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Generan energía con agua reciclada

Christian y Fernando crearon un sistema que recicla el líquido al bañarse o usar el WC; la energía producida puede cargar la batería de un celular o tableta
17/08/2019
00:12
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Por: Cristina Hernández 

¿Imaginas poder cargar tu celular o tu tableta con la energía del agua mientras te bañas? Christian Íñiguez y Fernando Cortés, de la Universidad CETYS Campus Tijuana, están haciendo esto posible con su proyecto RS-WC. 

Juntos trabajan en un prototipo de regadera con una tubería que se conecta al excusado para ahorrar agua. De esta forma pretenden generar energía eléctrica, con la cual se puede cargar el celular, una tableta o una batería. Christian es egresado de la primera generación de la carrera en Ingenierías Renovables y Fernando estudia Ingeniería en Cibernética Electrónica en la misma universidad. 

La idea surgió hace un año, mientras Christian se estaba bañando. “Es el momento en el que  salen los mejores planes, porque piensas, meditas y reflexionas”, comenta. Se dio cuenta de toda el agua que estaba tirando y pensó en esa cantidad multiplicada por todas las personas de Tijuana. 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una ducha estándar dura aproximadamente 10 minutos, en los que se consumen 200 litros de agua; es decir, se tiran 20 litros por minuto. 

Una de las recomendaciones para reducir el impacto ambiental generado en la ducha es bajar el tiempo  a 5 minutos, así solo se usarían 100 litros. 
Christian también consideró entre sus cálculos la cantidad de líquido desperdiciado al jalar de la cadena del excusado. Fue ahí cuando le surgió la inquietud de “si al bañarse se tira agua y también al tirar de la cadena, hay que hacer algo, porque es un problema que no puede continuar”. 

Luego de pensar en propuestas, empezó a dibujar bosquejos de las soluciones para ahorrar agua en el baño. 
Al terminar los diseños, buscó a Fernando para contarle la idea, que le encantó, y desde entonces semanalmente avanzaban con el proyecto. Al juntarse, ideaban más cosas y oportunidades de hacerlo grande. 

Luego pensaron en la posibilidad de generar energía eléctrica con el flujo del agua. Desde la idea inicial hasta completarlo tardaron seis meses. Terminaron el prototipo conceptual y físico para la Feria Ambiental de Tijuana Innovadora.  En el evento se reúnen proyectos de universidades de la franja transfronteriza. Premian a los mejores con la finalidad de aportar algo a la salud ambiental y así poder promover su cuidado. 

La primera edición fue en 2016, cuando reunieron 50 iniciativas de distintas universidades tanto de México como de Estados Unidos. 
En esta feria fue la primera vez que Christian y Fernando presentaron el prototipo físico y desde entonces han seguido avanzando. Participaron también en el concurso Global Social Innovation Challenge de la Universidad de San Diego. 
 

Así funciona RS-WC

Está formado por generadores, una regadera  y una bomba de agua. Los generadores van incorporados a una de las piezas para que funcione como cualquier otra regadera. 
Luego, el agua pasa por la tubería para ser filtrada; de ahí, a una bomba como agua tratada a un almacenamiento secundario que irá conectado al WC.  El propósito es reusarla en las descargas del excusado para ahorrar agua limpia. Con una ducha de 15 minutos, el usuario tendría agua para cinco o seis descargas sanitarias en el día.

Ha llamado mucho la atención del público y por eso también esperan conseguir más capital semilla y así avanzar en el prototipo. 
“Creemos que es un proyecto que no puede esperar, porque cada vez se tira más y más agua. En unos años se puede agotar este recurso y la verdad no siento que como sociedad estemos preparados para enfrentar una crisis de agua”, añade Christian. 

“Lo consideramos algo que se tiene que hacer  y no un proyecto, para que en un futuro podamos decir que se está ahorrando este líquido. Ahora sólo con tirar de la cadena se gasta lo que equivale a 21 mil albercas olímpicas en San Diego y Tijuana”. Si eso se multiplicara por toda la República Mexicana y Estados Unidos, sería una cantidad enorme la que se desperdicia. 

Las pruebas fueron hechas por separado para así medir la altura de la regadera y el tamaño de un baño. Calcularon la potencia de la bomba para que al momento de fluir el agua se genere la energía necesaria.
 

¿Cómo bañarse y cargar la batería del celular con el agua? 

