En noviembre 2020, Luis Estrada, director de la consultora política SPIN, informaba que hasta la mañanera 500 de Andrés Manuel López Obrador habían detectado más de 37 mil afirmaciones falsas o que no se pueden comprobar (CNN-español, 24-11-20). El 01 de junio, en la infografía 53 publicada en su sitio de internet (http://www.spintcp.com/conferenciapresidente/infografia-53/) dicha consultora muestra las cifras siguientes: en 913 días de gobierno se han celebrado 619 mañaneras con una duración promedio de 108 minutos con 53 mil 773 afirmaciones no verdaderas con un promedio por conferencia de 87.

En la República de Platón, la mentira verdadera es aquella vinculada con la ignorancia que existe en el alma del engañado, quien está dispuesto a creer lo que se le comunica y está se utiliza mucho en el campo de la mitología en la que el narrador interpreta los hechos del pasado para explicar a los jóvenes un conocimiento perdido en el tiempo o inculcar un valor. Platón sugiere al poeta que la use para asimilar su mentira al rango de verdad. Esta falta a la verdad sólo sería reprochable si se demuestra que tiene efectos nocivos en los jóvenes.

Platón también defiende la mentira noble que es una herramienta de los fundadores de la polis o sus gobernantes quienes la emplean para persuadir y lograr unir voluntades hacia un fin determinado y que hoy se emplea con demasiada frecuencia en la propaganda.

AMLO utiliza, con mucha frecuencia, la mentira verdadera y la noble. La primera en su interpretación muy peculiar de la historia que lo conduce a justificar su autollamada Cuarta Transformación, a ubicarse en el lado correcto junto a todos los “héroes que nos dieron patria” y a condenar a todos aquellos que se oponen a su proyecto. La segunda es una frase clásica en su discurso “yo tengo otros datos” que no requieren, según el presidente, ninguna comprobación y que se convierten en verdad para quienes ignoran o no confían en las cifras de las instituciones.

En este contexto, The Economist (https://econ.st/3i0NFLJ) publicó una editorial, en la que expresa su posición respecto al gobierno de AMLO, que intitula “El falso mesías de México”, y que contiene, en síntesis, lugares comunes de la opinión publicada en México con una orientación política propia en una línea ideológica centenaria. Esto es una práctica de esta revista y algo similar aconteció en 2015, cuando el artículo “El pantano mexicano” (https://econ.st/3uy0VtQ), en el que describía a Peña Nieto como “un presidente que no entiende que no entiende”. Estas son las mentiras verdaderas que sólo reflejan la narrativa sobre los gobiernos mexicanos de un medio de comunicación extranjero de corte liberal.

De ahí que resulten tan abigarrados la carta de respuesta del secretario Ebrard y el enojo presidencial en la mañanera en la que calificó de mentiroso y majadero al periódico y exagerada la afirmación de que la portada es la punta de lanza para la intervención extranjera en la política mexicana.

Antonio Ocaranza (Forbes, 02-06-21) analiza con precisión el comportamiento de los corresponsales de prensa extranjera con base en una racionalidad eminentemente periodística que busca ganar espacios en y para sus medios en el momento más propicio para ello, como son las elecciones del 06 de junio, y emitir sus opiniones sobre el gobierno mexicano en turno. Como dirían los anglosajones “no es nada personal”, sino que es sólo el cumplimiento del deber de informar a sus lectores sobre lo que, desde su perspectiva, acontece en nuestro país.

Sin embargo, al presidente, en una estrategia basada en la mentira noble, le conviene envolverse en la bandera nacional y magnificar la oposición frente a lo extranjero de su gobierno, para legitimarlo en un momento político en el que requiere de todo el apoyo posible para obtener una mayoría legislativa suficiente para concluir con fuerza su sexenio.

¿A quién le corresponde valorar la legitimidad de las mentiras verdaderas y nobles? Al elector que acude a las urnas y las procesa a partir de su experiencia individual y posición política. El 06 de junio sabremos si los otros datos presidenciales son reprochables o son tolerables a la mayoría de la ciudadanía para que un proyecto político continúe en la vía trazada.

Lo que no es aceptable es la mentira burda y el engaño oportunista para rescatar el cuello de la guillotina presidencial ante la posible debacle electoral. Falsear la realidad evidente se castiga en las urnas y esto puede suceder a Morena, cuyo dirigente nacional difundió un video en el que supuestamente era amenazado con armas largas que nadie logra ver en el material grabado del incidente que él y sus acompañantes subieron a las redes. Esta es la mala mentira platónica que, según el filósofo, debe ser censurada y castigada. Vale.

Socio director de Sideris, Consultoría Legal.
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