109 AÑOS DE LEALTAD Y GLORIA

Paola Félix Díaz

A las mexicanas y mexicanos:

La fortaleza de las mujeres y los hombres radica en el dominio de su mente y su grandeza; se conoce por la humildad de su espíritu, la honradez de su alma y su voluntad de vencer.

El Ejército Mexicano tuvo origen en el vigésimo segundo Congreso Constitucional Libre, Independiente y Soberano del Estado de Coahuila, cuyo decreto del 19 de febrero de 1913, desconoció a Victoriano Huerta, otorgando facultades a Venustiano Carranza, gobernador del estado, para crear una fuerza armada y restablecer el orden constitucional. Unos días después, el 26 de marzo se proclamó el Plan de Guadalupe, documento que le dio nombre al “Ejército Constitucionalista”; con la promulgación de la Constitución de 1917, adoptó los nombres de Ejército Nacional Federal y Permanente, así como Ejército Mexicano. Por decreto del 22 de marzo de 1950, fue declarado el 19 de febrero de cada año “Día del Ejército”.

Una institución surgida de la Revolución Mexicana y que ha sido heredera de los más altos principios e ideales nacionales, a los que se ha entregado con devoción sincera, voluntaria e infalible.

Como lo señala su propio código, los valores militares son conceptos que describen el comportamiento generador del bien común, de su desempeño depende en gran medida, el éxito en el cumplimiento de diversas misiones y actos del servicio.

Lo más honroso para un soldado es perder la vida por la patria. Como soldados, el amor a la patria es hasta el último aliento, por eso en todos sus actos el valor militar los anima a enfrentar cualquier riesgo.

La solidez de sus principios a 109 años de su origen sigue vigorosa e incólume. La Constitución es clara y sabia en su mandato al establecer que, la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo, todo poder público dimana y se instituye para beneficio de éste. De ahí que las Fuerzas Armadas tienen como principal objetivo la defensa del pueblo y la soberanía nacional.

El Ejército Mexicano se rige por profundos valores éticos que distinguen a sus miembros, su estructuran, origen, historia, presente y destino. La lealtad como máximo virtud militar es garante del Estado de derecho.

Debemos reconocer que nuestro Ejército se ha transformado para hacer frente a las necesidades que la sociedad exige para su estabilidad y seguridad, pero también para el sostenimiento del Estado. Por eso es que sus misiones se han orientado hacia nuevas actividades trascendentales, ya que la vida de las personas y sus bienes es lo más importante. Mejorar la infraestructura, auxiliar ante desastres naturales, abatir la pobreza, garantizar la vacunación contra el Covid-19 y combatir al crimen organizado, entre otras, son funciones que permiten garantizar el ejercicio de los derechos y libertades de las y los mexicanos.

No es casualidad que sea una de las instituciones más reconocidas y apreciadas por la sociedad mexicana. El Ejército Mexicano sin perder sus máximas virtudes y principios ha sabido transitar entre las décadas y los siglos, adaptándose a los nuevos contextos, siempre abrazando las causas y los interés de la sociedad nacional.

Sirvan estas línea para conmemorar su aniversario, agradecer su entrega y amor a la Patria. Larga y vigorosa vida al Ejército Mexicano.

Paola Félix Díaz, activista social

Guardando favorito...

Comentarios