Riesgo latente

Los niños representan una muy pequeña parte de las infecciones, enfermedades graves y muertes por Covid-19, pero el riesgo prevalece sobre todo al avanzar la pandemia. En México, la Cofepris aprobó a finales de junio el uso de la vacuna Pfizer BioNtech para mayores de 12 años; sin embargo, el subsecretario López-Gatell argumentó que no había evidencia científica para vacunarlos. Después, el Presidente dijo que no se descartaba vacunar a menores que requieran una protección especial. Para los expertos en salud pública, la estrategia resulta contradictoria y el plan es incierto.

Cadenas de transmisión

Con la velocidad de contagios que ha impuesto la variante Delta, se reconoce la prioridad de acelerar la vacunación en adultos jóvenes, pero la vacunación de los menores de edad será de vital importancia para un mejor control del virus a nivel mundial y para evitar más decesos innecesarios. Algunos niños pueden presentar cuadros severos como el síndrome de inflamación multisistémica. A finales de año se podría contar con los resultados de nuevos estudios de varios laboratorios que permitan más vacunas contra el Covid-19 para cualquier edad.

Nuevas variantes

En países, como EU, Israel, Francia, Canadá y Chile, entre otros, ya se vacunan a mayores de 12 años con productos que han comprobado su eficacia para estos grupos, como las vacunas diseñadas con ARN Mensajero. En otros lugares, como Reino Unido y Argentina, la recomendación es aplicar la vacuna a adolescentes clínicamente vulnerables y a menores que habitan con adultos en riesgo. Mientras más tarde un país en vacunar a su población adulta, se extienden las posibilidades de que el virus mute y se propague entre los grupos desprotegidos.

El aval de la ciencia