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FUGA DE CAPITALES Y SOBERANÍA

17/10/2019
09:18
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A todos los mexicanos.

Esta semana la Fundación Reinventando a México organizó en nuestro país la Quinta Edición de Common Action Forum, un núcleo de mentes brillantes de diversas áreas que han puesto sobre la mesa de debate el grave problema de la fuga de capitales que ha propiciado la globalización y la forma en que ello trastoca la soberanía de los Estados, ni más, ni menos.

Pareciera que el tema de la fuga de divisas es añejo en los circuitos del análisis económico-financiero, pero al darse a conocer las cifras que hay detrás, de escándalo, queda claro que se trata de un cáncer global que carcome paulatinamente el desarrollo de las naciones, sobre todo de las economías emergentes, gran parte de ellas de América Latina.

Un estudio muy puntual de la contadora pública e investigadora de delitos económicos de Argentina, Magdalena Rua, señala que a partir de la década de los años 70s el modelo económico financiero neoliberal generó una desregulación de los circuitos financieros internacionales y dio paso a un sistema financiero internacional flexible, pernicioso y opaco.
Esta desregulación, que surgió al amparo de la globalización y la apertura comercial, trajo consigo el crecimiento y consolidación de “guaridas fiscales”, mal llamados “paraísos fiscales”, así como la evasión de impuestos, fuga de capitales y con ello el crecimiento de élites millonarias principalmente en América Latina.

Para la especialista, ocho de las principales economías latinoamericanas: Argentina, Brasil Chile, México, Perú, Colombia, Uruguay y Venezuela, acumulan desde 1980 activos financieros en el exterior por aproximadamente 2,1 billones de dólares.

Dichos fondos que han salido de esas naciones, principalmente de manera ilegal, representan tres veces el stock de reservas internacionales de esos mismos países. De ese tamaño es el problema, por invisible que parezca y pese al silencio institucional que se alienta desde los propios gobiernos.
Hasta el año pasado México figuraba como el principal país con más capitales fuera de sus fronteras, con 117 mil 700 millones de dólares, acumulados desde 1977.  Le sigue Brasil con 74 mil 700 millones; Panamá con 54 mil millones y Venezuela con 28 mil millones de dólares, todos en el mismo periodo,
Para el jurista argentino Eduardo Barcesat, participante en Common Action Forum, esa salida ilícita de recursos de las naciones constituye, a la luz del derecho internacional, un “crimen capital contra los pueblos”, no solo porque frena el desarrollo económico, político y social de las naciones, sino porque además les genera procesos intervencionistas de índole financiera que afectan su soberanía.

Barcesat cree que la unión de los Estados puede hacer posible conformar una Convención Internacional contra la Fuga de Capitales y que haga que las naciones retomen su soberanía en materia financiera y económica.

En ello coincidieron la experta antes citada, además del ecuatoriano Andrés Arauz, especialista en integración regional, finanzas y tecnología, quienes han documentado que la fuga de capitales genera a esos países más endeudamiento externo y por tanto codependencia de divisas de organizaciones internacionales, inversión foránea especulativa y de corto plazo, así como un debilitamiento e incertidumbre de sus finanzas.

Sin embargo, lo más grave es que se trata de un fenómeno de índole estructural, no coyuntural.

Serán ya prácticamente cuatro décadas del surgimiento del modelo neoliberal que propicio, como lo dijo Magdalena Rua, la desregulación del sistema financiero internacional que cedió el paso a legislaciones laxas y controles muy deficientes en materia de combate a la fuga de capitales.
Andrés Arauz, por ejemplo, señala que, a pesar de la gravedad del problema, los propios gobiernos de las naciones no alientan mayores controles para reducir la salida ilegal de divisas de las naciones. Propician la nebulosidad financiera.

Lamenta, por ejemplo, que no exista forma de saber quiénes son los beneficiarios finales de esas operaciones financieras clandestinas, ya que todo queda en estructuras financieras muy complicadas que ofrecen ventajas fiscales y por tanto ocultan la identidad de los verdaderos propietarios de las fortunas.
Es así como en las últimas décadas la fuga de divisas de América Latina ha aumentado de manera considerable. El promedio anual de salida de los ochos países, de 1980 a la fecha, fue de 56.000 millones de dólares, cita Magdalena Rua.

Pero de 2002 a 2017, el promedio anual fue de 109.000 millones de dólares. Una situación que demuestra el saqueo de la riqueza de un país para ser trasladado a otro, donde se eluden impuestos o se incrementan ganancias sin que el beneficio se quede en el país de origen.

Un caso que evidencia esta descomposición derivada del modelo financiero neoliberal es Argentina, país que, en tan solo 4 años, precisaron los expertos, alcanzó un nivel de fuga de capitales del orden de los 81.000 millones de dólares, con las funestas condiciones que tienen a esa nación al borde de la quiebra financiera.

Y el circulo pernicioso se cumple a cabalidad ya que el FMI tuvo que generar una línea de crédito de 57 mil millones de dólares para que esa nación intentara subsanar la fuga de dólares.

De esa magnitud es la problemática, marcadamente en las naciones de América Latina.

Que bien que se alienten ese tipo de debates inteligentes y que la ciudad de México sea sede de eventos de esa naturaleza que ponen en la mesa de deliberación los grandes temas, para proponer soluciones más allá de un debate partidista, ideológico o interesado.

 Common Action fórum y la iniciativa de Javier López Casarín, a través de Reiventando a México, incentivan la discusión inteligente. Enhorabuena.
  
                                                  Activista social y titular del Fondo Mixto de Promoción Turística la CDMX LaraPaola1

Paola Félix Díaz
Titular del Fondo Mixto de Promoción Turística. Activista social. Fue diputada federal por mayoría en el Distrito 17 de la Ciudad de México. Egresada de la Universidad Anáhuac.