¿Me compartes tu red Wi-Fi? se ha convertido en una pregunta común al recibir visitas en el hogar o al visitar la casa de algún amigo, familiar o pareja. Aunque en estos momentos, ir a visitar a nuestros seres cercanos no es recomendable, saber cómo podemos cuidar nuestra red local siempre es importante. Para esto, se recomienda utilizar una red de invitados. Pero, ¿qué es y cómo funciona?

La conexión a internet en la actualidad es una situación común a todas horas. Y como el cibercrimen se caracteriza por ser creativo para idear nuevas maneras para delinquir, es menester entender por qué es necesario proteger nuestra conexión a y, más aún, la red local; es decir, todos los dispositivos conectados a ella presentes en el hogar.

Todos sabemos navegar en internet. Desafortunadamente, no todos saben hacerlo de manera adecuada; hay personas que no saben diferenciar un sitio web malicioso de uno seguro. También hay gente que, tal vez, gusta de descargar cosas constantemente y, entre todas ellas, se le ha pegado un malware.

Los riesgos son claros: las visitas podrían descargar un archivo malicioso o conectar un teléfono o computadora que ya esté infectado. Algunos tipos de se pueden expandir por sí mismos a través de una red local; es decir, si se conecta a tu Wi-Fi, intentará atacar todo lo que encuentre a su alcance.

Hay personas con las que no compartiríamos nuestra clave de Wi-Fi. Pero hay otras a quienes simplemente no les podemos decir que no. Entonces, para siempre estar seguros, una red de invitados te permitirá ser cortés sin dejar de ser precavido. 

En pocas palabras, una red de invitados es un punto de acceso aislado a tu módem o router. Es decir, permite el uso y navegación en el internet pero no le permite llegar a tu red doméstica (compuesta por todos los dispositivos de tu hogar conectados al Wi-Fi). 

Configurar una red de invitados

Aunque suena complicado, configurar una de estas redes es sencillo. Generalmente, se puede encontrar esta opción a través del menú de ajustes de la gran mayoría de routers y módems. Solo se necesita seguir unos cuantos pasos para poder configurarla. 

1. Entra a los ajustes del módem. Escribe, en la barra de direcciones del navegador web, la dirección IP del router de tu casa. La IP puede variar de un proveedor y modelo a otro. Pero aquí en México, lo más común - al menos para Telmex - es 192.168.1.254

Si esta IP no te permite el acceso, deberás ubicar la correcta. Esto lo haces a través del Símbolo de Sistema con el comando ipconfig. Al ejecutarse, busca la línea que diga “puerta de enlace predeterminada”. La dirección IP la ubicarás fácilmente: son cuatro números separados por un punto. Cuando la encuentres, escríbela en el para acceder a los ajustes del módem. 

2. Ingresa la información necesaria. El navegador te mostrará una página web que te pedirá un nombre de usuario y contraseña. Esta información, por lo regular, la encuentras en el manual de usuario del módem o en la calcomanía del mismo. De no ser así, y si no estás seguro de qué poner ahí, te deberás poner en contacto con tu proveedor de internet. 

3. Busca la opción adecuada. Dentro de la configuración del módem, deberás buscar la opción que diga “red de invitados” o algo similar. 

4. Elige nombre. Cuando encuentres la opción, lo único que debes hacer es elegir el nombre para la red (SSID) y la contraseña. Es importante que le pongas una para evitar que personas ajenas se conecten a tu red. Guarda esa información en un lugar seguro. 

También es importante mencionar que te debes asegurar de desactivar la casilla donde dice “autorizar a los invitados a acceder a los recursos de la red local” (o algo muy similar). 

Una vez hayas realizado esta serie de pasos, la red de invitados estará lista para utilizarse. De esta manera, podrás ser un anfitrión cortés sin poner en riesgo la seguridad de tus dispositivos y red.

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