10 | DIC | 2019
"El Profe", el combate lo trae en la sangre
Fotografía: Tras robar las urnas en el municipio de Jonacatepec, un grupo las trasladó hacia Amilcingo y quemó las papeletas. (EL GRÁFICO)

"El Profe", el combate lo trae en la sangre

25/02/2019
03:29
Miriam Domínguez y Justino Miranda
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En Amilcingo, Jorge Velázquez, egresado de la Escuela Normal de Tenería, es el más escuchado por el pueblo debido a su capacidad de convocatoria y exige justicia por el homicidio de su amigo Samir

Amilcingo, Morelos.-  En Amilcingo la herencia zapatista y la resistencia de los pueblos indígenas por preservar sus raíces se percibe en las preocupaciones de sus habitantes.

Uno de ellos es el profesor Jorge Velázquez, egresado de la Escuela Normal de Tenería, Estado de México, y quien tras el asesinato del activista Samir Flores comienza a convertirse en una voz para su gente.

El Profe, como es conocido, también es escuchado por el pueblo debido a su capacidad de convocatoria y facilidad de palabra, y ha tomado un lugar visible en la exigencia de justicia por el homicidio de su amigo Samir y por el “no a la termoeléctrica de Huexca”. 

Y aunque el normalista afirma que la comunidad no tiene liderazgos, este hombre de 37 años se ha mostrado ante los medios de comunicación para dar a conocer las acciones emprendidas por los inconformes con el Plan Integral Morelos (PIM).

De estirpe de bronce y serio, Jorge suelta su dolor y asegura que Samir vive: “Lo tenemos presente hoy y mañana”. Para él y la mayoría de esta localidad —de aproximadamente 3 mil 500 habitantes—, el gobierno es responsable de la muerte de su compañero. Ante ello, dice con firmeza, Samir murió para el Estado, pero no para su pueblo.

Niega de forma tajante que el activista haya sido el único líder comunitario, ya que en esta región de la zona oriente de Morelos, los dirigentes no existen: “Si el gobierno dice que ya quitó a alguien, que quitó la cabeza, le podemos decir que no”. 

1.jpeg* Foto: Miriam Domínguez/EL UNIVERSAL

Con huaraches, pants y un suéter de jerga, el también maestro por la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) cree en las autonomías y en la autosuficiencia de esta localidad, donde por usos y costumbres se decide en asamblea todo lo que la gente quiere hacer: “La asamblea determina, Samir era parte de la asamblea, yo soy parte, todos los compañeros. Todos tienen voz y voto”.

Las heridas, explica, van más allá de la reciente ausencia de Samir Flores, quien fue asesinado la madrugada del miércoles, afuera de su casa y a unos metros de la radio comunitaria que conducía. Él y su gente han enfrentado por generaciones diversas luchas como la de Vihn Flores, familiar de Samir, para crear la normal de Amilcingo.  

Los embates de las autoridades han marcado su vida y la forma de pensar de sus vecinos. Jorge afirma que abrazó la lucha en contra de las injusticias desde niño, pues aquí lo combativo se trae en la sangre: “Toda la comunidad nacemos con esa sangre, porque desde muy chiquitos nuestros padres, abuelos, la familia traen un poco de historia sobre estas embestidas del Estado”.

La infancia de El profe, cuenta, fue como la de muchos niños en esta comunidad, donde se les enseña a tener una identidad, a querer a su pueblo y su cultura. “En Amilcingo hay todo eso, no hay necesidad de ir a otras comunidades a buscar”, sentencia.

Entre cenizas de las boletas que sustrajeron del municipio vecino de Jonacatepec, la nueva voz de Amilcingo afirma que el combate en contra de la termoeléctrica que amenaza a su pueblo apenas comienza.
 

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