104 años de pluralidad

Paola Félix Díaz

A las mexicanas y mexicanos:

“Un buen periódico es una nación hablándose a sí misma”, decía y decía bien el célebre dramaturgo estadounidense, Arthur Miller. Esta máxima no podría ser más atinada para calificar y describir el legado que nos ha dejado El Universal durante más de un siglo. Y es que el periodismo responsable, plural y riguroso, ése que refleja la realidad desde un lente objetivo, es justamente eso: un espejo que nos obliga a afrontar nuestras virtudes y defectos como sociedad.

Hace 104 años no sólo nació un medio de comunicación, sino que nació un miembro más de nuestra sociedad, quien ha sido testigo y partícipe de la historia que da cuenta de la tercera y la cuarta trasformaciones del país, una gestada por la vía de las armas, la otra pacífica por medio del voto libre y secreto. Ambas surgidas desde abajo y animadas por un espíritu indomable que se resiste a rendirse.

La tinta vertida es prueba viva de la importancia de los derechos humanos a la información y a la libertad de expresión, los cuales han sido reconocidos y consagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cuya vida, afortunadamente, ha sido tan longeva como la de El Universal. Vidas de una y otro que han caminado por rutas paralelas, entreverándose en momentos decisivos para nuestro país, tal y como es lógico que suceda con las instituciones que, aunque de naturaleza distinta, han sabido mantener su vigor gracias a la fuerza y dinámica de la sociedad y sus contextos.

El pasado y el presente de México están en las páginas editoriales de El Universal, las cuales han estado abiertas siempre a todos los sectores, movimientos, ideologías y disciplinas, siendo no sólo un receptáculo de las diferentes expresiones sino también un espacio para el diálogo democrático.

Desde aquel lejano 1 de octubre de 1916, cuando el ingeniero topógrafo, Félix Palavicini fundó el diario, El Universal ha trazado al pie de la letra el retrato más fiel de nuestra silueta nacional. Lamentablemente, nuestro país ha cambiado hasta tornarse irreconocible desde que las huestes de Zapata galopaban al sur para darle forma a la resistencia campesina y emblema de la Revolución. En los últimos años, México se ha volcado hacia una violencia que parece irremediable, la cual no sólo atenta contra las vidas de las y los ciudadanos, sino también contra quienes ejercen el periodismo.

Por eso es que hoy, más que nunca, resulta fundamental apoyar, defender y resaltar la loable labor de quienes buscan difundir la verdad a toda costa; de esas plumas consagradas a la tarea de registrar el pulso de la Nación sin temor a las consecuencias. Este legado cobra fuerza para no claudicar a nuestras convicciones y defender principios, valores y derechos universales como la libertad de prensa, tal y como Juan Francisco Ealy Ortiz, Director General de “Los Universales”, lo ha hecho desde que comenzó a dirigir el diario hace 51 años.

Celebramos este proyecto visionario que se ha mantenido fiel a sus propósitos sin trastabillar; celebramos 104 años de entrega y profesionalismo. Celebramos una idea que ha superado la prueba del tiempo y los avances tecnológicos. Celebramos, también, el triunfo de la verdad sobre el miedo y la ignorancia. No es para menos, ya que como lo expresó el mismo Joseph Pulitzer, "el poder para moldear el futuro de una república estará en manos del periodismo de las generaciones futuras”.

Celebramos y aplaudimos a todos los tripulantes de esta fragata quienes le han otorgado una voz a la Nación: nuestra propia voz.

Paola Félix Díaz
Titular del Fondo Mixto de Promoción Turística de la CDMX; activista social y exdiputada federal.

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