Nutrición... ni bueno ni malo

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15/08/2018
02:00
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Estamos en plena época de Maratones. Ya hace unas semanas hablábamos de la importancia de hace una buena carga de carbohidratos no sólo para terminar la carrera, sino para disfrutarla.
 
Así es, quien no come bien, no rinde. Quien no rinde, no disfruta. Si no disfrutas ¿para qué corres?.
 
Hoy les quiero hablar de algo que casi nunca escucho que se mencione y por lo tanto, pocos pacientes tienen en mente o toman en cuenta: ¿hasta cuando se debe mantener una dieta alta en carbohidratos?
 
Si bien es cierto que los carbohidratos te ayudan a rendir durante el ejercicio, son pieza clave en la recuperación. Si no hay suficientes olvídate de tu músculo, tus reservas de glucógeno y de regresar a tus entrenamientos habituales. Si no comes bien después de una competencia, estarás agotado.
 
Así como la carga no debe hacerse una noche antes cenando platones inmensos de pasta, los carbohidratos no se consumen sólo antes de la competencia. Aquí les va el dato importante: una carga bien hecha se inicia tres o cuatro días antes del evento y de concluye uno o dos días después. A veces hasta tres.
 
Esto quiere decir que si el Maratón es el domingo, deberás aumentar el consumo de carbohidratos, según la estrategia que tengas, desde jueves o viernes y mantener esta dieta hasta el martes o miércoles. Si, así como lo lees.
 
La carga no se acaba cuando arrancas, la carga se acaba hasta que las reservas de glucosa en tu hígado y músculos (se llama glucógeno hepático y muscular) están de nuevo llenas. Si no lo haces así olvídate de poder regresar a entrenar más o menos pronto.
 
Me contaba un paciente que hizo una competencia (secundaria, ni siquiera era para la que había estado preparándose) y comió muy bien antes y el día del evento. Terminó sintiéndose tan bien que el día siguiente decidió que había comido mucho y se puso a entrenar y a comer proteínas con verduras. En sus palabras “estaba sobrado, por eso lo intenté”. Hizo doble sesión un par de días y de pronto… ¡pum! No se pudo levantar. Pregúntenme hoy cómo esta: en cama por recomendación médica, con un agotamiento infinito y lo peor de todo, tiene prohibido hacer ejercicio tres semanas y con ello acaba de perder su competencia importante.
 
Está triste, frustrado, deprimido, agotado, arrepentido, fatal. Sólo come y duerme. Claro, hay una parte emocional pero hay un enorme componente fisiológico. Depletó (agotó) todas sus reservas y su cuerpo no se recuperó. Con la novedad de que el que manda, al final de la historia, es el metabolismo y el de él colapsó.
 
Así pues… ahí les dejo este caso. No lo intenten. Finalmente, tuvo suerte y no llegó a mayores pero puede haber serias lesiones y hasta muertes por sobre entrenamiento y mala alimentación. No se arriesguen. Mejor, hagan su carga, hidrátense y manténganse así dos o tres días después de su competencia. Me lo van a agradecer.


 

Estudié Comunicación en la Universidad Iberoamericana y ejercí varios años. Descubrí el deporte y me volví adicta. Ello me llevó a la nutrición y cursé el Diplomado de Nutrición y Antropometría...

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