Fijar aranceles no debe ser el objetivo en TLCAN: Guajardo

Uno de los errores en el TLCAN es que no existían instrumentos efectivos para combatir la concentración de mercados, afirman autoridades (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
14/06/2017
03:45
Ivette Saldaña
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La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no funcionará si la idea es establecer aranceles al flujo de productos que se comercian entre México y Estados Unidos, dijo el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal.

Sería nocivo caer en la tentación de regular otra vez el intercambio comercial entre las economías de América del Norte, añadió.

A pesar de los logros que generó el acuerdo trilateral, también tuvo debilidades, porque si bien México le apostó a la apertura comercial y estableció un marco de competencia económica, el primer error fue que no existían los instrumentos efectivos para combatir la concentración de mercados y el hecho de que insumos estratégicos fundamentales quedaron en manos de unos cuantos, comentó Guajardo Villarreal.

El funcionario explicó que debe buscarse la coexistencia de dos instrumentos de política pública: la competencia económica y la política comercial internacional.

A lo largo del tiempo se logró que la apertura comercial coadyuvara a mejorar la competencia de los bienes comerciables, agregó.

Pero no se puede decir que solamente los consumidores deben ser el punto central de las políticas de competencia y de comercio, pues es fundamental reconocer que faltaron iniciativas que permitieran a las pequeñas y medianas empresas tener acceso a insumos estratégicos para poder integrarse a las cadenas de valor global, lo cual apenas se consiguió con las reformas estructurales.

Durante el seminario Política Comercial para la Competencia y la Productividad en México, el funcionario dijo que el comercio no se puede explicar solamente por la existencia de aranceles, sino también por las medidas no arancelarias.

“La desregulación de aranceles incide en no más de 15% en los esquemas de liberalización de comercio que favorecen la competencia; 60% de los costos de ausencia de competencia están reflejados por medidas no arancelarias”, dijo.

Ahora “tenemos las reformas estructurales que permiten a las pequeñas y medianas empresas tener acceso a insumos en condiciones más competitivas”, y la apertura comercial debe incluir un equilibrio entre las políticas comercial y de competencia, dijo el titular de Economía.

El reto es evitar un uso desmedido de acciones en contra del comercio desleal, porque podrían llevar a situaciones peligrosas, al haber un desequilibro entre competencia y políticas comerciales. “Hay que encontrar balances”, destacó.

 

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