#ElPuebloManda #AsíNo

Eduardo Higuera Bonfil

En medio de la crisis económica y sanitaria muchos perdemos el foco de lo que sucede en la política de nuestro país. El COVID-19, los pleitos con OPEP+ y las angustias que están pasando miles de pequeños emprendedores y empleados mexicanos con su sustento pendiendo de un hilo constituyen el escenario perfecto para que en la escena política ocurran situaciones de gran trascendencia sin demasiadas consecuencias.

En concreto habló al retorno del ejecutivo a un tema que parecía zanjado, la fecha para realizar la una posible votación que decida la revocación de mandato presidencial.

Si hacemos un poco de memoria recordaremos que el año pasado hubo numerosas discusiones alrededor de este asunto. Por un lado, el presidente y sus partidarios querían que dicha consulta se realizara al mismo tiempo que la elección federal de 2021 y por el otro encontramos a numerosos actores y analistas políticos que pugnaron para que esto no sucediera debido a la inequidad que esto podría generar a los demás partidos políticos en esa elección.

El primer punto es que, una vez más, el ejecutivo no acepta los reveses que puedan tener sus planes y proyectos. Mostrando un talante manipulador y autoritario, justifica una nueva intentona culpando de esta acción a las presiones de la oposición para que se haga esta encuesta de popularidad y así, parece pensar, salir fortalecido.

¿Por qué esto es negativo y quizá antidemocrático?

Bueno empecemos por el planteamiento mañanero que realizó el primer mandatario, al abordar el tema.

Utilizando una retórica similar a la de sus campañas electorales (yo por autoridad moral no podría estar aquí, si el pueblo no me quiere), el presidente demostró que, desde su perspectiva, las leyes, los costos y la constitución son algo que se pueda doblegar, que se debe amoldar a sus planes.

Esto quedó claro al sostener de forma desinformada, o maliciosa, que una papeletea más en la elección no aumentaría su costo. Las simples matemáticas lo desmienten: millones de nuevas boletas en papel de seguridad, foliadas y manejadas con el cuidado y la cadena de seguridad que el INE establece en cada elección no es algo que surja de la nada. Por tanto, no es verdad que saldría gratis, aunque tampoco lo haría una consulta en 2022.

Sumemos su afirmación que lo único que hace falta es realizar una reforma constitucional que permita la consulta el año entrante es que él envíe su propuesta al Congreso. Al decir esto, deja claro que, desde su visión, el Congreso no es más que un patiño de la presidencia y hará lo que se les indique. Además de que no importa que ese mismo Poder de la Unión haya dictado algo distinto, hace menos de un año. Adiós a la sana distancia, hola sinceridad incomoda y preocupante.

Esto no es nuevo, todos los presidentes de México desde “eso” que llamamos revolución mexicana, han buscado imponer su voluntad y modificar el texto de la Carta Magna a su conveniencia, por lo que sus partidarios no creen que sea algo negativo. Justificar al actual mandatario con un argumento así es parecido a decir que a las mujeres siempre se les ha tratado como mercancías y entonces no debe asustarnos el tráfico de mujeres. La continuidad de las malas acciones no es una buena razón. Bajo este contexto, la supuesta diferencia con el pasado no existe, solo se disfraza hipócritamente a través del discurso transformador.

El tercer punto lo constituye la campaña de redes sociales que se realizó bajo el hashtag #ElPuebloManda, en la que se trataba de mostrar que las acciones presidenciales eran justificadas democráticas y una excelente estrategia para dejar a la “oposición golpista” (el más reciente de una seria de calificativos)con un palmo de narices y que la mencionada etiqueta virtual era una muestra de apoyo espontánea.

Por fortuna las benditas redes sociales se activaron y diversas cuentas denunciaron que la campaña era una “sugerencia”. El hashtag mencionado y el tono del mensaje estaban determinados desde arriba por medio de correos electrónicos y mensajes de whatsapp. Sin duda el acarreo en redes sociales es más moderno y barato, no hay que gastar en gansitos y frutsis, además de ser verificable casi en tiempo real.

La crisis cayó como anillo al dedo para lograr los objetivos presidenciales. La preocupación de decenas de millones de mexicanos llegó en el momento oportuno para poder cambiar cosas que no habían salido de forma adecuada el año pasado.

No es casualidad que esto ocurra casi al mismo tiempo de que, de acuerdo con una encuesta publicada por El Financiero, se mostrará una caída de más de 30% en las preferencias electorales de Morena, al registrar solamente 18% un porcentaje muy lejano al 46% que tenía al inicio del sexenio.

La lógica de las declaraciones presidenciales, así como la campaña en redes sociales, coincide con los señalamientos realizados durante los análisis y discusión de la reforma constitucional de 2019 sobre el tema. Entonces se aprobó la revocación de mandato a nivel constitucional y se afirmó que, sin la presencia del presidente en las boletas, MORENA no tendría la fuerza para retener el Congreso Federal.

El ofrecimiento del presidente a “los conservadores” no es, en realidad, una muestra de convicción democrática. Esta propuesta se suma otras, como cortar de tajo el financiamiento público a partidos políticos en la forma y cantidad para que solo su partido sea autosuficiente. Dicho en plata, se tiene un objetivo de control del escenario político como no se ha visto en nuestro país desde hace décadas. Otro foco de alerta que se suma a la crisis sanitaria y económica que vivimos.

Es cierto que #ElPuebloManda pero #AsíNo.

@HigueraB

 

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