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Las escuelas y facultades de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) mantienen el cobro de inscripción y reinscripción, pese a que la nueva reforma educativa establece la gratuidad en la educación superior.

Las cuotas por nuevo ingreso van de 2 mil 500 pesos a 17 mil 500 pesos. Las facultades más caras son las de Odontología y Enfermería, con un cobro de 17 mil 500 pesos; Medicina y Cirugía, 11 mil 500 pesos; Arquitectura, 7 mil 500 pesos, y Ciencias Químicas, con 6 mil 500 pesos, de acuerdo con una consulta hecha por EL UNIVERSAL.

En mayo pasado, el secretario de Planeación de la UABJO, Aristeo Segura Salvador, solicitó a través de un oficio que con la modificación constitucional las facultades y unidades académicas de la casa de estudios no podrían realizar cobros por inscripción o reinscripción.

Además, ordenó transparentar los ingresos reales que obtienen las escuelas por dichas cuotas, ya que eso determinará el presupuesto que la Secretaría de Hacienda y Crédito Pública (SHCP) asigne a las universidades públicas en el país.

A pesar del anuncio, el secretario Académico, Javier Martínez Marín, precisó que esa medida de la reforma no ha entrado en vigor, y advirtió que la universidad presenta un déficit de 300 millones de pesos sólo para cubrir el gasto de nómina que, hasta el momento, no ha sido resuelto. Apuntó que desde hace cinco periodos, la administración central no se hace cargo de los gastos de operación de las escuelas y facultades de la UABJO.

Entre muchas causas, el déficit se explica por el aumento en las jubilaciones y la contratación de profesores que no tienen el reconocimiento de la Federación y, por tanto, carecen de un respaldo presupuestal para el pago de sus salarios. El gobierno federal reconoce menos de mil profesores de los 2 mil que tiene la universidad.

“Las escuelas han estado siendo autosuficientes con estos cobros, que se usan para el mantenimiento de las unidades”, dijo.

De los gastos de las instituciones académicas, la UABJO sólo cubre sueldos de profesores y ciertos pagos internos, pero dada la situación financiera, algunas facultades ya empiezan a pagar a los maestros con sus propios recursos.

La operatividad varía según la escuela o facultad, ya sea por el número de alumnos, por el mantenimiento a las instalaciones y equipo que se utiliza.

En promedio, cada semestre las escuelas invierten de mil 500 pesos a 8 mil pesos por alumno, mientras que la universidad desembolsa 40 mil pesos anuales.

Martínez Marín agregó que de acuerdo con un estudio de la UABJO, la cuota de nuevo ingreso representa 80% de los gastos de operación de algunas unidades académicas. Señaló que si se les retira ese ingreso, perderían la mayoría de sus recursos para gastos de operatividad y colapsarían los servicios administrativos que tienen.

“Una cosa puede decir el papel y otra la realidad educativa. Recordemos esa frase que dice: ‘Prioridad que no se nota en el presupuesto es demagogia’”, concluyó.

Acusa opacidad. Pedro Sosa, académico de la facultad de Derecho, acusó un manejo opaco y discrecional de recursos de inscripciones, reinscripciones, exámenes profesionales y trámites administrativos, “porque de ellos no se rinde cuentas a nadie”. Apuntó que los directores están obligados a transparentar un informe anual a sus consejos técnicos, conformados por alumnos y docentes.

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