Cuatro Caminos, la “tierra de nadie”

Metrópoli 25/07/2018 01:08 Rebeca Jiménez Jacinto Actualizada 08:30
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Pese a que se reforzó la seguridad tras el ataque a una estudiante en febrero, los ladrones no paran, acusan

Naucalpan, Méx.— “¡Qué triste que te estén asaltando y la gente sólo te mira, qué coraje!”, externó Mireya Peralta tras ser sometida por dos sujetos en el andén K del paradero norte del Metro Cuatro Caminos, donde los asaltos no cesan, pese a los operativos policiacos.

El Mexipuerto de esta zona es el centro de transferencia más transitado del Estado de México, donde en su paradero norte prevalece el caos, robo, venta de droga, transporte inseguro y ambulantaje, entre el paso de 600 mil pasajeros al día, reconoció el secretario de Movilidad estatal, Raymundo Martínez Carbajal.

Esto contrasta con la modernidad, vigilancia con más de 200 cámaras, limpieza, plaza comercial, cines y hasta museos del Mexipuerto del lado sur.

“Un fenómeno de esta naturaleza no se da en ninguna otra parte del Estado de México, donde diariamente transiten en un solo punto 600 mil mexiquenses, eso sólo sucede aquí”, afirmó el secretario.

Por ello, esta zona es prioritaria para el gobierno mexiquense, apuntó. “¿Cómo lograr acompañar el ciclo de la vida de la gente que pasa por aquí?, ayudándole a resolver los problemas a los que se enfrenta, de entrada a un transporte caótico, caro, en su conjunto con inseguridad, porque aquí transita todo”, dijo.

Cuatro Caminos “es una zona que se fue degradando poco a poco, donde el comercio informal impera con venta de droga, —delito— que ha documentado perfectamente bien tanto la fiscalía como la secretaría de seguridad”, refirió.

La gente evidenció la falta de presencia de la autoridad, por ello, dijo, “el gobierno del Estado de México atendiendo a la demanda de la gente, entramos ahí para cambiar este esquema.

“Ya tenemos un área de atención de la policía, que está atenta, y la incidencia de delitos bajó drásticamente”, aseguró y señaló que “hoy ya tenemos una agencia del Ministerio Público mixta conjuntamente con la Ciudad de México”.

No obstante, EL UNIVERSAL constató que, hasta el 24 de julio, aún no funcionaba ni fiscalía ni agencia metropolitana del MP, como lo han solicitado dirigentes vecinales de la zona y usuarios. En los andenes del Mexipuerto sólo opera una unidad móvil de la FGJEM, pero no de la procuraduría de la CDMX.

“La gente queda sin un peso para pagar un camión, por lo que nadie puede ir a una delegación o al Centro de Justicia a Naucalpan a denunciar”, señaló Eduardo Rodríguez Campos, delegado de colonos de Lomas de Soleto.

El dirigente vecinal afirmó que es “falso que la incidencia delictiva en Cuatro Caminos se haya reducido, lo que bajó es el número de detenciones, porque al parecer los policías tienen instrucciones de no remitir a nadie al MP. No es cierto que no haya delincuencia, los robos siguen de forma cotidiana en todo el paradero y zona circunvecina. Lo que es cierto es que los policías ya no detienen a marihuanos, ni a los rateros, esa es nuestra molestia, porque la inseguridad y el ambulantaje siguen creciendo y las autoridades no intervienen”, señaló Rodríguez. Esto mientras policías de Naucalpan sólo extorsionan conductores a las afueras del Mexipuerto.

“Puerta giratoria”

Maribel Cervantes Guerrero, secretaria de Seguridad del Estado de México, refirió que entorno al Mexipuerto Cuatro Caminos prevalece como punto conflictivo Ingenieros Militares y Trasmisiones. En el mapeo de robo a pasajeros y a transporte, el principal problema son los concesionarios y el ambulantaje.

