Con las niñas, no

Editorial EL UNIVERSAL

Con cifras recientes que rondan el centenar de feminicidios de niñas por año, a los que hay que sumar hasta un millar de desapariciones de niñas y adolescentes que, tan solo el año pasado se reportaron, según las cifras que maneja la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), Según la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), los asesinatos de niñas son uno de los delitos que más urge atender, sancionar y, por supuesto, prevenir.

Los ataques contra las niñas y adolescentes, contrario a los crímenes cometidos contra mujeres, se invisibilizan por varias razones, entre ellas porque en gran parte de los casos los responsables suelen ser integrantes del mismo círculo familiar de las niñas o porque sus mismos parientes no desean que se haga escándalo de estos crímenes porque muchas veces se termina responsabilizando a los padres o tutores de no haber estado al pendiente de vigilar a estas menores.

Otra causa es la falta de políticas públicas dirigidas a erradicar los infanticidios y a acabar con la cultura del machismo, para la cual las niñas suelen constituir el segmento más vulnerable y al cual se enfocan la mayor parte de los acosos y agresiones, los cuales suelen verse favorecidos con la cooperación involuntaria de los familiares de las víctimas que se niegan a reconocer situaciones de acoso o incluso se abstienen de denunciar cuando la agresión física ya ha sido cometida.

Como señala Saskia Niño de Rivera, activista y fundadora de la organización Reinserta, "ser una niña en México representa un riesgo", lo que simplemente nunca debiera ser así ni mucho menos permitir que se trate de ocultar o minimizar los ataques y crímenes cometidos contra las menores de edad, así como contra ninguna otra persona.

Para solucionar este grave problema y reducir hasta donde sea posible la cantidad de crímenes que se cometen contra mujeres y en especial contra niñas, debe partirse en dos vertientes: por un lado incrementar en la sociedad la educación y el sentido de respeto hacia ellas, y por otro fortalecer el sistema de justicia penal y subsanar todas las carencias que presenta y que, junto con la corrupción de las autoridades encargadas de impartir justicia, permiten la impunidad que prevalece hacia los feminicidas.

Por un mejor futuro no solo para ellas, sino para la sociedad en conjunto, con las niñas, NO.

 

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios