Familia llora muerte de niño migrante

Catarina Alonzo dice que cuando su esposo dejó Guatemala para tratar de llegar a EU, pensaba que llevar a su hijo de ocho años facilitara el ingreso, pero el pequeño enfermó y murió

Familia llora muerte de niño migrante
Catarina Alonzo (c), madre de Felipe Gómez Alonzo, el niño de 8 años que murió bajo la custodia de EU, en su casa en el pueblo de Yalambojoch, Guatemala. (LUIS ECHEVERRÍA. REUTERS)
Mundo 28/12/2018 02:00 Reuters Actualizada 11:44

Yalambojoch, Guatemala.— Entre sollozos, Catarina Alonzo explicó que cuando su esposo dejó Guatemala para tratar de llegar a Estados Unidos, esperaba que llevar a su hijo de ocho años facilitara el ingreso a ese país. Pero el pequeño Felipe Gómez Alonzo enfermó y murió.

El menor falleció en la noche entre el 24 y 25 de diciembre en un hospital de Nuevo México y se convirtió en el segundo niño guatemalteco que muere este mes estando bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses.

En su cabaña, en una región montañosa del oeste de Guatemala, Alonzo dijo que los vecinos le habían dicho a la familia que llevar a un niño le daría a su esposo un boleto de entrada a Estados Unidos.

“Han ido varios con los menores y han podido cruzar aunque se quedan detenidos un mes, dos meses, pero siempre se logra cruzar fácil”, relató la madre a Reuters, en una entrevista en la que frecuentemente rompió a llorar por su hijo.

Esta mujer es una indígena maya y hablante nativa de chuj, entiende poco español y se comunica a través de un traductor.

Su cabaña está en en Yalambojoch, una aldea de unas mil personas cerca de la frontera con México.

Ella relató cómo el niño y su padre, Agustín, un trabajador agrícola, se habían ido a principios de diciembre a buscar trabajo en Estados Unidos para pagar sus deudas. También esperaban que el niño recibiera una mejor educación.

Alonzo contó que en un momento dado su esposo dijo que no quería llevarse a su hijo, pero el niño se molestó, finalmente cambiaron de opinión y ahora lo lamenta.

Los sollozos de la madre se podían escuchar afuera de la casa. Adentro hay un pequeño altar adornado con tres fotos del niño.

Marta Larra, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala, dijo que los “coyotes” a menudo alientan a los migrantes a tomar niños como una forma de “visa” para permanecer en EU.

Las familias migrantes confían mucho en los coyotes, por lo que su palabra tiene peso, agregó.

Ahora, Catarina Alonzo espera en su cabaña, con sus tres hijos sobrevivientes, que le regresen el cuerpo del pequeño Felipe mientras su esposo Agustín permanece bajo custodia de Estados Unidos.

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