Se encuentra usted aquí

Cantos de guerra hasta Spartak

Hordas de hooligans y estrafalarios colombianos no cesan la batalla de porras en su trayecto al estadio
Cantos de guerra hasta Spartak
Los cafeteros no se amedrentaron ante los frenéticos cánticos ingleses, que fueron mayoría. (REUTERS Y EFE)
04/07/2018
03:47
Édgar Luna
-A +A

[email protected]

Moscú.— La batalla comenzó desde el metro. Inició en Tverskaya, siguió por Begovaya, continuó por Oktyabrskoe Pole y terminó en Spartak.

¿Quién hace más ruido, colombianos o ingleses?

Aparecen los europeos. Enormes tipos que inundan de blanco las estaciones. Cantan diferentes loas, golpean toda pared o anuncio a su paso. Nada los detiene, nada los amedrentra.

La policía moscovita los sigue de cerca. Implacables, no se mueven ni se asustan, igual que los civiles de Moscú que sólo los ven extrañados. God save the queen es la frase que más cantan, su himno nacional convertido en grito de guerra futbolístico. Se han apoderado del metro. Pero...

Cabezas amarillas, pelucas ensortijadas. Del otro lado viene los colombianos... cantan de todo, a cualquier sonido le encuentran ritmo. Bailan con quien se deje, las mujeres rusas acompañan.

Ambas porras, ambas naciones se encuentran en un vagón.

Los colombianos vienen adelante, los ingleses atrás, los demás mortales en medio... “Harry Kaaane, Harry Kaaane”, gritan los hooligans para mostrar su superioridad, pero los colombianos responden al ritmo de “Guajira Guantanamera”, pero la letra principal cambia por “Tigre Falcaaao”.

Nadie calla, nadie se deja vencer. Nadie se ve a la cara todo es por larga distancia, una fiesta de futbol en el metro.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS