"No puedo aceptar el canon, quizás porque no soporto demasiado la autoridad": Margo Glantz

La escritora conversó con Gabriela Jáuregui durante el homenaje por sus 90 años que le rindió la 40 Feria Internacional del Libro de Oaxaca 

"No puedo aceptar el canon quizás porque no soporto demasiado la autoridad": Margo Glantz
ESPECIAL
Cultura 28/10/2020 22:43 Yanet Aguilar Sosa, enviada Actualizada 23:46

“Romper cánones es una cosa que toda la vida he querido hacer. No es una cosa programática, sino que es natural, que surge; no puedo aceptar el canon quizás porque no soporto demasiado la autoridad y siento que la literatura, tal como la conocemos, es una literatura profundamente autoritaria”, aseguró la escritora Margo Glantz durante el homenaje que le rindió la 40 Feria Internacional del Libro de Oaxaca, bajo el título “¡Azúcar a Margo! 90 años”.
 
En una conversación con la ensayista y editora Gabriela Jáuregui, Glantz destacó la gran irrupción tan importante de lo femenino tanto en la literatura como en la vida política y en las manifestaciones como la que ocurrió el pasado marzo durante el Día Internacional de la Mujer, con todas esas concentraciones y con toda la violencia que sigue habiendo en contra de las mujeres.
 
“No aceptan manifestaciones, nos ponen guardias, nos ponen policías, no se las ponen al FRENAAA pero se les ponen a las mujeres, todo este tipo de cosas sigue siendo un mundo muy machista que no soporta que las mujeres estemos ganando un terreno muy, muy grande”, señaló la narradora, que ha sido calificada como la más moderna y la más transgresora de las escritoras mexicanas.

“Lo dudo, pero lo acepto”, dijo sobre ese calificativo.
 
Durante el homenaje que concluyó con un concierto especial que la FIL de Oaxaca preparó para Margo Glantz en el Teatro Macedonio Alcalá, donde la Banda Azul de Oaxaca interpretó “Nereidas”, “La cumbia del mole”, “Pachanga Juchiteca" y "Azúcar amargo”, la autora de “El Rastro” y “Apariciones” celebró que entre las muchas cosas que le han tocado, una fuera estar rodeada de otras mujeres que fueron grandes exponentes de la literatura, como Elena Garro, Rosario Castellanos, Guadalupe Dueñas, Emma Godoy, Inés Arredondo y Julieta Campos.

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Mujeres que, dijo, “abrieron camino muy importante, pero que al mismo tiempo estuvieron como muy selladas. Por ejemplo, muy pocas mujeres en 'Plural’ o ‘Vuelta’ de Paz; no había mujeres en El Colegio Nacional, hasta la fecha muy pocas mujeres están en El Colegio Nacional. Yo creo que en El Colegio Nacional tendría que haber estado Elena Garro, Rosario Castellanos, Elena Poniatowska, yo obviamente... No obviamente, pero en realidad... estoy en el narciso puro, pero es mi cumpleaños", afirmó risueña.
 
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Glantz agregó que eran lugares cerrados, por ejemplo, la Academia Mexicana de la Lengua —a la que ella pertenece y es la cuarta mujer en entrar—, que no tenía baño para mujeres cuando ella ingresó e incluso, cuando dio su discurso de ingreso, los requisitos señalaban que había que ir con traje sastre y corbata.
 
“Yo fui vestida de smoking porque me pareció que era la única forma de parecer traje sastre. Era un smoking muy bonito, que tenía una abertura que me llegaba hasta la mitad del muslo. Algo fui haciendo. Escribí "Apariciones" el mismo año que entré a la Academia y mucha gente dijo que era un escándalo que una persona que escribía una novela de este tipo —erótica— entrara a la Academia. Y además ‘es mujer’. Aunque tampoco hay muchos escritores eróticos en la Academia, nos faltan”, señaló.
 
Dijo también que el cuerpo de las mujeres era un cuerpo que estaba totalmente colonizado por una mirada masculina.

“Cuando comencé a escribir mis propios ensayos, quise cambiar la mirada del cuerpo femenino por mi propia mirada y al hacer eso fui construyendo mi propio imaginario, que en un momento dado fue a desembocar en ‘Apariciones”, dijo. Ese libro, afirmó, habla de la mujer, de la niña que protesta con las piernas abiertas.

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“Uno de los problemas fundamentales que ha habido en contra de la mujer es el hecho de que para ser recatada tiene que cerrar las piernas. Las piernas se abren para hacer el amor, para dar a luz, para tocar el chelo, sin embargo todo eso es nefasto para la mujer. Ahora ya somos mucho más libres”, dijo y recordó que hay muchísimas chelistas y ahora las mujeres ya montan a caballo con las piernas abiertas.
 
En una amplia charla sobre su literatura cargada de erotismo y tan moderna y experimental construida de fragmentos, Margo Glantz dijo que sigue detestando que se hable de literatura femenina.

“¿Qué es el literatura femenina? ¿Qué es escribir como mujeres? Son preguntas que te hacen diario y creo que deberíamos de eliminarlas”, sentenció.

maf/jcgp

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