Indicó que aún existe el plan de usuario simulado, en el que un policía viaja de civil en camiones para brindar seguridad a pasajeros; sin embargo, “queremos perfeccionarlo, porque ya hemos visto cuantos incidentes que se han registrado”.

En Mexipuerto “detectamos que la unidad era asaltada antes de salir, la misma ruta —la robaban— hasta cuatro o cinco veces una misma banda”, por lo que hay indicios de que los conductores están coludidos, indicó Cervantes.

Los operativos en Cuatro Caminos los realizan policías estatales acompañados por elementos de las Bases de Operación Mixta (BOM), donde interviene el Ejército Mexicano, apuntó la secretaria.

“Nos dimos cuenta que detenemos un asaltante y en 10 días otra vez volvía, porque la gente no quiere denunciar”, por eso admitió que deben “mejorar las carpetas de investigación, porque son los mismos asaltantes en las mismas rutas” y dijo en delitos que muchas veces no ameritan prisión preventiva.

“Operan mínimo cuatro o cinco bandas, pero identificadas fuertes dos, la misma bandita que está en las inmediaciones”, afirmó Maribel Cervantes.

Tierra de nadie

Mientras que el Mexipuerto sur presenta una incidencia delictiva cero, el paradero norte opera como el traspatio olvidado, inseguro, sucio y saturado de ambulantes, en el que siguen operando ladrones que al menor descuido dan manotazos para arrebatar celulares, bolsas, cadenas y aretes a pasajeros desprevenidos.

Peor aún, otros “te abrazan y te ponen una pistola o ‘punta’ en la cintura o en el cuello, mientras te dicen ‘flojita y cooperando’ para que les entregues dinero y celular”, relató Luisa, una joven universitaria que todos los días llega al andén I para ir a la FES Acatlán de la UNAM.

El paradero del Metro Cuatro Caminos, tanto en su ala norte como el moderno Mexipuerto, están ubicados en Naucalpan, Estado de México.

Sin embargo, “si te asaltan en el pasillo que une los 11 andenes desde la letra A hasta la K, ahí no nos toca a nosotros, porque es territorio del Metro”, señaló un comandante de la Secretaría de Seguridad del Estado de México.

El pasillo y el subterráneo, es jurisdicción del Sistema de Transporte Colectivo Metro, cuya vigilancia también se deslinda, “si te roban en las escaleras de salida, ahí ya es del Estado de México”, como le sucedió a Katerin, una estudiante de 16 años quien en febrero recibió un balazo en el hombro en la salida del andén C.

Tras este asalto violento, en el que la estudiante fue baleada y ante la insistencia de alumnos de la FES Acatlán y colonos de Lomas de Sotelo, que han reiterado que Cuatro Caminos sigue siendo “tierra de nadie”, fue que la Secretaría de Seguridad estatal y el Metro incrementaron la presencia de policías.

Mireya fue asaltada apenas el jueves 21 de junio, aún con un operativo de policías, frente a la mirada de decenas de usuarios, que no intervienen “porque los rateros no van solos.

Otro usuario, Joaquín, recordó que “una vez los ‘cadeneros’ le arrebataron su cadena a una chava y a mi hermano se le ocurrió ir tras de él, unos monos salieron al paso y nos acorralaron. Asquerosos montoneros, da coraje que nadie te apoye, pero por experiencia, sé que no van solos, actúan con escudos”.

No logran cometido

“Hay un operativo permanente en Cuatro Caminos con 30 elementos de la Secretaría de Seguridad mexiquense distribuidos en células, desde las 05:00 de la mañana a las 22:00 horas”, señaló un comandante de la SSEM en un recorrido.

“Con estos operativos hasta la banda de la ‘bolita’ desapareció”, aseguró el comandante de la policía estatal al mostrar las revisiones aleatorias que realizan a camiones y camionetas que salen del paradero de Cuatro Caminos, en el que han encontrado puntas, navajas y hasta pistolas entre la ropa de presuntos ladrones.

