Narcotráfico y un parque amazónico partido en dos:

La carretera de Bolsonaro para conectar Perú y Brasil

Un nuevo proyecto de carretera en la Amazonía podría atravesar el corazón de uno de los parques más biodiversos de Brasil, cortar por la mitad los territorios de 10 comunidades indígenas de Perú y convertirse en un puente para las actividades ilegales de taladores y narcotraficantes. La carretera que pretende unir Cruzeiro Do Sul (Brasil) con Pucallpa (Perú) —promovida por el gobierno de Jair Bolsonaro y el Gobierno Regional de Ucayali— evoca inevitablemente al fantasma de la Interoceánica, una costosa obra vial construida por la empresa brasileña Odebrecht, que debía impulsar el comercio entre los dos países, y que terminó siendo investigada por malos manejos en su ejecución, sin contar que solo promovió la pérdida de 177 mil hectáreas de bosques primarios.

Para contar la historia completa detrás de este nuevo intento de conexión, dos equipos periodísticos recorrieron parte del trazo planteado para la vía de ambos lados de la frontera. En Brasil, navegamos más de 16 horas a través del río Moa para llegar al Parque Nacional Serra do Divisor y conversamos con las poblaciones indígenas y tradicionales que viven dentro y en su entorno. Del lado peruano, recorrimos el río Abujao para visitar cuatro comunidades indígenas que viven atemorizadas por la presencia de narcotraficantes que aseguran han tomado el control del territorio. En medio de este paisaje, una obra vial se impone bajo la excusa del desarrollo económico ¿Por qué construir una carretera en medio de la Amazonía si todo indica que solo traerá deforestación, narcotráfico, pérdida de biodiversidad y minería ilegal?

Historias Sin Fronteras narra lo que está pasando en la frontera entre Perú y Brasil.

Proyecto en desarrollo

Las rutas señaladas no están totalmente definidas en el proyecto y han sufrido varios cambios y adecuaciones en ambos países. Aún está en discusión el trazo final.