No más cruzazuleadas

Enrique Beas

Es cierto que lo único que le queda a los celestes es ganar una final, pero la confianza con la que salen del Azteca es para tomarlos en cuenta como los favoritos a ganar el torneo

Queda claro: la energía, más allá de los virus que ocupan y nos tienen en estado de emergencia a todo el mundo, no le quitaron un festejo justificado a todos los aficionados de La Máquina.

De hecho, no sólo para sus aficionados, sino en especial para José de Jesús Corona, quien ha vivido en los últimos años dos finales perdidas, dos cuartos de final en la Liga y otro en la Copa, en las que el América ha sido el principal verdugo y provocador de la famosa malaria, esa maldición que tanto se refiere después del gol de Moisés Muñoz, para decir que siempre que vaya arriba el Cruz Azul, pierde sus ventajas y juegos en los últimos minutos.

Por eso, que lo del domingo —para culminar una jornada que seguro será la última postal futbolera en mucho tiempo— sea una atajada de un penalti al minuto 96, con alta audiencia y la mayoría al pendiente, es sin duda un parteaguas para proyectar a un equipo que levanta la mano para quitarse tanta presión.

Es cierto que lo único que le queda a los celestes es ganar una final, pero la confianza con la que salen del Azteca es para tomarlos en cuenta como los favoritos a ganar el torneo.

Nos meteremos unos días a una agenda muy compleja, en un mundo contagiado del Coronavirus, pero antes de seguir esta lucha tan fuerte, vivir el receso en casa, con cuidados intensos para salvaguardar a los nuestros y a todos, había que decir que gracias a Corona se acabaron las cruzazuleadas.

¡Bienvenidos, bienvenidos! A un liderato justo y bien ganado por La Máquina

@EnriqueVonBeas

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