Una vez más, el Inegi ha dado a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, esta vez correspondientes al segundo trimestre de 2023. Aunque algunos destacan la ligera disminución en el porcentaje de personas que consideran inseguro vivir en sus ciudades en comparación con el año anterior, la realidad es que los datos reflejan una persistente problemática. Los números hablan por sí solos: un preocupante 62.3% de la población general todavía percibe su ciudad como insegura debido al temor al delito, siendo más alarmante en Fresnillo, Zacatecas, Ciudad Obregón, Ecatepec, Irapuato y Naucalpan, donde la percepción de inseguridad alcanza un alarmante 90%.

Estas cifras reflejan una dura realidad que afecta a nuestras comunidades, donde la delincuencia parece gozar de una carta de naturalización que les permite actuar sin temor al castigo. Ello, pues los lugares en los que mayor inseguridad se percibe son los cajeros automáticos localizados en la vía pública, el transporte público, los bancos y las calles, con lo cual se advierte un alto grado de percepción de impunidad de los delincuentes pues no se sienten amenazados al delinquir frente a testigos, cámaras e incluso policías. Es evidente que tan o más grave como cometer delitos, es que los delincuentes crean que no los descubrirán o que no tendrán mayores problemas en el poco probable caso de que sean procesados. Es ese sentido de impunidad que fomenta, en el ejemplo más reciente, a unos padres a agredir a las maestras de su hijo, enfrente de él, y obligarlas a hincarse y pedirle perdón al niño, todo ello a plena luz del día y frente a cámaras de seguridad y testigos.

El desencanto y pesimismo también se reflejan en las expectativas sobre la seguridad pública. Un 75% de la población general considera que el problema de la inseguridad se mantendrá igual o empeorará, lo que representa un aumento con respecto a mediciones anteriores. Sólo un escaso 25% confían en que la situación mejorará, lo que sugiere que la percepción negativa está profundamente arraigada en la sociedad, aunque quizás se trate de quienes nunca han atestiguado conductas delictivas ya que, según la encuesta, las personas que han presenciado delitos rondan el 50%, y otras tantas hemos escuchado las terribles experiencias de familiares y personas cercanas.

Pese a todo, la encuesta señala que la Marina, el Ejército y la Guardia Nacional tienen una aprobación cercana al 80% por su labor en la prevención y combate a la delincuencia. No obstante, las policías estatales y municipales continúan sin lograr confianza, a pesar de ser fundamentales para la seguridad ciudadana.

En fin, los resultados de la encuesta reflejan una realidad preocupante. La grave percepción de inseguridad urbana demanda acciones decididas por parte de las autoridades para garantizar un entorno seguro y pacífico para todos los ciudadanos. La lucha contra la criminalidad debe ser una prioridad sostenida independientemente de las reyertas políticas que suelen afectarla. Ojalá se entienda pues sólo así se podrá revertir la lamentable situación que nos presenta el INEGI y que aspiremos a un futuro más seguro y prometedor.

Suscríbete aquí para recibir directo en tu correo nuestras newsletters sobre noticias del día, opinión, y muchas opciones más.
Google News

TEMAS RELACIONADOS