Sin embargo, la incidencia delictiva sigue. “Hasta parece que están coludidos con ellos, en la letra I los asaltos son a diario pese a que hay policías. Los rateros se brincan los andenes, ven un celular y es como un imán. La inseguridad afectaba más a los estudiantes, pues son los que traen el teléfono en la mano”, relató Adrián, conductor de un microbús.

Los asaltos son “desde la mañanita, no hay un horario”. ¿Cuatro Caminos ya es una zona segura?, preguntó EL UNIVERSAL a conductores y pasajeros, quienes de inmediato dijeron que no, pese a la presencia de la policía.

“Nada ha cambiado, sigue igual, entra la policía, pero sigue lo mismo, ¿Dónde hay un policía? Que pasen eventualmente no me da seguridad, no tanto por nosotros que somos trabajadores del volante, sino por el pasaje, porque en cualquier momento llegan sin ningún tapujo y asaltan, sin importar si hay niños, señoras o personas de la tercera edad. Intimidan a la gente en todo el paradero norte, no hay zona que se salve”, relató Luis, un despachador del andén K.

“A mí me han tocado varios asaltos, por lo menos una vez al mes”, señaló otro conductor de un microbús.

“Al estar en la combi se suben y a todos nos quitaron celulares y carteras, en la noche es más denso, a partir de las ocho, nueve, 10 de la noche, ya te la juegas”, lamentó un joven estudiante.

“Estás sentada junto a la ventanilla y desde afuera te arrebatan el celular”, afirmó Laura Ramírez.

¿Ver policías te da confianza?, se le preguntó. “No, nunca hay policías, al menos en este andén que es una de las zonas más inseguras de mi trayecto”, afirmó la joven entrevistada.

“La seguridad está de ‘la chin....’, seguido nos roban y nos quitan equipo y herramientas, especialmente en la noche”, denunciaron dos hermanos trabajadores de la construcción, quienes indicaron que los días más peligrosos son los de quincena y los viernes.

“Pedimos más seguridad arriba de la combi. Ver policías caminando en los andenes de Cuatro Caminos no da confianza, porque en el trayecto hay muchos asaltos”, señalaron Guadalupe y Leonor, quienes afirmaron que muchas veces las han dejado sin salario en la ruta que va a Jilotzingo y cruza la Cuenca de San Mateo, donde los puntos más peligrosos son Santiago Occipaco y Las Granjas.

De Cuatro Caminos a Toluca e Ixtlahuaca, “el tramo más peligroso es cruzar la Primero de Mayo y Luis Donaldo Colosio, ponen retenes pasando los puntos más peligrosos, ha sucedido que nos asaltaron en Naucalpan y el operativo está adelante”, señaló Juan González.

Secuestro exprés

Un camión de la línea México-Coyotepec fue robado con todo y 15 pasajeros, por tres ladrones que se subieron en Periférico Norte y “Tequex” —Tequexquinahuac— y cuando iban por Ceylán, en Tabla Honda, amagaron al pasaje, quitaron al chofer del volante y se llevaron a todos hasta Hidalgo.

Acostaron al pasaje en el piso y se llevaron al chofer junto con los pasajeros hasta Tula, en un trayecto de terror, donde “nos gritaban, ¡no se muevan!”, en un asalto que ocurrió entre dos y tres de la tarde del 24 de mayo.

Después de más de una hora de trayecto, los ladrones obligaron a los pasajeros y al chofer a bajar del camión y les ordenaron que no voltearan o “se los va a llevar la chingada”, fue entonces cuando se dieron cuenta que estaban en Tula, Hidalgo, y tras caminar varios kilómetros pudieron avisar a sus familiares que estaban en otra entidad del país.

Además de llevarse el camión, que tenía un valor de 500 mil pesos, los ladrones taparon la señal del GPS y tomaron el dinero de la cuenta, más de mil 500 pesos del chofer para comprar diésel, así como dinero y celulares de los pasajeros. El robo fue denunciado ante la fiscalía, indicó uno de los representantes de la línea de Autobuses México-Coyotepec.

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