Memoria de Milagros. Exvotos Mexicanos

20/12/2019
06:00
-A +A

Hace unos veinte años, cuando todavía funcionábamos como Casa de Antigüedades y sólo realizábamos tres o cuatro subastas al año, se presentó un pintor a vendernos una serie de 16 Castas Mexicanas pintadas al óleo sobre tela de más o menos 20 x 15 centímetros; eran copias realizadas por él de un juego de Castas del siglo XVIII, el precio que pedía era razonable, se las pagamos y se pusieron a la venta.
 
Todas las mañanas que llegaba a la galería y pasaba por la puerta de entrada me recibían cuatro de estas Castas colgadas en una de las paredes de la recepción (era muy difícil colocar las 16 juntas por el espacio que ocupaban) y me gustaba ver lo bien que estaban hechas y las cartelas de cada una de las escenas. Una de esas mañanas que venía entrando, se me ocurrió hacerle un encargo al artista que había realizado las copias.
 
Desde chicos, influenciados por mi mamá, siempre hemos sido muy devotos de San Judas Tadeo y el encargo que se me ocurrió hacerle al pintor de las Castas fue que pintara un exvoto donde apareciera yo dándole las gracias a San Judas Tadeo por los favores recibidos; así que le hablé al artista por teléfono y le expliqué lo que quería, me contestó que no tenía ningún problema sólo que necesitaba una fotografía mía para copiarla y pintarme, así como una estampa de San Judas para los detalles del Santo.
 
morton1-20dic_0.jpg

Pasó a recoger la fotografía y la imagen y le expliqué mi idea de cómo quería la composición; dos o tres semanas más tarde me entregó la obra terminada. Un óleo sobre lámina de 20 x 30 centímetros donde yo me encontraba en la esquina inferior derecha, hincado en un reclinatorio muy sencillo con las manos juntas en oración, vestido de traje y corbata (él copió lo que vio en la fotografía que le proporcioné), en el otro lado San Judas con todos sus atributos en la esquina superior izquierda, como si fuera una aparición extraterrestre, los dos nos encontrábamos en una habitación sin muebles, en la parte superior la leyenda que rezaba:  “Agradezco a San Judas Tadeo por Todos los Favores Recibidos”, no recuerdo si traía la fecha o por lo menos el año del agradecimiento.
 
Para mi gusto quedó muy bien, todavía olía a óleo y trementina y lo dejé en mi oficina unos días para que secara más y decidir con calma dónde lo iba a colgar. Pasaron los días y un buen domingo que fuimos a misa a la parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús, aquí en las Lomas de Chapultepec, visité la capilla que está junto a la sacristía donde tienen un altar con una talla en madera muy bien hecha de San Judas Tadeo, la talla se encuentra dentro de un nicho muy sencillo colgado en la pared, a los costados del nicho hay cuatro marcos muy grandes llenos de corazones y milagros dorados colgados por todos los fieles, en agradecimiento a algún favor recibido por la intercesión de San Judas Tadeo, en ese momento fue cuando decidí que mi exvoto tenía que ir en esa pared de alguna manera.
 
morton3-20dic.jpg

Así que esa misma semana fui nuevamente a la capilla y lo llevé, lo dejé recargado en la consola que se encuentra bajo el nicho de San Judas donde se quedó varias semanas, hasta que un buen día, entrando a la capilla, vi que lo habían colgado exactamente arriba del nicho, me quedé muy contento y seguí visitando y agradeciendo los favores recibidos.

Pasó el tiempo y un domingo que fuimos nuevamente a misa a Santa Teresita visité el altar a San Judas y me encontré con que mi exvoto ya no estaba, ¡se lo habían robado! Mi único consuelo es que, a donde se lo hubieran llevado, alguien más lo verá y ayudará a fomentar la devoción a este Santo.
 
Esta historia viene al caso porque fui a ver la exposición que lleva como título MEMORIA DE MILAGROS, EXVOTOS MEXICANOS, PATRIMONIO RECUPERADO, que se exhibe en el Museo Nacional de las Culturas, en la calle de Moneda no. 13, en pleno Centro Histórico de la Ciudad de México y me acordé de mi exvoto.
 
morton5-20dic.jpg

La exposición está muy bien puesta y explicada, muestra 594 retablitos o exvotos de los siglos XVIII, XIX y XX, pintados en lámina, madera, tela y cartón, que fueron devueltos al gobierno mexicano por el gobierno italiano el 6 de marzo de este año.
 
Todos estos retablitos o exvotos fueron robados en los años 60 y 70 de templos en el Estado de México, Jalisco, Guanajuato, Zacatecas, Michoacán, Aguascalientes, Puebla, Querétaro, Hidalgo, Tlaxcala, Veracruz y en la Ciudad de México, y que por alguna razón estaban en Italia. Fue en junio del año 2016 cuando los Carabinieri del Patrimonio Cultural Italiano investigaron una donación extraña de un coleccionista milanés (ya fallecido), que hizo dos museos, uno en Lombardía y el otro en Piamonte, la donación era precisamente estos exvotos, por lo que contactaron al gobierno mexicano y en una ceremonia en Italia se devolvieron a las autoridades mexicanas; ahora se tiene esta exposición de lo recuperado que vale mucho la pena visitar.
 
Todas las obras son agradecimientos a algún Santo, Virgen o Cristo ­–bajo el nombre de Señor de alguna localidad o del sitio donde se encontró­– y son pedidos por aquel o aquella que recibió el favor y que hace el agradecimiento público, ya que todos estuvieron en su momento en algún templo o capilla.
 
morton4-20dic.jpg

Vayan con tiempo para poder disfrutar de cada una de las obras realizadas por pintores populares que muestran paisajes rurales, ríos, bosques, sembradíos, árboles, así como la vestimenta de la gente del campo, de militares o de gente de ciudad, caballos, mulas, burros, puercos, las viviendas, las bardas, techos de teja, arcos, columnas, patios, fuentes, carretas o viejos camiones, todos esto para que el fiel agradezca de un parto difícil, de niños caídos, de balazos, de puñaladas, de temblores, de choques, de no haberse ahogado. Uno que es fantástico, es el “agradecimiento de una mujer al Sr. De Villaseca por haber conseguido que su marido no descubriese su infidelidad”. Todos hechos con gran devoción y dedicación.
 
Una recomendación: visiten la muestra después de estas fiestas, ya que en este momento está lleno de vendedores, mercancías, gente por todos lados, basura y mugre y no vaya a ser que acaben mandando a hacer un exvoto en agradecimiento por haber salvado la vida por un asalto en esta época.

***Esta columna aparecerá nuevamente el 10 de enero.