Tiempos modernos

No hay nueva normalidad. El mundo cambió con la pandemia y la adaptación a las nuevas dinámicas cotidianas no ha sido fácil. La salud mental se puso en la lupa visibilizando problemas previos a la llegada del Covid-19, pero también subrayando retos aún más grandes a futuro para quienes no tengan un seguimiento puntual de los problemas emocionales generados por este cambio de escenarios.

La importancia de la salud mental

Para los especialistas, sociedades como la nuestra tienen un reto aún mayor, pues la felicidad está basada en gran parte en la posibilidad del acercamiento corporal al otro. Se plantea que esta época también puede ser una nueva oportunidad para construir nuevas formas de comunicación y revalorar los tiempos que se tienen en la cercanía de los otros. La recopilación de datos, ayuda a los investigadores a tener una visión global de los aspectos que fortalecen la resiliencia.

La ciencia de datos y la felicidad

Un grupo de trabajo en salud mental, coordinado por la publicación científica The Lancet, cuantificó los efectos psicológicos de la pandemia basado en mil estudios de todo el mundo. Al comienzo de la pandemia, los niveles promedio de ansiedad y depresión aumentaron drásticamente, pero la pandemia también funcionó como una prueba del sistema inmunológico psicológico global que parece más robusto de lo imaginado.

Las emociones y la evolución de la pandemia