El proyecto RS-WC está formado por una llave diseñada e impresa en 3D que asemeja la de la regadera; la idea es incluir dos generadores eléctricos que funcionen con el flujo del agua.   Cuenta con un circuito adaptado para que con un puerto USB se conecte un dispositivo, celular o tableta,  y así pueda cargarse con la energía del agua.

Lo primero que alguien verá es la llave para abrir la regadera y así comenzar a generar energía. En lugar de que el agua se vaya por las tuberías, pasará por un proceso en el que se eliminarán restos de jabón y cabello.
Una vez filtrado y bombeado, el líquido irá por un ducto a fin de que sea almacenado y reutilizado para cuando se tira la cadena del baño. Este proceso reduce el consumo de agua mientras genera energía.

Lo relevante es que con una ducha de 10 a 15 minutos, el usuario contaría con lo equivalente a cinco descargas del WC sin tener que usar agua limpia. El baño diario de todos los integrantes de una familia genera la suficiente energía para llevar una pila recargable para su celular.
 

Un derecho universal en peligro

En julio de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció como derecho humano el acceso al agua. Cada persona debe tener una cantidad de entre los 50 y 100 litros por día para cubrir sus necesidades domésticas y personales. 
Sin embargo, la escasez afecta a cuatro de cada 10 seres humanos a nivel internacional. El problema  no sólo es regional, sino también global. 

La cantidad de agua dulce es muy poca y para hacer potable el agua de mar sería muy caro.  En el caso de Tijuana, por ejemplo, se comparte agua con San Diego que proviene del Río Colorado.

La reserva es la misma pero compartida por San Diego y Estados Unidos. El agua llega desde Mexicali, se traslada a Tijuana, pero se necesitan buscar proyectos alternativos.
El Inegi reporta que en el Valle de México está la disponibilidad anual más baja de agua, así como en los estados del norte, que reciben sólo 25% de lluvia. A diferencia de la frontera sur, que concentra la mayor cantidad de este líquido. 

Durante los últimos años, el líquido vital ha reducido considerablemente, causando sequías y cortes de agua.  Ese es uno de los escenarios que también los hicieron pensar en soluciones para combatir estas posibles crisis de agua que podrían presentarse en un futuro no tan lejano: aproximadamente cinco años. 

De acuerdo con cifras del mismo instituto,  en México aproximadamente 21.2 millones de hogares reciben agua diariamente y alrededor de un millón tiene sólo una vez a la semana. La falta de agua enfrenta diferentes problemas, que van desde la sobreexplotación de mantos acuíferos, la red de distribución y contaminación. 

Los costos de agua varían de acuerdo con el tipo de uso, que puede ser doméstico, comercial o industrial. 
El gobierno hizo desaladoras para generar reservas de líquido. Además se han dado cuenta de que hay cada vez más personas cuyos hábitos para cuidar el medio ambiente no cambian ni se adaptan a la actualidad.

Por eso, a partir de este proyecto, el objetivo es reducir el consumo de agua  y reciclarla. También la generación de energía eléctrica para cargar celulares y tabletas, además del ahorro de agua en los hogares. Hasta ahora, el proyecto no tiene ningún tipo de apoyo económico para continuar; sólo se han mostrado interesadas algunas empresas constructoras, sobre todo en Estados Unidos, pero no hay ningún inversionista.

A partir de un modelo de negocios, Christian y Fernando piensan venderlo aproximadamente en mil dólares, aunque va dirigido a constructoras para que las empresas que hagan casas lo compren. Así ya estaría incluido en el precio de la vivienda y sería parte de su instalación. 

Con RS-WC son finalistas del Premio Santander, que definirá a los ganadores el próximo 28 de agosto. El primer lugar tendrá una beca de medio millón de pesos, con la cual financiarán el proyecto y harán los avances necesarios para finalizarlo y venderlo a las empresas antes mencionadas. 

Los jóvenes hacen un llamado a lasociedad para crear consciencia sobre el cuidado del medio ambiente y sobre todo del agua.  Christian no concibe un país en donde este vital líquido esté racionado o tenga que darlo el gobierno.

 “Comprar nuestro proyecto les asegura ser candidato a certificaciones de sustentabilidad internacionales en una casa habitación, generar energía limpia para cargar tu celular, ahorrar agua y vender una casa sustentable o renovable”, añade Fernando.  

Aseguran que parte de esta educación ambiental ha sido  fomentada por su carrera, universidad y hasta sus compañeros. Una de las metas es mostrar que hay elementos reciclables como el agua o los desechos orgánicos.

 De la generación  de Christian ya han salido varios proyectos de este tipo que buscan mejorar la calidad de vida y proteger al medio ambiente.