribución 2017-2031 de CFE, del que EL UNIVERSAL posee copia, falta instalar otros 11 millones 480 mil medidores como parte del programa de modernización que supone reemplazo de equipos obsoletos para este periodo, lo que representa una inversión de 18 mil 886 millones de pesos más.

En ese programa, con fecha de febrero de 2017, la empresa productiva de Estado sostiene que “actualmente dentro de las Redes Generales de Distribución se detectó en las inspecciones físicas que cerca del 55% de los equipos se encuentran dañados, son obsoletos o ya cumplieron con el tiempo de su vida útil, por lo que contribuyen a que el consumo real no sea registrado de manera correcta, haciendo que las pérdidas de energía eléctrica no técnicas se incrementen”.

Añade que “las adquisiciones contenidas en este programa permitirán modernizar el servicio de energía eléctrica a viviendas, plantas industriales, centros comerciales y el sector de servicios. Asimismo, permitirá efectuar las sustituciones de los medidores en operación que han llegado al término de su vida útil y por su deterioro proporcionan un servicio deficiente, generando un grado de incertidumbre mayor en su registro, y de esta forma estar en condiciones de poder continuar contabilizando el suministro eléctrico de manera correcta”.

Incluso advierte que, “de no efectuar la modernización de la medición mediante el remplazo de medidores obsoletos, traería como consecuencia lo siguiente: identificación de problemáticas sociales en sectores específicos en diversas ciudades y localidades del país que se resistan al cambio, problemáticas operativas o en sistemas de facturación, problemáticas administrativas durante el proceso de cobro de la energía dejada de facturar a los usuarios, no poder realizar la normalización de la medición de la energía en el exterior o límite de la propiedad de los usuarios que no lo permitan, y aumento al indicador de pérdidas de energía por causas no técnicas.

Y enfatiza que, “de no realizarse este programa se propiciará el incremento de pérdidas de energía en distribución, que en 2016 fue 14.74% de pérdidas de energía respecto a la recibida, de las cuales el 8.44% representan pérdidas no técnicas en niveles de media y baja tensión, debido a que se cuenta con servicios de manera indebida que se pretenden regularizar, además de los nuevos servicios que se tendrán y que al no ser atendidos se conectarán en forma directa a las redes de distribución para disponer del suministro de manera anómala, esto asociado además con los equipos de medición dañados, destruidos o que por su desgaste normal no puedan ser sustituidos oportunamente, incrementando costos de operación”.

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