6 momentos importantes en la búsqueda de velocidad

Desde que se inventó el automóvil siempre se ha buscado que estos vehículos sean más rápidos y poderos,aquí algunas aportaciones para lograr ese objetivo
18/03/2017
09:06
Redacción
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Desde que se inventó el automóvil, siempre se ha buscado mejoras para que estos vehículos sean cada vez más rápidos y poderosos. Algunos de las aportaciones más importantes para que los coches sean veloces son los siguientes: 

 

1. En los años veinte y treinta, más por intuición que por conocimiento de causa, en la búsqueda de mayores velocidades comenzaron a buscar diseños automotrices que redujeran la resistencia al aire y la inestabilidad.

2. En los cincuenta, gracias al trabajo de diseñadores como Peter Brock (autor de leyendas como el Corvette Stingray o el Shelby Cobra), se descubrió que había que guiar el aire por dentro y por fuera del auto en movimiento para hacer que éste ayudara a obtener mayor estabilidad y velocidad.

3. En los sesenta, nuevas tecnologías se desarrollaron para aumentar la potencia; por ejemplo, la idea de mejorar la combustión interna de un motor a través de la sobrealimentación generada por una turbina.

4. Aunque empezó a desarrollarse desde finales de los cincuenta (gracias al trabajo de Chrysler y Bendix), no fue sino hasta los ochenta que Bosch perfeccionó los sistemas electrónicos de inyección de combustible, que permitieron un trabajo mucho más óptimo para los motores de combustión interna.

5. La era de los motores eléctricos trajo consigo un momento muy emocionante para los amantes de la velocidad ya que, a diferencia de sus contrapartes a gasolina, no requieren muchas revoluciones para generar el torque.

6. En la búsqueda no solo de mayores velocidades sino también una mejor conducción, en la última década se ha puesto a trabajar a los cerebros computarizados de los autos para jugar con las variables, de manera que hoy se obtienen mejores resultados (y tiempos en pista) gracias al control que logran estas computadoras. Por ejemplo, en el caso del NSX, se obtiene un mejor “torque vectoring” (o agarre que propicie velocidad y estabilidad) a través del movimiento independiente de la tracción en las llantas delanteras sin necesidad de mover el volante; o, como en el caso del GT-R, a través de la combinación de variables como potencia en el tren delantero o trasero y/o el ajuste de la suspensión electromagnética.

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