Resumen

El artista Alejandro Magallanes inaugura hoy en Le Laboratoire una exposición con sus múltiples creaciones en distintas técnicas y formatos, como papel, acrílico, madera, libros y escultura

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Para Libros fósiles, Magallanes decidió sumergir libros que ya nadie leía en pintura blanca y dibujar sobre ellos. Fotos: Cortesía
08/02/2022 02:43
Yanet Aguilar Sosa

Cuerpo

Alejandro Magallanes, el diseñador gráfico, editor, poeta y artista se prueba en cada soporte que se topa, establece sus búsquedas siempre en distintos formatos: óleo, papel, acrílico, madera, fotos, collages, alambres, serigrafía, escultura, libros; trabaja con distintas técnicas, colores y diseños, siempre jugando y proponiendo una visión irreverente sobre el arte, al final lo único prevalente en cada serie que inicia es la combinación de letras e imágenes, que es la marca de un estilo con un pie en el arte popular.

Sea a través de “Cuadros”, esa serie de obras donde habla de la historia del arte, la poesía visual y la cultura popular, que miden 100 x 100 cm; sea a través de la serie “Quad text”, que son cuadrantes cruzados por una X, con cuatro colores distintos en los que hay una palabra de 4 letras en cada una de las cuatro facciones; o a través de las serigrafías rectangulares sobre Francis Picabia, o las obras monocromáticas con exploración de los grises de 60 x 40 cm; sea en libros fósiles u objetos intervenidos, Magallanes da cuenta de su universo en la muestra “Picabia was Martínez”, que hoy se inaugura en la galería Le Laboratoire.


Parte de esas piezas diversas que Magallanes presenta por vez primera en exposición individual en la galería ubicada en Vicente Suárez 69-2, en la Condesa, se exhiben también junto con las de otros artistas en el espacio que la galería Le Laboratoire de Julien Cuisset, tiene en Zona MACO.


En Libros fósiles, el artista respetó portadas, lomos y contraportada.

“Escogí el título de ‘Picabia was Martínez’ o ‘Picabia era Martínez’ porque hay artistas que me fascinan desde hace mucho tiempo,  muchos desde que era niño, y en este caso el personaje de Francis Picabia, que fue un artista que transitó por muchísimas de las vanguardias, desde el siglo XIX hasta el siglo XX me fascina, tuvo una etapa post impresionista, después tuvo una etapa cubista, luego dadaísta, escribió poesía, fue editor de revistas, fue un agente cultural muy completo y de una personalidad muy interesante y compleja tanto en su obra que fue cambiando todo el tiempo”, asegura Magallanes en entrevista.

El artista que ha expuesto su trabajo en Polonia, Japón, Hungría, Argentina, China, Holanda, República Checa, España, Canadá, Bélgica, Francia, Estados Unidos, Venezuela, Eslovenia, Rusia, Irán, Italia, Croacia y México, señala que Francis Picabia fue una persona muy inquieta,  “al estudiarlo lo me di cuenta que era que Picabia se apellidaba también Martínez, y pensé que era curioso que hubiera escogido el nombre Francis Picabia como artista, pero ¿qué hubiera pasado en la historia del arte si hubiera sido Francis Martínez? Me parece interesante cómo puede cambiar toda una escena únicamente al cambiar una palabra.

A partir de ese hecho Alejandro Magallanes volvió a relacionar imágenes y palabras para crear esta serie que se suma a una gran diversidad de series y piezas que conforman la muestra en la que  se ponen en diálogo distintos soportes, formatos e incluso reinvenciones a partir de artistas que a él le gustan mucho como el artistas renacentista Andrea Mantegna, el muralista José Clemente Orozco, o los artistas conceptualistas Yoko Ono y Marcel Broodthaers, y de otros tantos creadores como Vicente Huidobro, Brion Gysin, Eugen Gomringer o Augusto de Campos.  

“Tienen que ver justo con reflexiones o diálogos o sentido del humor con artistas que me gustan mucho o que me han interesado mucho desde hace tiempo y con los que quería mantener un diálogo con ellos”, señala Magallanes, quien asegura que varias de las piezas fueron creadas específicamente para la galería Le Laboratoire, y a invitación de Julien, quien le pidió en principio la serie de “Cuadros” de un metro por un metro, con los juegos de palabras.

Ya luego aparecería la serie “Quad text” que son piezas que están divididas en cuatro secciones, como cruzados por una X en la que hay una palabra escrita en inglés en cada una de las secciones que tienen colores distintos, “pensaba que se podían hacer obras que fueran cambiando de acuerdo a la posición que ocupará cada uno de estos cuadros respecto al otro y también que tuviera esa combinación de palabras y cómo se podían leer en vertical horizontal, diagonal incluso, uno frente al otro”, señala el diseñador y artista.


La serie Quad text, cuadrantes cruzados por una X, con colores distintos en los que hay una palabra de cuatro letras en cada fracción.

Después hay también algunas piezas más antiguas que son parte de la exposición que Magallanes tuvo en el Museo Carrillo Gil en 2012, que son piezas escultóricas que se ponen en diálogo con estas nuevas piezas. Están ahí, por ejemplo, los "Libros fósiles", que son libros sin lectores. Magallanes decidió sumergir estos libros que ya nadie leía y que estaban en el olvido en pintura blanca y dibujar sobre ellos respetando su estructura: portada, lomos y contraportada.

Al hacerlo salva a estos ejemplares de la destrucción y cancela sus contenidos. Magallanes trabaja desde 2015 en esta serie. La serie da cuenta de un experimento a medio camino entre el diseño, el arte conceptual y el humor, y en pleno centro de su ejercicio lúdico y reflexivo como artista, porque si algo distingue a Alejandro Magallanes es que no está encasillado en nada, en su arte todo es posible y puede ser posible a partir de la única constante que tiene su obra, que es la imagen y la palabra.

“Francis Picabia es un referente de cambio eso, me fascina y yo me planteó ¿ahora por qué no pintar al óleo después de haber hecho video o instalaciones? volver a una técnica más tradicional y en esa nueva exploración ver de qué forma puedo incorporar mi lenguaje a otras técnicas y a otros soportes, creo que la diferencia está en los pequeños destellos con los que tú ves las cosas, en lo que has vivido, en la forma en que has crecido y a mí me interesan muchas cosas”, señala el editor y escritor que está por publicar su quinto libro de poesía, y que espera la salida de un libro que ilustró para niños con texto de Luis Pescetti.

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