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Lo que sí importa

Con Mena, lo que importa es lo substancial y no lo accesorio
Lo que sí importa
04/02/2020
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Cada vez es más común leer en anuncios que “se ofrece un ambiente propicio para”. Difícilmente, una escuela no promoverá que brinda el entorno ideal para el aprendizaje de los niños, y me atrevo a asegurar que ninguna empresa de este país excluye de sus ofertas laborales la promesa de contar con el entorno idóneo para el desarrollo profesional de sus empleados, aunque sea la mentira más grande del mundo.

Antes, no se le daba tanta importancia a este tema, pero la realidad es que su relevancia es tangible. Ríos de tinta y babas se han derramado con respecto a la importancia de los contextos favorables. Y es verdad, ¿quién no trabaja mejor cuando está contento?, ¿qué niño no aprende más si el sistema escolar al que pertenece es el correcto, con respecto a sus propias características?

Si al concepto de que un entorno benéfico es fundamental para desarrollar el potencial al máximo, le pusiéramos un rostro, ese podría ser —sin problemas— el de Ángel Mena. De este ecuatoriano se habla poco, aunque es —sin duda— una de las figuras rutilantes de la Liga MX. En un año con el León, ha anotado 27 goles entre Liga y Copa. Pero no olvidemos que en dos años con Cruz Azul apenas metió nueve.

Mena parecía destinado a convertirse en un vago recuerdo para el aficionado mexicano. Su carrera transitaba peligrosamente el camino que lleva a la mediocridad absoluta. Por momentos, fue señalado como un petardo más en la larga lista de jugadorcitos contratados por la actual directiva de La Máquina cementera.  Era un futbolista del montón, otro extranjero de medio pelo.

Y, de pronto, llegó a León, un club con otra cultura organizacional. Una institución que, al menos a la distancia, parece poner por sobre todas las cosas lo deportivo. Y un conjunto, también hay que decirlo, sin la presión mediática de Cruz Azul, ni los malditos 22 años sin coronarse en Liga. Y ahí, Ángel explotó.

De pronto, este mediocampista ofensivo nos mostró a todos que sabe pisar el área y que tiene gol, a grado tal que se erigió como máximo goleador del Clausura 2019. A Mena le cambió la vida en León. Los Panzas Verdes sí le cumplieron lo que decía el anuncio y le proporcionaron todo lo necesario para que desarrollara su potencial al máximo.

Ángel Mena no tiene mucha prensa ni reflectores, pero tiene mucho futbol y muchos goles, y eso es lo verdaderamente trascendental. Con Mena, lo que importa es lo substancial y no lo accesorio.

Adendum.
Hasta Knut (el noruego que anda muy interesado en conocer la Liga MX) ya se dio cuenta que en el América hay un problema grave de disciplina. 

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