Recorriendo el telón…

Darío Ibarra

La crisis actual ha mostrado la mejor y peor parte de lo mejor de la humanidad. Ha demostrado que el libre mercado es un dios que falló y que, por lo tanto, la presencia del Estado en la vida pública es necesaria. El Covid 19 también nos ha permitido ver el miserable sistema de salud que tenemos. No sólo en nuestro país, sino en el mundo. En México nos hemos acostumbrados a vivir sin seguridad social y sin sistema de salud. Al menos la mitad de la población carece de seguridad social. Se encuentran en el sector informal de la economía. Pero eso no es razón para que estén “descobijados” de la seguridad social. Ahora que es evidente, como sociedad debemos crear condiciones que permitan que toda la población tenga el mínimo de salud y, llegado el momento, una pensión decorosa.

Es poco probable que en este episodio de la humanidad hayamos destinado tantos recursos a la recreación y menos a la salud y al cuidado ambiental. Durante siglos lo relevante era sobrevivir, pero, en las últimas décadas la recreación ha prevalecido sobre la salud. La disputa del sector privado respecto al etiquetado de productos potencialmente nocivos para la salud es muestra de ello; durante décadas se ha preferido el lucro a la salud. Pero la pandemia actual está demostrando el error que hemos cometido.

Antes de esta pandemia los empresarios de la industria “alimentaria” se quejaban de no poder usar la imagen de un “gansito”, o equivalente, en sus productos. La actual pandemia ha demostrado que su caso es indefendible, de hecho, con datos duros el sector salud ha demostrado que aquellos con obesidad son parte de la población más riesgosa.

Durante décadas, el Gobierno hizo un binomio con el sector privado. Muchas fortunas de algunas familias obedecen a la posibilidad de hacer negocios bajo el cobijo del sector público. Ahora han tenido que actuar de otro modo. Han tenido que demostrar por qué son empresarios y han buscado créditos de instituciones internaciones. Han contratado deudas privadas y no públicas. Hace apenas algunos años el sector público habría sido el garante de la deuda contratada. No más. El Gobierno Federal no será aval de la deuda contratada. Pero esto muestra que el sector privado puede, y debe, crear condiciones para poder florecer. Este es el espíritu emprendedor. Sólo los que no lo entienden se pueden oponer a él.

No tengo datos duros. Sólo lo sé por fuentes secundarias. Pero parece un hecho que la violencia doméstica se ha incrementado. Lamentablemente los hombres estamos sacando lo peor de nosotros. Sin exculpar la violencia femenina, quienes generalmente tiene mayor fuerza física son los varones, y esa violencia es la generalmente se reporta. Al paso del tiempo sabremos las consecuencias de este episodio en el diario acontecer de las familias y la violencia doméstica.

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Los empleados del sector público hemos seguido recibiendo sueldo. Esto ha reducido el nivel de stress en la población. Pero muestra que la seguridad social, dentro de lo que se sebe incluir
seguro de desempleo, debe ser para todos. Algunas compañías aseguradoras ofrecen el servicio, pero la calidad es tan ínfima, que muchos preferimos no contratarlos. El Covid 19 ha mostrado la pertinencia de fortalecer un sistema de seguro de desempleo para todos, una institución parecida al IMSS podría administrarla.
La economía se debe reactivar. Se ha protegido la salud en detrimento del económico. El ciudadano ordinario debe salir a buscar su sustento con 10% probabilidad de morir por infectarse con Covid 19, o 100% de probabilidad de morir de hambre. Hemos aprendido que las medias que fomenten la salud se deben incrementar, aprendamos a vivir con ellas y sigamos trabajando. Finalmente, con y sin, nosotros, el mundo sigue girando…

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