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24/10/2019
04:31
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A reserva de parecer extemporáneo o impertinente, me resisto a hablar sobre la vergonzosa actuación del Gobierno Mexicano en Culiacán. Me resulta más interesante la elección del 2021. Los partidos competirán por 14 o 15 gubernaturas, según decida la Corte sobre Baja California, se renovarán el congreso federal y muchos cogresos locales, se elegirán nuevos alcaldes. Únicamente no concurrirá la elección del presidente y del senado. Los sucesos de Sinaloa son un parteaguas entre el ejecutivo y la sociedad: se acabó la luna de miel y sobrevino la realidad renuente hasta ese momento. Ignoraba el Secretario Alfonso Durazo la violenta verdad que encerraba su vaticinio de unos días antes en relación con la seguridad: “no hay nada que celebrar”. El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública ofreció cifras indicativas: 2 mil 825 asesinatos durante septiembre; durante el Gobierno de López Obrador han sido asesinadas 29 mil 629 personas.

La seguridad amenaza con alterar significativamente las preferencias electorales que a día de hoy exhiben las encuestas. Los partidos políticos tradicionales se preparan para la cita electoral. Irrumpen otras opciones: el Partido Encuentro Social (PES) ya tiene las asambleas, y según su dirigencia puede llegar a los 500 mil afiliados; el partido de la Maestra Elba Esther, Redes Sociales Progresistas (RSP), está en un letargo momentáneo producto de sus rencillas internas que no son menores; México Libre del ex Presidente Calderon y Margarita Zavala, contra pronóstico, puede cumplir con los requisitos para el registro, amenazando seriamente al PAN.

Al lado de estos movimientos, se detectan otras maniobras inseparables de la cita electoral. La revocación de mandato organizada por el INE, aunque en otro momento, validará o reprobará la continuidad del presidente sólo si concurre el 40% de los electores. Otro factor decisivo son los super delegados de AMLO dedicados a repartir tarjetas de apoyo y a confeccionar padrones de votantes, perdón, de beneficiarios. La meta para este año son 20 millones; para el siguiente, 25. Las dos maniobras se dirigen a conservar la mayoría calificada en el congreso y a hacerse de todas las gubernaturas, pasos previos para conservar la presidencia en el 2024. A la vez, se cuestiona también el financiamiento de los partidos y las campañas que debilitaría seriamente las posibilidadesde competir en igualdad de condiciones contra MORENA. Hay que añadir el presupuesto a la baja del INE y las iniciativas para desaparecer los OPLES de los Estados.

López Obrador y MORENA acomodan las circunstancias para una elección a modo. La creación de un lenguaje, un pensamiento y unas instituciones para desaparecer a los adversarios políticos es la estrategia habitual de un régimen totalitario. López Obrador ha hecho de los rivales políticos enemigos a batir. Sin embargo, Culiacán y sus consecuencias -esa realidad que no se puede manipular- quizás tenga un protagonismo determinante. Para el presidente, MORENA y la 4T en Culiacán se presentó el verdadero enemigo de la sociedad, del Gobierno y del Estado. Ese enemigo es imprevisible e inesperado. De momento, a pesar de las políticas clientelares, de los superdelegados y de las palabras de Andrés Manuel, el crimen organizado ha tomado Sinaloa. La sociedad, indefensa y a merced de la violencia, exige otras prioridades que se resolverán en 2021.

Jorge Camacho Peñaloza
Ex candidato del PAN a la gubernatura de Guerrero