Troka, el súper robot de nuestros abuelos

Mochilazo en el tiempo

En la década de los 30, un grupo de artistas creó los cuentos y la música para “Troka El Poderoso”, un programa de radio acerca de un robot cuyas manos eran grúas, tenía un pie de tren y otro de tractor. En la historia las máquinas hablaban y explicaban a los niños su funcionamiento, así como el beneficio que representaban para la vida diaria de los humanos. Troka era la expresión del progreso

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Texto: Carlos Villasana y Ruth Gómez

Antes de los viajes espaciales y la posibilidad de ir a la Luna en la década de los años 30 surgió un personaje para despertar la conciencia de grandes y chicos sobre el mundo y sus nuevas tecnologías: “Troka, el poderoso”, quien se adentraba a los hogares a través de la radio y echaba a volar la imaginación de los radioescuchas.

Bertha Hernández, periodista e historiadora, cuenta para El Gran Diario de México que, desde su análisis, Troka nació como el resultado de “la visión de futuro que existe en todas las épocas y que en cada momento desarrolla diferentes perspectivas.

En el caso de Germán List Arzubide y de otros escritores que en México encarnaron el movimiento estridentista (que resaltaba el modernismo, el urbanismo y lo tecnológico, se inspiraba en la vanguardia europea y apoyaba el progreso nacional), hay una voluntad de revolución literaria y poética que exalta el maquinismo de la época”.

Troka apareció a inicios de los años 30 del siglo XX, eran narraciones orales que permitían entender cómo las máquinas vinieron a “optimizar” la vida del hombre; esto a consecuencia de un movimiento de la década de 1920 llamado “Maquinismo” que abordaba la modernidad de una manera estética y cómo las máquinas habían traído progreso a la vida humana.

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Troka el poderoso en una ilustración de los años 30. Crédito: Secretaría de Cultura del Gobierno de México.

El México de esos años, comenta Bertha, seguía siendo mayoritariamente rural —66% de su población vivía en el campo o en pequeños poblados—; con una economía en recuperación tras la crisis de 1929 y con proyectos sociales y educativos que siguieran la idea de “avance” que había dejado la Revolución.

Troka nació de la pluma de Germán List Arzubide, poeta poblano que fungió como soldado carrancista en la época revolucionaria, lo que le permitió comprender que el eje de los gobiernos después de la Revolución sería reflejarse en la vida de la gente. Con Troka, el autor se adentró al complejo tema de la educación para niños.

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Germán List Arzubide, el autor del robot Troka, precursor del movimiento literario estridentista en México. Wikimedia Commons.

Desde el siglo XIX se buscaba que los infantes recibieran una educación racional; idea que tomó fuerza en el siglo XX y que se consagró con el nacimiento de la Secretaría de Educación Pública. A este proyecto se sumaron escritores, artistas e intelectuales de la época, tal fue el caso de Germán List Arzubide quien en 1932 escribió los cuentos de Troka; quien se define de la siguiente manera:

“Soy, cuando me detengo, la rígida y levantada majestad de las chimeneas; cuando camino, el veloz automóvil, la forzuda locomotora, el barco que domina los mares. Las torres inalámbricas elevadas al cielo, son como brazos míos que recogen el rayo de la tormenta y la onda lejana. Las grúas son mis músculos de acero. La rígida estructura de las calderas, semeja el torso de un gigante y puede ser mi cuerpo y las cajas de los automóviles con sus aristas bruñidas, al frente los redondos faros de mis ojos que traspasan la sombra y los salientes labios del magnavoz, hacen pensar en las cajas que encierran los magnetos. Mi estructura es mecánica para que resista la vida actual violenta, ruda, cambiante y siempre en movimiento. Estoy construido por todos los hombres utilizando todos los elementos; soy la síntesis del genio universal. Troka, el Poderoso.”

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Troka el poderoso en una ilustración de los años 30. Crédito: Secretaría de Cultura del Gobierno de México.

La idea de List Arzubide se usó como un recurso pedagógico después de una serie de cambios de materia constitucional en lo relativo a la educación en el país y, por la temática, pareció natural que fuera difundido a través del medio de comunicación más avanzado de la época: la Radio.

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Se emitía en vivo tres veces por semana en la estación XFX, sucesora de la estación CZE que había creado José Vasconcelos y que finalizó transmisiones en 1929; ambas estaciones fueron el origen de una radio con sentido pedagógico —a la par de la naciente radio comercial mexicana— y que actualmente es Radio Educación.

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La estación de radio XFX fue la sucesora de la CZE, creada por José Vasconcelos y que terminó transmisiones en 1929, ambas fueron las primeras en tener un objetivo pedagógico. Actualmente es Radio Educación. Foto: Archivo EL UNIVERSAL. 
 

Creación de un gran equipo artístico

"Pero no es cualquier contenido pedagógico: el equipo es impresionante: el secretario de Educación es uno de los personajes de la Educación Socialista, Narciso Bassols. El director de la estación es nada menos que un joven jalisciense, Agustín Yáñez, que sería uno de nuestros clásicos de las letras nacionales, y se le pidió a Silvestre Revueltas que compusiera la música", explicó Bertha.

Aquí podrás escuchar la pieza Troka de Silvestre Revueltas:

Según el actor Alejandro Benítez, la música de Revueltas fue clave en la producción de Troka ya que hilaba melodías o canciones populares para que lograra llamar la atención de chicos y grandes. 

Troka era un robot orgulloso de ser la expresión del progreso y del "genio" o la inteligencia de los humanos y su principal ocupación era que los niños comprendieran que los objetos a su alrededor habían sido creados por el talento humano para beneficio de todos.

