Se encuentra usted aquí

Yamaha XV950 R Bolt: Más y mejor

Carácter, fundamentos y personalidad que van más allá de una sportster
10/02/2017
17:15
Motorette
-A +A

Cuando hablamos de motos crucero, invariablemente pensamos en Harley-Davidson aunque hoy en día más marcas han comenzado a crear motocicletas para competir contra los de Milwaukee. Alrededor de 1957, H-D desarrolló el modelo Sportster, una moto que serviría de entrada a su gama. Por otro lado, Yamaha tiene una cantidad limitada de motos crucero en algunos mercados como la Bolt, que se presentó en 2013 como una clara afrenta a la Sportster, incluso en su momento se ganó el mote de “clon” pero en los detalles están las diferencias.

Sin embargo, este clon ha logrado desarrollar una personalidad propia y a diferencia de la Sportster, la Bolt cuenta con refinamiento de manejo, tecnología, mejor suspensión y menor peso. En el apartado mecánico cuenta con un motor V-Twin de 942cc (por arriba del 883cc de la Sportster) que genera alrededor de 54 hp y un par motor de 59 lb-pie, suficientes para mover con soltura los 245 kg del conjunto. La caja de cambios es de cinco pasos y la transferencia de potencia a la llanta trasera es por medio de una banda dentada.

yam01.jpg

La experiencia de manejo. Hablar de la Yamaha Bolt sin dudas nos obliga a compararla con la Sportster, ya que a primera impresión son lo mismo pero cuando comenzamos a ver los detalles es cuando todo cambia. Y es que la marca de Milwaukee ha pecado mucho de mantener la pureza de sus modelos, al grado que su evolución se estacionó décadas atrás. El modelo de Yamaha cuenta con mejores acabados y materiales de imitación metálica que no necesariamente le restan una personalidad ruda.

La parte trasera tipo softail le da una vista de antaño mientras que el asiento es cómodo para viajes largos. El tablero de instrumentos se reduce a la mínima expresión con una rueda como en la Sportster, pero en este caso totalmente digital, un detalle que puede o no gustar.

yam04.jpg

La posición de manejo es relajada desde la espalda hasta los brazos y piernas, pero lo que sí es diferente a la Sportster, es el trabajo de suspensión (trasera con amortiguadores de gas) y altura libre al piso. Y es que en la Yamaha Bolt el recorrido de la suspensión es ligeramente mayor (aunado al menor peso del conjunto) por lo que un bache será menos doloroso. La altura es baja y permite pasar la mayoría de los topes.

La entrega de potencia en la Bolt es contundente y gradual, a diferencia de la Sportster que es más explosiva. La Yamaha desarrolla su velocidad más rápido por un mejor trabajo en la caja de cambios, dejando la quinta marcha para trayectos largos. 

yam03.jpg

En ciudad, la forma esbelta del modelo permite buena maniobrabilidad en espacios cerrados, el motor refrigerado por aire no genera un calor insoportable, mientras que en carretera es muy estable y claro, la posición de manejo nos hace enfrentarnos al viento en contra, algo que es parte del manejo de este tipo de motos. Un punto en el que fallan ambos modelos es al no ofrecer frenos ABS; y es que debemos tener en cuenta que por la configuración de tamaño y peso es muy fácil bloquear la llanta trasera y la posición de manejo del piloto evita que se pueda actuar bien con los movimientos de cadera en una situación de frenada de pánico o emergencia.

El paso por curva de la Bolt es sólido aunque no veloz, ya que este tipo de motos bajas llegará muy rápido a su límite físico al inclinarla, ya sea por el chasis o por los posa pies. 

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS