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Guanajuato, el estado donde las fosas no son fosas

En Guanajuato, los familiares de desaparecidos se cansaron ir al Semefo y ahora se organizan para buscar a su gente en la tierra; exigen que las autoridades ayuden a identificarlos

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Ilustración: Dante de la Vega EL UNIVERSAL
Estados 01/12/2020 00:30 Xóchitl Álvarez / Corresponsal Actualizada 00:48

Guanajuato.- Por más de un año, todos los viernes, Elizabeth llamó por teléfono desde su casa, en Estados Unidos, a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guanajuato para pedir informes por la desaparición de su hermano, Rafael. El 11 de noviembre le avisaron que estaba en la fosa común, que su cuerpo había sido encontrado 11 meses atrás, pero hasta ahora tenían la identificación legal.

Elizabeth tomó un vuelo desde California para ir con su madre y cuñada a reclamar la devolución del cuerpo a la fiscalía en Irapuato, donde le alegaron que un juez tendría que autorizar la exhumación y el proceso llevaría otros 90 días. Protestó y el día 17 de este mes se lo entregaron.

El dolor y la incertidumbre acompañaron a la familia por un camino de obstáculos para dar con el paradero de Jorge Rafael Vázquez Bello, a quien un comando se lo llevó de su casa, en Silao, el 29 de agosto de 2019. Peritos exhumaron su cuerpo junto con ocho cuerpos más de una fosa de la comunidad de San Antonio el Rico, en Irapuato.

Su madre tuvo que presentar dos denuncias, una al día siguiente que se lo llevaron y otra tres meses después, porque le dijeron que no existía carpeta de investigación. Cuatro veces le tomaron muestras de ADN a ella y a las hijas de Rafael, la mayor y la menor, “para reforzar”.

La excusa de la FGE por tardar tanto en la identificación fue que “tenían mucho trabajo”. Sobre la investigación para encontrar a los que se llevaron a su hermano, no hay resultados. “Se sentaron a hacer nada”, reclama Elizabeth.

El colectivo A tu Encuentro afirma que en otros casos la FGE se ha llevado más de un año para tener la identidad de personas halladas sin vida, lo que acrecienta la zozobra de familiares de 2 mil 500 desaparecidos en Guanajuato, quienes temen que sus seres queridos pudieran estar en la morgue mientras los siguen buscando.

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Karla Martínez Jiménez, vocera e integrante de la Comisión de Investigación y Búsqueda del colectivo, dice que de nada sirve buscar, encontrar y seguir los rastreos sin saber la identidad de más de 100 personas que han sido localizadas. Dice que es necesaria más humanidad de parte de las autoridades, que haya empatía de ellas hacia las familias y sensibilidad hacia su dolor.

“Nos da mucho coraje que nuestros familiares puedan estar ahí y nosotros todavía seguimos con la esperanza de poder encontrarlos vivos o poder encontrar en otro lado, y de que la fiscalía, por falta de compromiso, no trabaje y no nos los quiera entregar”.

Karla busca a su único hermano, Juan Valentín Martínez Jiménez, desaparecido el 18 de febrero de 2020 también en Irapuato. Todos los días iba al Semefo a preguntar por él, ahora sale a los cerros a buscarlo.

A tu Encuentro se ha percatado que por la situación de violencia por la que pasa Guanajuato han aumentado los muertos, la capacidad de los Semefos ha sido rebasada y los cadáveres los mandan a  las fosas comunes de los panteones.

“Todas las compañeras tenemos miedo de que nuestros familiares pudieran estar ahí, son muchos (los cuerpos) que encuentran y a nadie le notifican. Tardan mucho”, dice Karla, una de las principales activistas del colectivo.

En las mesas y sistemas frigoríficos del Servicio Médico Forense decenas de cadáveres esperan ser reconocidos mediante procesos científicos de genética.

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Entre la última semana de octubre y la tercera de noviembre descubrieron al menos 125 cuerpos de personas en tumbas ilícitas localizadas en Salvatierra y Cortazar, al sureste del estado.

La Comisión Estatal de Búsqueda documentó 79 cuerpos en 65 excavaciones en el predio Rancho Nuevo del Barrio de San Juan, en Salvatierra, y el colectivo A Tu Encuentro de familiares de personas desaparecidas  tiene el reporte de 46 más en la comunidad Cañada de Caracheo, en Cortázar.

El 30 de octubre de este año la FGE identificó legalmente a una persona localizada en Cortázar, de los demás hallazgos no ha dado cuenta.

A finales de octubre pasado, el colectivo envió una propuesta por escrito al fiscal para que se instale una mesa de identidad, de la que no han tenido respuesta. Piden que los tomen en cuenta en los procesos de identificación,  porque hay otros medios que pueden contribuir a ello, como las cicatrices, tatuajes, no sólo el ADN.