En sus cuentos, las máquinas hablaban y explicaban el porqué de su existencia: la máquina de escribir, el tren, el elevador, el aeroplano, el submarino, “las máquinas del hogar”, como la lavadora, la máquina de coser o las estufas.

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Foto del 29 de abril del 2013. Troka, una creación de Germán List Arzubide. Recorrido por la exposición Vanguardia en México (1915-1940) en el Museo Nacional de Arte. Foto: Esperanza Orea Romero/ EL UNIVERSAL.

Troka fue una herramienta que buscaba educar a niños, pero que de manera indirecta llegaba a la población adulta, ya fueran los padres, abuelos o quienes acompañaran a los infantes a escuchar los cuentos; fue un producto que ayudó a los de su tiempo con la tecnología existente y a través de la cual se podía llegar a varios radioescuchas.

Lamentablemente, no existe un audio original de cómo se escuchaba una emisión de Troka en vivo ya que en ese tiempo no se contaba con la tecnología necesaria para grabar los programas; Bertha comenta que la música de Revueltas fue grabada y se seleccionaba de acuerdo a la temática del cuento.

En 1939, “El Nacional” publicó un libro con los cuentos de Troka que tuvieron las ilustraciones de Julio Prieto y Salvador Pruneda: Troka tenía sobre su cabeza una antena de estación de radio; sus brazos un par de grúas y sus pies eran un tren y un tractor. La obra se reimprimió en 1986.

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Troka, sección de la cabeza en construcción. Concepción artística digital 3D por Jorge Rocafort Hernández.

Sin embargo, existe una reconstrucción elaborada en 2007, producto “desde la iniciativa del grupo de investigación Laboratorio de Creaciones Intermedia de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia (España) y en colaboración con la Fonoteca Nacional de México y Alejandro Benítez (voz), bajo la dirección de Miguel Molina”.

Reconstrucción de una emisión de “Troka, el poderoso”.

El audio nos invita a imaginar cómo era la infancia de un niño o niña de los años 30 y revivir lo que narraba Troka: el paso del tren a través de las montañas, el paso de un camión sobre un camino, la velocidad del avión o por qué era necesario un tractor en la vida del campo.

Al final del programa Troka recordaba a sus escuchas: “cuando ustedes vayan por las calles, por el camino, y vean lo que los hombres han inventado, lo que han construido para hacerse la vida más fácil, para ahorrarse trabajo y tiempo, digan con satisfecha voz: eso es Troka el poderoso, nuestro amigo”.

Bertha enlistó las siguientes recomendaciones para que los niños y niñas de la actualidad dejen volar su imaginación tal y como lo hicieron los infantes de los años treinta con Troka:

"Creo que la apuesta por la literatura fantástica es importante: Tolkien: El Señor de los Anillos, o El Hobbit, de los que seguramente conocen las películas, son opciones. Borges es coautor de una Antología de la Literatura Fantástica. Un libro, chiquito, sencillo y barato es de Borges también, Manual de Zoología Fantástica, que, si lo juntan con el manual de Animales fantásticos y dónde encontrarlos, que se consigue y que aparece en la saga de Harry Potter, da para entretenerse mucho".

Troka en el siglo XXI

Alejandro Benítez, actor que dio voz a Troka en la reconstrucción de 2007, publicó en el artículo Troka el poderoso. Espectáculo unipersonal de teatro en miniatura que su acercamiento profesional con el robot de los años 30 fue en 2003, con:

“Un espectáculo para cuatro titiriteros y una orquesta sinfónica, realizada a petición del maestro Jorge Pérez Gómez, director de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Nuevo México (Albuquerque, Estados Unidos); y se estrenó en dicha universidad en diciembre de 2003. La adaptación de los poemas corrió a cargo de Pablo Cueto.”

Compara el antes y el después deslizando la barra central (clic aquí para ver más grande)

En la fotografía antigua observamos una portada de “Troka, el poderoso”, mientras que en la imagen del 2018 una presentación de una obra con el mismo nombre dentro del Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos. Crédito: Enciclopedia de la Literatura en México / Facebook Pablo Cueto & Teatro Tinglado. Diseño web: Miguel Ángel Garnica.

De acuerdo con el actor, la obra se presentó en 2004 en México en los estados de Puebla y Tlaxcala y para 2005, la compañía Teatro Tinglado desarrolló una puesta en escena de Troka en versión unipersonal en teatro de juguete, también conocido como teatro de títeres.

La obra se creó luego de que la compañía recibió una invitación para participar en el Festival Internacional de Teatro de Juguete del grupo Great Small Works de Nueva York; Pablo Cueto y Alejandro realizaron marionetas basadas en grabados estridentistas, movimiento artístico mexicano que veía en las máquinas tanto la “liberación del hombre” como un “elemento de enajenación y fuente de contaminación”.

El títere de Troka estaba inspirado en las ilustraciones de Julio Prieto y tenía la peculiaridad de ser una especie de rompecabezas, es decir, las partes del cuerpo se iban ensamblando conforme a la historia que se iba narrando: “una vez armado, el títere caminaba dentro del teatrino”, escribió Alejandro.

La obra fue un éxito dentro del festival y se presentó más de dos veces; cuando Alejandro volvió a México procuró presentar la obra en diversas partes del país y de Estados Unidos.

En este enlace se puede observar una presentación de la obra de Troka en 2009. 

La fotografía principal es una composición de dos ilustraciones de Troka el poderoso de los años treinta. Crédito de la Enciclopedia de la Literatura en México y Libros México. 

Fuentes:

  • Bertha Hernández, periodista e historiadora. 
  • Artículo “Troka el poderoso. Espectáculo unipersonal de teatro en miniatura” de Alejandro Benítez en “Pliego, papel y tijeras”.
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