También piden que muestren las fotografías de personas encontradas  en Guanajuato y en Guadalajara, Jalisco, a los familiares que los buscan. 

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Fosas que no son fosas 

Pese a los hallazgos de fosas clandestinas en al menos seis municipios de Guanajuato, de mayo a la fecha, la FGE no las reconoce como tales; se refiere a ellas como “sitios subterráneos”, y ha cerrado la información de los registros de cuerpos humanos localizados  e investigaciones dirigidas al esclarecimiento de esos crímenes.

En el caso de las 65 fosas encontradas en un predio Rancho Nuevo del Barrio de San Juan, la FGE dijo que el sitio, por sus características particulares y condiciones se clasifica “conforme a los estándares normativos y criterios técnico-ministeriales como un contexto de hallazgo subterráneo artificial, creado deliberadamente para ocultar restos humanos”.

La diputada Vanesa Sánchez Cordero, del PVEM, dice que en la fiscalía utilizan la ley para escudar su inactividad,  al aducir que sin la categoría de “fosas” en la norma, no las pueden reconocer con ese nombre.

José Gutiérrez Cruz, líder de Sembrando Comunidad y A Tu Encuentro, ha pedido que la fiscalía cambie la postura que tiene de decir que “no hay fosas” y también que se deje de ocultar la información de los restos de personas encontradas.

El presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso local, Rolando Alcántar Rojas, menciona que la no definición de fosas no puede ser utilizada como un argumento de la fiscalía para que no se hagan las investigaciones por los hallazgos de cuerpos en cavidades subterráneas, pide que se investigue el delito y se finquen responsabilidades.

La bancada del PAN propuso al Congreso federal una reforma al Artículo 4 de la Ley General de Desaparición Forzada para que se incluya el término de fosa clandestina, y una vez que se haga la modificación que se proceda a la homologación en las leyes locales.

Alcántar Rojas mencionó que en la competencia penal se requiere la definición concreta.

De enero de 2009 a julio de 2020 se identificaron 109 fosas clandestinas en 29 de los 46 municipios del estado, de las que se exhumaron 268 cuerpos de personas, refiere la senadora Martha Lucía Micher Camarena (Morena) con base en el Informe Sobre la Situación de Fosas Clandestinas en Guanajuato realizado por la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos A.C., el organismo Artículo 19 y la Universidad Iberoamericana.

A esos datos se suman los hallazgos recientes en Irapuato, Salvatierra y Cortazar.

Dejan el miedo atras 

Las familias se despojaron del miedo, mandaron hacer sus varillas, compraron machetes y guantes para salir a explorar terrenos, en donde trabajan “hasta con la uñas”. Buscan a sus hijas, hijos, hermanas, hermanos, esposos, padres.

Karla Martínez, vocera de A tu Encuentro menciona que han aprendido solas, con las lecturas del protocolo de búsqueda y explicaciones de su contenido. En esos trabajos forman equipos de 15 personas  que acuden a los puntos a trabajar.  

“En el colectivo nos hemos hechos fuertes y entre todas nos hemos echado muchas porras para seguir, para hacernos valientes, pues sabemos que esto es una lucha entre gobierno, entre cárteles, entre familias. Hemos perdido el miedo, a nosotros lo que nos interesa es encontrar a nuestros familiares”.

La organización afirma que hay 2 mil 500 personas desaparecidas, pero muchas de ellas no están en un registro oficial porque no quieren denunciar por temor. Los promocionan en redes sociales, en carteles y muros.

Sólo el colectivo A Tu Encuentro tiene identificados 30 puntos de búsqueda en diferentes municipios, la mayoría en Celaya, Salamanca, Villagrán, Irapuato, León y Salvatierra, aunque la cifra de lugares es dinámica.

Este colectivo ha hecho tres búsquedas en la Presa del Conejo, en la zona cerril de la comunidad Loma de los Conejos y en la comunidad Aldama, ambas en Irapuato, así como en el municipio de Uriangato. En Los Conejos encontraron ocho fosas con 17 bolsas con restos y también cuerpos.

La Comisión Estatal de Búsqueda autorizó una nueva exploración para esta semana, cuya ubicación se tiene en reserva.

Colectivos con presencia nacional, como Mariposas Destellando, Buscando Corazones y Justicia, también trabajan en zonas de la entidad, como Salvatierra, donde en los últimos dos meses han tenido los hallazgos más numerosos de los que se tenga registro en Guanajuato.

Ante la exigencia para que la FGE transparente los descubrimientos, la Comisión de Justicia del Congreso local pretende tener una mesa de trabajo con el fiscal del estado, Carlos Zamarripa Aguirre, para que pueda dar respuesta.

Legisladores preparan la agenda para que el fiscal responda con precisión sobre la cantidad de cuerpos encontrados, en qué lugares y en qué casos ha fincado una responsabilidad por los homicidios.

vare/ml

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